jueves, 29 de enero de 2009

Lista de especies comentada: AVES

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Como en la entrada anterior, especies que he visto en el jardín o en su entorno más inmediato, siempre sin salir de la urbanización.
Se trata de especies vistas posadas o en vuelo según se indica en cada comentario.

Garza real, Ardea cinerea
Muchas veces están en las lagunas de las canteras, pero el diciembre pasado vimos un ejemplar que se posó en lo alto de un cedro, en casa de los vecinos. En 2014 se comió todos los carpines de su pequeño estaque.

Cigüeña común, Ciconia ciconia.

Aunque son muy numerosas en los alrededores, solo algún ejemplar hemos visto desde el jardín.

Ánade real, Anas platyrhynchos.
Muy esporádicamente, casi en el horizonte, se ven pasar camino de las charcas. Quizás pase también alguna otra especie de anátida, pero solo puedo asegurar haber visto esta. En la carretera sí vi patos cuchara.

Milano real, Milvus milvus.
Alguno volando muy bajo, a la altura de los árboles.

Buitre leonado, Gyps fulvus.
Aparte de los que vuelan a gran altura, a veces pasan verdaderamente bajos.

Buitre negro, Aegypius monachus.
Pasan volando a gran altura.

Halcón común, Falco peregrinus.
Alguna vez he visto el paso raudo de esta magnífica rapaz.

Paloma torcaz, Columba palumbus.


Acuden con frecuencia a beber agua en el estanque. Cuando el vecino siega las "malas hierbas" acuden a diario a rebuscar en el suelo.

Paloma bravía, Columba livia.
Quizas sean ejemplares domésticos. Sobrevuelan el jardín, rara vez se han posado y han acudido a beber al estanque.

Tórtola turca, Streptopelia decaocto.
Como ya he comentado en otra entrada, hay una pareja que acude regularmente al estanque, al comedero y a comer sedum en la roca. Crían en un cedro del vecindario y en primavera y verano viene al jardín un pichón, pero luego se va y solo sigue viniendo una pareja. En esta entrada muestro su valiente comportamiento.

Autillo, Otus scops.
En las noches de verano se les escuchaba entre las arizónicas de los vecinos, nunca los he podido ver. Desde que se talaron las arizónicas tampoco se oyen.

Vencejo común, Apus apus.
Aunque sea a gran altura, se ven estos infatigables voladores.

Abejaruco, Merops apiaster.
Aunque a veces vuelan bajo, lo más normal es que pasen a gran altura, con el canto característico que emiten mientras vuelan. A la caída de la tarde vuelven a sus dormideros, hasta que un buen día, con cierta pena por el otoño que se nos echa encima, nos damos cuenta de que ya han debido irse a sus cuarteles de invierno africanos.

Martín pescador, Alcedo atthis.
Solo una vez he podido contemplar la belleza de esta especie en mi jardín y además pescando en el estanque. Fue a principios de enero. Era sin duda, un ejemplar invernante.

Abubilla, Upupa epops.
Para culminar con estas tres especies de aspecto completamente tropical, la abubilla se ve en primavera y verano. Hace un par de años un ejemplar se vió durante todo el invierno también.

Pito real, Picus viridis.
Le he visto de paso con su característico vuelo. El 1 de julio de 2012 un ejemplar estaba posado en el suelo del jardín.

Torcecuello, Jynx torquilla. El 11 de septiembre del 2012 un ejemplar en el jardín. Posiblemente de paso. A la vez unos cuantos gorriones estaban comiendo pan en el comedero y dos machos de mirlo en el suelo bajo el olivo.


Avión común, Delichon urbica.
Abundante pero irregular.

Golondrina daúrica, Cecropis daurica.
El 28 de agosto del 2015 un grupo de unos 15 ejemplares descansó, supongo que ya en su migración, en los cables justo delante de casa. Entre ellas había una golondrina común. Se atusaron las plumas y a eso de las 10:30 comenzaron a volar dando una vueltas y desapareciendo después.


Golondrina común, Hirundo rustica.
No tan abundantes como los aviones pero más fieles a la zona. Las tardes de verano se las pasan en los cables de la calle.
El 6 de junio de 2015 una pareja llegó con tres pollos y los dejó en uno de los tarays para venir a alimentarlos de cuando en cuando.

Lavandera blanca, Motacilla alba.
Se ve todo el año, pero sobre todo destaca su presencia en invierno.

Lavandera cascadeña, Motacilla cinerea y Lavandera boyera, Motacilla flava.
Las otras dos especies de lavanderas se ven más irregularmente.

Curruca capirotada. Sylvia atricapilla.
En otoño, comiendo aceitunas y quizás otros frutos.

Mosquitero. Phylloscopus sp.
Mis conocimientos y mi oído no me permiten diferenciar una especie de otra, pero son relativamente frecuentes.

Zarcero común, Hippolais polyglotta.


En junio y julio del 2009, al amanecer, acudía con frecuencia al aspersor de riego de la rocalla para darse una ducha, también le he visto mojarse con las gotas que quedan en las hojas de los arbustos empapados. Casi con seguridad ha criado entre las hiedras, pues varias veces le(s) he visto entrar y salir con rapidez, por el mismo lugar.

Papamosca cerrojillo, Ficedula hypoleuca.
Su paso otoñal no pasa desapercibido en la zona y, una de dos, o algún ejemplar se queda varios días por aquí, o todos los ejemplares utilizan los mismos posaderos. Curiosamente me inclino por la segunda opción. Es muy posible que haya visto algún papamoscas gris, pero tengo dudas.

Tarabilla común, Saxicola torquata.
Anida en los zarzales al lado de la urbanización y de vez en cuando se observa algún ejemplar en casa.

Colirrojo tizón, Phoenicurus ochruros.
Es abundante y en primavera es una delicia recorrer la calle al amanecer y ver a los machos retándose con su canto a un lado y otro de la calle. Estando la casa en obras anidaron en una bovedilla del techo del cuarto de baño.


Petirrojo, Erithacus rubecula.
Son más fáciles de ver en invierno, que siempre hay algún ejemplar por el jardín, pero se ven en cualquier época.

Ruiseñor, Luscinia megarhynchos.


Los había escuchado muchas veces y sospechaba que criaban en una zona donde la hiedra que cubre una pared es muy espesa, pero nunca los había visto con claridad, hasta que pude hacer esa foto en julio de 2015, cuando bebía y se remojaba en un rincón del estanque pequeño.

Mirlo común, Turdus merula.
Todo el año se ven y crían habitualmente entre las enredaderas.

Zorzal común, Turdus philomelos. 

Identificados sin duda y fotografiados el 1 de noviembre del 2013, bebiendo en el estanque pequeño.

Mito, Aegithalus caudatus.
Pocas veces se ven, son los páridos que menos veces he visto. En invierno normalmente.

Carbonero garrapinos, Parus ater.
Frecuente, sobre todo en invierno. Acuden al coco colgado a comer.

Carbonero común, Parus major.El más abundante de los páridos y el único que tengo constancia de que ha criado en el jardín. Lo hace todos los años en un agujero del bloque de hormigón en el muro entre las dos parcelas. Acude al coco colgado, cacahuetes y otros alimentos.

Herrerillo común, Parus caeruleus y Herrerillo capuchino, Parus cristatus.
No tan frecuentes como los anteriores. En el vídeo que muestro en esta entrada se le ve beber junto al estanque.

Trepador azul, Sitta europaea.
No tan frecuente como los páridos, pero de vez en cuando le he visto en un grupo mixto.

Chochín, Troglodytes troglodytes.
Solo lo he visto una vez, este último diciembre, acompañando a un grupo de páridos.
En la primavera del 2012 lo he visto varias veces. En 2016 también.

Pinzón vulgar, Fringilia coelebs. Ocasionalmente en primavera y verano.

Jilguero, Carduelis carduelis.
También muy ocasionalmente en verano y primavera.

Verdecillo, Serinus serinus.
Es el fringilido más abundante de la zona. Cría en el jardín.

Lugano, Carduelis spinus.
De cuando en cuando se dejaba ver entre los árboles en primavera y verano del 2016.

Verderón, Carduelis chloris.
Abundante en primavera y verano.

Gorrión común, Passer domesticus.

Crían en el tejado de casa y a todas horas se ven en el jardín. Un gran grupo se reúne para dormir en el olmo.

Estornino negro, Sturnus unicolor. Se ven todo el año, crían en el tejado de casa pero pocas veces bajan a comer al jardín, aunque no suelen perdonar las aceitunas cuando maduran.

Oropéndola, Oriolus oriolus. Encontré una hembra muerta en el jardín a mi vuelta de las vacaciones en julio de 2015. Quizás se chocó contra una ventana porque no se le veían heridas aparentes. En 2016 venían por las tardes a la higuera, para comer los primeros higos en madurar.

Urraca, Pica pica.
Están pendientes de si pongo comida y a cualquier hora aparecen por aquí.

Rabilargo, Cyanopica cyanus.
Muy esporádicamente. En los alrededores, en cambio, es abundante.

Cuervo, Corvus corax.
Pasan volando alto y muchas veces haciéndose oír la voz ronca que les caracteriza.

Corneja, Corvus corone.
Más frecuentes que los cuervos. Como ellos, pasan volando, no bajan al jardín.
.....

Posiblemente haya muchas más especies, sobre todo de pequeños paseriformes, pero ante la duda prefiero no citarlos. Si acaso editaré y los añadiré.

5 comentarios:

  1. ¡qué gozada, Jesús! Muchíaimas gracias, algunas ya las había visto... pero voy a ponerme a observar mejor a ver si veo otras que dices.

    Nota: Acabo de "traerme" otro perro, digo perra. Perrita, Tana, boxerita. Olimpia está muy dolida, no la hace ni caso, supongo que no la hará daño ¿verdad? Olimpia tiene 9 años casi y Tana 2 meses. No les quito ojo, pero por si tienes algún consejo que darme sobre cómo podrían adaptarse mejor, te lo agradecería mucho...

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  2. Hola Aurora,
    Si las perras tienen muy clara tu autoridad y sus respectivos lugares, no tiene por qué haber problemas.
    Si ves el programa de TV "el encantador de perros" o lees sus libros (muy recomendable) verás que toda su insistencia es que tenemos que dejar claro el liderazgo en la manada. Tiene mucha razón, aunque obvia muchas cosas sobre eprendizaje (para mi gusto), en eso dice una gran verdad.
    Muy importante: no tienes que hacer más mimos y atención a Tana que a Olimpia. Si lo haces Olimpia verá en duda su autoridad y Tana verá la suya reforzada y terminará habiendo enfrentamiento entre ellas. Por ejemplo: cuando llegas a casa tienes que saludar primero y más efusivamente a Olimpia y luego, cuando ella está relajada atender a Tana.
    No creo que haga falta que te lo diga, pero la otra gran verdad es que los perros son perros y no personitas. Lo perros, aunque nosotros malinterpretemos su comportamiento, no son envidiosos ni rencorosos intentan ubicar su lugar en el rango de liderazgo y eso lo impones tú como líder. Un perro dominado no es desgraciado, acepta su lugar. El que tenga la cola y las orejas más gachas quel dominado no es por tristeza sino porque así indica su sometimiento.
    Cuando se ponen a jugar todo eso se les olvida.
    Ojo, no soy experto.Pero creo que el único problema que puedes tener vendrá si Tana es mucho más fuerte que Olimpia y es muy dominante.

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  3. Hola Jesús:

    Magnífica lista de aves, vertebrados que nos dan alegría durante todo el año, cuando crían, en paso o invernando.
    Un abrazo de tu amigo ornitólogo,
    Fernando

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  4. Gracias Fernando,
    Estoy seguro que con algunas visitas tuyas podría ampliar la lista porque yo no tengo "ojos y oídos de pajarero", pero los disfruto como el que más.

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  5. ...Y seguro que seguirá aumentando. Enhorabuena, Jesús.

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