sábado, 29 de diciembre de 2012

El Lobo: Nuevo Cuaderno de campo de Félix Rodríguez de la Fuente.




Ya está disponible para los iPad y para Android la nueva versión de los "Cuadernos de campo de Félix Rodríguez de la Fuente".
El precio, casi podríamos decir que es simbólico, porque ni siquiera llega a los tres euros, pero su éxito es imprescindible si queremos asegurar la continuación del proyecto. 




Generalmente no hago este tipo de entradas porque me centro en mis observaciones, pero en esta ocasión me gustaría compartir con vosotros la noticia porque tengo el orgullo de haber trabajado en este proyecto. En efecto, he colaborado en la redacción de los textos, adaptándolos al nuevo formato, y en la actualización de diversos datos, como los mapas de distribución, nomenclatura, subespecies, etc.
El principal objetivo era ser lo más fiel posible a los cuadernos originales y al espíritu de Félix, algo sencillo cuando se ha sido un discípulo (televisivo, lector y radiofónico) del querido doctor, su manera de ver la naturaleza y de contar las propias observaciones. Espero que eso se refleje habitualmente en este blog. 
Es muy difícil explicar la sensación que uno tiene cuando ha colaborado en la continuación de algo que en su infancia y juventud ha sido toda una referencia, tan vital como los trabajos de Félix Rodríguez de la Fuente.

No voy a extenderme más porque toda la información necesaria se puede ver en los enlaces que pongo a continuación. Pero antes, disfrutad con el vídeo del "cómo se hizo" el dibujo de la portada por el fantástico dibujante Fernando Ferreiro y del proyecto en sí, desarrollado por Render Area. Merece la pena verlos a pantalla completa:




Ese de los minutos 38-40 es un servidor.

La web del proyecto:
En la web de la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente aparece claramente destacado:
El enlace directo para comprar la app para iPad es:
Y para Android

https://play.google.com/store/apps/details?id=air.com.render.lobo




martes, 18 de diciembre de 2012

Los gamos del Palacio de Riofrío


Ha amanecido en el entorno del Palacio de Riofrío, en Segovia, y los rayos de sol se van filtrando a través de las ramas de las encinas, fresnos y algún que otro plátano. Estamos a mediados de noviembre y las abundantes lluvias, incluso algo de nieve, han hecho salir los nuevos brotes de hierba cargados de nutrientes. Es lo que comen los gamos, que son los menos ramoneadores de nuestros tres cérvidos, y es lo que más necesitan ahora, después de las agotadoras jornadas de celo, la "ronca", cargada de peleas, estrés y cópulas.
















Los gamos, Dama dama, son cérvidos que habitaron en la Península Ibérica antes de las glaciaciones, y de hecho sus fósiles son abundantes en los yacimientos cuaternarios, pero se piensa que se extinguieron por el avance de los hielos. Así, quedaron solamente en Turquía y Oriente Próximo, pero en tiempos históricos, ya desde la época romana, han sido reintroducidos en muchos países de todo el mundo con fines cinegéticos y ornamentales, casi siempre alrededor de fincas de la nobleza.

Las hormonas aún tienen algo revolucionado el organismo de un hermoso macho que mantiene a su harén separado de otros ejemplares. Quizás alguna de sus hembras aún pueda ser montada y los aromas del celo siguen presentes manteniendo su excitación.
                   Elementos característicos del celo del macho de gamo, además de los cuernos, naturalmente.

Tiene la cuerna, las astas más propiamente dicho, algo asimétricas. El lado derecho con las puntas más marcadas que el izquierdo, pero eso no le ha impedido defender a este pequeño grupo. O quizás él no sea el primero en poseer el harén, a veces los machos más fuertes, ya agotados, dejan paso a otros menos poderosos, que esperan esa segunda oportunidad para intentar transmitir sus genes.
Las peleas le han costado a nuestro protagonista varias marcas en la frente y una buena herida bajo la oreja izquierda, que afortunadamente ya parece curada. Puede que una de las puntas de la ramificación más baja, la que sale hacia delante y no en vano le llaman "luchadera", le llegase a herir durante un enfrentamiento. Quizás la falta de prolongaciones en ese mismo lado haya jugado en su contra permitiendo que las astas del contrario se deslizasen hasta la piel en lugar de trabarse.


Entre las hembras hay una muy joven que seguramente acompaña a su madre pero aún no entra en celo y un joven macho que solo tienen dos puntas por cuernos, que persigue a las hembras con curiosidad pero se mantiene justo en el lado contrario al macho adulto, que en cuanto le tiene a la vista le obliga a darse una carrera.


Las dos puntas indican que solo tiene un año de edad, pero eso no sirve para los años siguientes porque, como en los ciervos, el número de puntas no tiene nada que ver con la edad sino con la salud y la fertilidad del macho en cuestión.
Estaba yo tan entretenido, observando y fotografiando este grupo, cuando una turista trotando con sus zapatos de tacón sobre el suelo de piedra y un llamativo abrigo blanco, a la vez que daba los típicos grititos de ¡mira, mira, mira!, se acercó cámara de fotos en mano y les hizo poner pies en polvorosa. No fue mucha la alarma de los gamos, como demuestran las colas en posición de descanso, pero lo suficiente como para dar por terminadas mis observaciones, mi sesión fotográfica ... y la suya.






El Palacio de Riofrío pertenece a Patrimino Nacional y es visitable (previo pago). Además de las típicas dependencias reales, cuadros y muebles, alberga un museo de la caza con trofeos cobrados por diversos monarcas y un conjunto de dioramas que muestran las "piezas de caza" en su medio ambiente. Estos dioramas fueron realizados por José Luis Benedito López y en su fase final ayudado por su hijo José Luis Benedito Bruño, que se ha encargado de mantenerlos limpios y en buen estado hasta su reciente y prematuro fallecimiento.
También en el palacio hay un buen restaurante donde degustar las especialidades de la zona.

Solo es visitable el monte en el entorno más inmediato al palacio y para eso no hay que pagar. Es posible ver ciervos y especialmente fácil a los gamos que lo habitan. También se pueden observar y fotografiar desde el coche en las carreteras de acceso.
Aconsejo ir entre semana o, al menos, a primera hora. Ver los horarios de apertura del palacio, porque hay barreras unos cientos de metros antes de llegar a él y no se puede pasar fuera de las horas de apertura sin autorización expresa.
En internet hay abundante información sobre el palacio y su historia, así que para no repetirla dejo en enlace a la web oficial:
http://www.patrimonionacional.es/Home/Palacios-Reales/Palacio-Real-de-Riofrio.aspx


sábado, 8 de diciembre de 2012

Gallocanta, sus grullas y Biodiversidad Virtual

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Grullas en un campo cercano a la laguna.
En esta foto se puede ver la diferencia entre un ejemplar joven y el adulto a la derecha. 
Hacía años que tenía ganas de visitar la Laguna de Gallocanta en la época del paso de las grullas. Había pasado por allí un par de veces, pero en pleno verano, con la laguna prácticamente seca y vacía de aves. 
La oportunidad se nos presentó recientemente cuando la plataforma Biodiversidad Virtual organizó una excursión fotográfica para el fin de semana del 17 de noviembre.
Las grullas eran la mejor excusa, pero evidentemente también esperaba ver y fotografiar otras especies y, por supuesto, conocer cómo funcionan estas jornadas de Biodiversidad Virtual, que ellos llaman "Testing". Algo nos falló el tiempo, porque el sábado amaneció muy nublado y con amenaza de lluvia. Fuimos hacia el lugar desde donde las grullas salen del dormidero aún en plena noche, para no perdernos ni un minuto del amanecer. Resultó un tanto decepcionante, pues aunque fueron numerosos los grupos de que nos sobrevolaron, entre la niebla apenas eran visibles, aunque sí disfrutamos de sus "conversaciones" en vuelo, con el gru-gru-gru para mantenerse en contacto.
Pequeño grupo de grullas. Me he dado cuenta de que a veces parecen ir coordinadas
 en su vuelo, por parejas. Aquí se aprecia perfectamente.
Pero el paisaje que se nos iba revelando a medida que el sol luchaba por vencer a la niebla era una maravilla, sin duda. 
Dicen los censos que ese día se vieron en la laguna 16.000 ejemplares de grulla, pero en días anteriores se habían contado hasta 35.000 todo un espectáculo a nuestro alcance que ningún naturalista debería perderse aunque solo sea una vez en la vida.
A lo largo del día el tiempo mejoró algo, y no llegó a llover hasta última hora, cuando ya habíamos visto a estas gritonas regresar a la laguna a dormir.


Llevo tiempo utilizando las galerías de fotos de Biodiversidad Virtual para identificar muchas de las especies que observo y más de una vez las he citado en el blog, pero hasta ahora no había colaborado para añadir imágenes a esta fantástica iniciativa. No voy a extenderme más porque he añadido un enlace en la columna de la derecha para quien quiera informarse más a fondo. 

La verdad es que los aerogeneradores en el horizonte,
 tan cerca de los lugares de migración de las grullas y otras aves, nos dan un poco de miedo.

Aparte de las grullas (Grus grus) pudimos ver varios cientos de patos. Pude hacer foto de tarros blancos (Tadorna tadorna) y ánades reales (Anas platyrhynchos) y, no sin ciertas dificultades, en la siguiente imagen se llegan a apreciar dos machos de ánade rabudo (Anas acuta). Os dejo el juego de intentar encontrarlos.
Y mirando y remirando las fotos, aparte de algún otro pato que no me atrevo a afirmar, me llevé una buena sorpresa. Nadie en el observatorio de La Reguera nos dimos cuenta de que un par de jabalíes atravesaba el grupo de grullas a la carrera, aunque algunos de los presentes llevaban unos buenos telescopios. Lo que más me sorprende del asunto es que las grullas no se asustaron en absoluto. Otra foto de peor calidad (que no he puesto) los muestra totalmente a la derecha, metidos literalmente entre las grullas.
Con ese tiempo no esperaba ver insectos, pero en medio del camino estaba esta avispa icneumónida, quizás del género Ichneumon. Me encantan estos animales, verdaderos "aliens", cuyas larvas se desarrollan en el interior de otros insectos sin llegar a matarlos hasta el último momento. Suelen ser difíciles de fotografiar porque se mueven con rapidez, pero aquí el frío fue mi aliado, al hacer que estuviese más lenta de lo habitual.
Entre un grupo plantas secas, creo que umbelíferas, nos llamó la atención que todas las cabezuelas estaban cubiertas por telas de araña que con las gotas de la niebla ofrecían un precioso espectáculo...
... perfectamente complementado por esta otra obra de arte arañil, que parecía adornada por cuentas de cristal.

Gallocanta está en un lugar privilegiado, al norte del Alto Tajo, en una zona entre Zaragoza y Guadalajara, muy cerca de Teruel, con rincones solitarios y preciosos con muchas posibilidades naturalistas. Es una de las zonas ideales para pasar unos días de aquí para allá con una gran variedad de paisajes. Además deberíamos prestar más atención a estos pueblos, casi despoblados, y apoyar a sus habitantes que no tienen nada fácil el día a día.
Por eso quiero destacar que nos alojamos y comimos en el Albergue Allucant, un lugar agradable, económico, que oferta diversas actividades naturalistas y con la gran ventaja, para nosotros, de admitir también a nuestra perrita, que aunque se comporta como la mejor de las viajeras, ya se sabe que no es fácil encontrar lugares que reciban de buen grado a los miembros caninos de la familia. Para quien quiera más información, AQUÍ está su página web, os lo recomiendo.

Y, sobre todo, muchas gracias a Eulalia, la organizadora del testing, a su encantadora familia y a los demás compañeros de esta jornada, que nos hicieron pasar un fin de semana de lo más agradable.

Como decía antes es importante apoyar las iniciativas conservacionistas de estos pueblos que tienen un especial patrimonio natural y casualmente Atanasio, desde su chajurdo, nos habla de la fiesta de las grullas en Navavillar de Pela, Badajoz. No te pierdas la entrada de su blog pinchando AQUÍ

lunes, 26 de noviembre de 2012

Las jirafas, temas evolutivos de altura.(2ª parte)

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Parece ser que las jirafas son una buena fuente de inspiración para los científicos y no tan científicos de manera que creacionistas y evolucionistas se han dedicado a tirarse las jirafas a la cabeza desde siempre. En la entrada anterior hablábamos de un carácter de los llamados "erróneos", el nervio faríngeo, un precioso ejemplo sobre el origen común de los vertebrados. En esta entrada seguimos con otros interesantes temas.

Tema 3 de evolución de la jirafa: 
Estira el cuello, para que tus hijos sean más altos. 
Ahora nos podemos tomar esa afirmación a risa, pero durante mucho tiempo la teoría de la heredabilidad de los caracteres adquiridos estuvo sometida a debate. Como buen inglés, para el gran público Darwin se ha llevado todo el mérito de haber planteado la teoría de la evolución, pero el hecho de que las especies hayan variado a lo largo de la historia de la Tierra, ya se trató con anterioridad por diversos autores y el primero de ellos fue Lamarck, francés nacido en 1744. 
Lamarck fue un gran científico, entre otras muchas cosas fue el que llamó Biología a la ciencia que estudia los seres vivos. Pero lo que hoy le trae a esta entrada sobre jirafas es su planteamiento de la teoría de la evolución biológica por la que las especies han variando su anatomía de generación en generación, según las necesidades que les imponía el medio ambiente. Eso, aplicado al caso de las jirafas significaría que a base de esforzarse por alcanzar las ramas altas de los árboles las sucesivas generaciones de jirafas serían cada vez más altas.
Aunque la consecuencia final sea así, la base de dicha teoría, el por qué ocurre eso, es errónea. Sin embargo, para su tiempo fue un gran logro el plantear que las especies actuales no son tal cual fueron creadas.
Hoy en día sabemos que, de acuerdo con la teoría de la Selección Natural, esta sí que debida a Darwin, los antepasados de las jirafas más altas tuvieron mejores tasas de supervivencia y por lo tanto pudieron transmitir sus genes a las generaciones futuras y así fue como la jirafa consiguió sus largas patas y cuello.


Aún hoy en día hay veces que nuestra manera de hablar nos traiciona y decimos algunas frases que son totalmente lamarckistas. No es raro escuchar o leer, incluso en documentos y documentales de divulgación científica, la frase: "las jirafas han evolucionado para alcanzar las altas ramas de las acacias africanas". Así, parece que la evolución obedece a una voluntad o que tenga un destino prefijado, cuando eso es rotundamente falso. Lo que deberíamos decir es: "las jirafas de cuello más largo consiguieron llegar a las más altas ramas de las acacias africanas y por eso pudieron sobrevivir". Ser tan altas las ha beneficiado, pero no han evolucionado para ello.

Tema 4 de evolucion de la jirafa:
Demasiada sangre en la cabeza.
Es lo que les pasaría a las jirafas al inclinarse a beber agua. El corazón y las arterias que llevan la sangre a unos cinco metros de altura tienen que tener una gran potencia de latido. Con esa fuerza, bajar la cabeza hasta el nivel del suelo, sería someterla a una gran presión, parecida a las que sufrirían los pilotos de aviones caza al hacer una caída en picado si no llevasen trajes presurizados. La solución anatómica de estos animales es la posesión de unas válvulas en las arterias que controlan ese flujo de sangre e impiden que cuando la cabeza está abajo le llegue demasiada sangre. 
Para algunos creacionistas, o defensores del diseño inteligente que le llaman ahora, no se ha explicado cómo es posible que el cuello largo y ese sistema vascular hayan podido evolucionar por separado para conseguir ese efecto. Ellos tienen más fácil dar explicaciones, con atribuirlo todo a una "chispa divina" lo tienen solucionado.
En realidad ninguna mutación es afectada por la selección natural aisladamente, todas forman parte de un conjunto y se selecciona un todo. Además, ese cambio ha ocurrido a lo largo de millones de años de evolución, otra cosa que niegan los creyentes, que no aceptan las evidencias geológicas y atribuyen a la Tierra sólo unos cuantos miles de años. Es curiosa la obsesión de los creacionistas por buscar fenómenos evolutivos inexplicados, mientras que ellos lo solucionan todo de un plumazo por medio de la fe, sin demostrar nada.
Okapi hembra en el Zoológico de Amberest, Bélgica.

Tema 4 de evolucion de la jirafa:
Un amplio registro fósil.
Hay muchos fósiles de jiráfidos en yacimientos de Eurasia y en África, donde evolucionaron junto a otros mamíferos, los Afroteria. En el pasado hubo bastantes más especies que las actuales. En España, y concretamente en yacimientos madrileños, se han encontrado varias especies de jirafas fósiles. En contra de lo que dicen los creacionistas, sí hay jirafas fósiles con un cuello relativamente largo. Lo que ocurre es que no se ha establecido aún una línea evolutiva tan clara como con los caballos, cuyo registro es mucho más abundante.


Tema 5 de evolucion de la jirafa:
Una peculiar cornamenta.
Precisamente entre los fósiles de jirafa se puede observar que la presencia de cuernos en esta familia fue de lo más variado. Había especies con cuernos ramificados, parecidos a los de los ciervos y hasta casi discoidales y enormes. También las hubo con más de un par.
Los cuernos característicos de esta familia de artiodáctilos se llaman osiconos, tienen un núcleo oseo y están recubiertos por piel. Las jirafas actuales tiene un par de ellos y según las subespecies y la edad del ejemplar tienen más o menos desarrollado un bulto central en la cabeza que casi podría interpretarse como un tercer cuerno, más desarrollado en los machos. Además, en algunos ejemplares viejos pueden crecer unas nuevas puntas dirigidas hacia delante, saliendo de la base de los cuernos principales. Eso es muy coherente con lo que vemos en algunas especies fósiles con más desarrollo de osiconos que las jirafas y okapis actuales. 

Como ya vimos en otra entrada (puedes verla pinchando AQUÍ) los bóvidos tienen verdaderos cuernos con hueso por dentro pero queratina por fuera, los cérvidos tienen astas de hueso que cambian cada año,  los berrendos (únicos antilocápridos actuales) una parte ósea perenne y otra córnea que sí se muda, y los rinocerontes cuernos solo de quitina sin esqueleto interno.

En las jirafas tanto el macho como la hembra tienen cuernos, pero en los okapis solo los tienen los machos como puede verse en los ejemplares del Museo Nacional de Ciencia Naturales, donde se expone el esqueleto de una hembra y un macho taxidermizado. También puede observarse que el cuello de las jirafas y los okapis solo tiene siete vértebras, igual que otros artiodáctilos. Los cuellos largos se deben al alargamiento de las vértebras no a que haya aumentado su número.
Okapis en la exposición Biodiversidad del Museo Nacional de Ciencias Naturales, de Madrid.
Pero sin duda las jirafas son unos animales dignos de ser contemplados, sin calentarse demasiado la cabeza. Como decía en la entrada anterior, parecen venidas de otra época, cuando los grandes animales habitaban la Tierra y no se tenían que preocupar del primate que se autodenominó sapiens
Cría de okapi en el Zoológico de Amberest, Bélgica, uno de los pocos zoos donde se  reproduce  esta especie procedente de los antiguos territorios del Congo Belga.


Esta entrada es la segunda parte de:

martes, 6 de noviembre de 2012

Las jirafas, temas evolutivos de altura.(1ª parte)

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Una joven jirafa se cruzó por delante del todo terreno en el que viajábamos por el Parque Kruger de Sudáfrica, con cierta prisa se metió entre los matorrales a nuestra izquierda y se volvió aparentemente a mirarnos mientras nos deteníamos. No era así, por detrás del vehículo apareció la madre, a la que no habíamos visto hasta el momento en que parsimoniosamente salió al asfalto. Pasó a muy pocos metros de nosotros con un andar carente de preocupación, no parecía angustiada por la separación de su retoño ni por nuestra presencia.

Todos los compañeros de viaje estábamos acostumbrados a ver las jirafas en los parques zoológicos, no eran ninguna novedad, pero verlas pasar tan cerca, en libertad y tan tranquilas, fue una experiencia extraordinaria. 
Cuando las veo no puedo evitar que me parezcan animales prehistóricos, casi fuera de lugar en nuestros tiempos. La verdad es que sin los parques nacionales las jirafas tienen muy difícil su supervivencia. Es mucha carne para alimentar a un continente hambriento y mucha piel y pelos de la cola para pagar caprichos de turistas, por muy protegidas que estén sobre el papel.

Jirafa sudafricana, Giraffa camelopardalis giraffa, en el Parque Kruger

En Sudáfrica es muy evidente que muchos de los animales que allí hay no son autóctonos. Fueron introducidos para establecer granjas cinegéticas,  actividad que aún se sigue desarrollando. Es el caso de los rinocerontes, algunas cebras y los ñus por poner un ejemplo. Pero la mayor parte del área se considera reserva y es un lugar donde muchas especies se están salvando de la extinción.  
Diseño característico de la subespecie sudafricana, Giraffa camelopardalis giraffa.
La variedad de diseños en el pelaje de las jirafas nos sirven muy bien para mostrar ese aspecto, ya que hay más diversidad de la que les corresponde por su localización geográfica. La subespecie propia de Sudáfrica es Giraffa camelopardalis giraffa, pero también se encentra en abundancia G.c.angolensis, que por cierto, también es la que más vemos en los parques zoológicos españoles.

Diseño característico de la subespecie Giraffa camelopardalis angolensis.
Tema 1 de evolución de la jirafa: 
Cuando se forman nuevas especies

Hoy en día están reconocidas nueve subespecies distintas de jirafas que se diferencian perfectamente entre sí por el color y diseño de las manchas. Así se relaciona en el Handbook of the Mammals of the World, de Wilson y Mittermeier. Las indico en el siguiente mapa con su distribución:

Como se puede ver, la mayoría de esas subespecies tienen áreas de distribución muy cercanas, incluso adyacentes, sin que por ello existan zonas de transición o de hibridación con caracteres intermedios. Además, en origen seguro que ese área era aún mayor. Para colmo, entre unas y otras no hay barreras geográficas insalvables para un animal del tamaño y la capacidad de movimientos de una jirafa. Similar distribución en otros grandes ungulados, como el búfalo, dan lugar a una gradación en los caracteres o una homogeneidad. O en otro caso, como en las cebras, a varias especies diferentes. Estos son algunos de los argumentos que dan Brown y colaboradores en el trabajo cuya referencia pongo al final de esta entrada. Ellos, con datos genéticos, concluyen que las subespecies de jirafa deberían considerarse especies distintas. Sí, es cierto que en cautividad y a falta de ejemplares de su subespecie, llegan a hibridar, pero no en condiciones naturales.
Ejemplar de jirafa de Angola, Giraffa camelopardalis angolensis en el Parque Kruger. Posiblemente sea un ejemplar viejo, pues se oscurecen con la edad.
 
Parece ser que en el aislamiento influye el comportamiento, épocas de reproducción de las poblaciones del norte y el sur y la preferencia de los ejemplares por los diseños similares al suyo por la impronta con el diseño de la madre. Reconozco que yo tenía mis dudas, pero si en lugar de hablar de jirafas viésemos esas diferencias entre patos o fringílidos ¿dudaríamos que son especies diferentes solo por el diseño y colorido?¿Aunque hibriden en cautividad?

Ejemplar en el Parque Kruger cuyo diseño no se corresponde con las subespecies de la zona y se asemeja algo a la subespecie G.c.reticulata.

Los autores del estudio recomiendan mantener el aislamiento de las distintas especies (subespecies) de jirafa para evitar los cruces tanto en su medio original (in situ), como las que se críen fuera del medio (ex situ), sean parques zoológicos o parques naturales más o menos abiertos, como el propio Parque Kruger con el que empecé el relato y donde, claramente, no se está haciendo.


Ejemplar de jirafa masai, Giraffa camelopardalis tippelskirchi, del sur de Kenia y norte de Tanzania, fotografiada en el  Parque Masai Mara. En Kenia coinciden la subespecie tippelskirchi y  reticulata (ver foto anterior), que son las más radicalmente diferentes.
La conclusión es que las jirafas está en un proceso evidente de especiación. Aunque hoy por hoy, en toda su área de distribución, actúe ecológicamente como una sola especie, eso podría cambiar con unos cuantos miles de años de aislamiento reproductivo y transformación del medio. Hay que dejar que la naturaleza actúe.


Tema 2 de evolución de la jirafa: 
El nervio vago tiene que trabajar dos veces


El nervio vago en todos los vertebrados tiene muchas ramificaciones, pero lo que interesa destacar en este caso es que pasa por detrás del conducto arterioso, que une la aorta con la vena pulmonar, para de nuevo subir hacia la laringe formando el nervio laríngeo anterior. Eso en una persona adulta , por ejemplo, supone un recorrido de cerca de medio metro, pero en una jirafa, entre ida y vuelta, son unos cinco metros. No se puede decir, precisamente, que eso sea un diseño inteligente, pero sí es una muestra de que la evolución trabaja con las herramientas disponibles, no tiene capacidad de invención y nos muestra que todos los vertebrados tienen un antepasado común.
Tengo que añadir que el conducto arterioso es funcional en el feto, pero se cierra en los adultos, lo que no impide que el nervio vago tenga que hacer su largo recorrido, pues se formó durante el desarrollo embrionario.



Un vistazo a la misma anatomía de un tiburón nos muestra que en origen ese nervio es mucho más corto, porque el cerebro, los arcos branquiales, el corazón y el nervio faríngeo recurrente están muy cerca unos de otros. El nervio vago pasa por detrás de los arcos branquiales y así lo sigue haciendo en el resto de los vertebrados, aunque los arcos branquiales, que son el origen de ese conducto arterioso, se atrofien en la vida embrionaria.


Bibliografía:

Como no quiero que esta entrada sea tan larga como las jrafas, dejo para una segunda parte otros interesante temas. 
Próximamente en sus pantallas:
- Las jirafas y el lamarckismo, o por mucho que estires el cuello tus hijos no serán más altos.
- Las jirafas y el exceso de sangre en el cerebro, de los creacionistas.
... y mucho más.

domingo, 21 de octubre de 2012

Otra especie invasora en la Comunidad de Madrid:

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La almeja china del cieno, 
Sinanodonta woodiana.

La sequía de este verano ha hecho bajar el nivel del embalse de Santillana, en Manzanares el Real, bastante más de lo habitual y entre los lodos y arenas ha quedado al descubierto una sorpresa: almejas de agua dulce asoman en las orillas, cerca y no tan cerca del agua.
Cola del embalse de Santillana en Manzanares el Real.
La zona de la izquierda de la fotografía debería estar completamente cubierta por el agua.
Un amigo me envió una foto del "bicho" que me hizo pensar en lo peor y cuando fui a consultarlo con Rafael Araujo, compañero del Museo experto en bivalvos de agua dulce, las sospechas quedaron confirmadas: se trataba de una nueva especie invasora para la Comunidad de Madrid y la cuenca del Tajo. Además, casualidades de la vida, los propios agentes forestales que hicieron el hallazgo habían llevado al Museo un par de ejemplares el día anterior.
Almeja china del cieno, en seco pero viva, a varias decenas de metros de la orilla del agua.
La semana pasada recorrí las orillas del embalse en su búsqueda, pero no las encontré. La intuición me llevó justamente hacia los lugares donde no estaban o donde ya habían sido recogidas por los forestales, pues preocupados por esta nueva invasión, se están dedicando a retirar cuanta almeja viva encuentran. Y ya van varias decenas.



Este fin de semana he hecho un recorrido con ellos, y hemos recogido unas cuantas más. En las fotos anteriores se ve como se encuentran los animales entre el cieno y la arena, fuera del agua. La sequedad no parece matarlas, y con la poca humedad que les ha aportado el agua de lluvia de estos días, parecen tener suficiente para respirar, porque algunas se encuentran con las valvas abiertas, que rápidamente cierran en cuanto las tocas. Si algo caracteriza a estas especies invasoras es su capacidad para sobrevivir en las condiciones más adversas. Así se integran en los ciclos biológicos y llegan a superar a las especies próximas. 



También sirven de alimento a depredadores. Pudimos observar varios ejemplares claramente mordidos por un carnívoro, pues en casi todos los casos se veían los agujeros dejados por sus pequeños colmillos. La especie alcanza los 30 cm de longitud máxima y su concha no es de las más duras entre los moluscos de agua dulce. Quizás haya sido un zorro o algún perro de los muchos que se llevan a pasear por este paraje, pero me inclino más a pensar en el señor raposo, aunque, torpe de mi, no verifiqué las huellas. Todos los ejemplares así depredados eran jóvenes de menos de 10 cm, que son más frágiles. Se sabe que las nutrias depredan sobre estos animales y aquí también los visones americanos pueden hacer esa labor, tenemos una buena mezcla de especies invasoras, que no termina.
Ejemplar de mejillón chino de laguna, Sinanodonta woodiana, conservado en las colecciones de Malacología del Museo Nacional de Ciencias Naturales.
El tamaño de hasta casi 20 cm de los ejemplares más grandes encontrados por los agentes forestales, nos induce a pensar que la especie lleva bastantes años instalada en el embalse, pero no se habían visto hasta ahora porque estaban dentro del agua. 
Procede del Este de Asia y desde que en 1979 se encontró por primera vez en Rumanía, no ha dejado de extenderse por todo el resto de Europa. En España los primeros datos se publicaron en 2009, en el artículo que enlazo al final de esta entrada, en los ríos Fluvià, Ter y Daró, al norte del Ebro.

Pinza azulada característica del cangrejo señal, Pacifastacus leniusculus, encontrada  en la orilla del embalse.
Otra novedad, aunque esta vez sin sorpresa porque se encuentra en los ríos del entorno, ha sido el encontrar restos de cangrejo señal, Pacifastacus leniusculus, especie procedente de Norteamérica que también está colonizando los ríos españoles, aunque en esta ocasión con plena (in)consciencia por parte de pescadores y "autoridades" en estas cuestiones del medio ambiente. Lo mismo puede decirse del cangrejo rojo americano, Procambarus clarkii, que ya es un viejo conocido en la zona.

¿Cómo puede una almeja llegar a saltar miles de kilómetros e invadir ríos y embalses?

Evidentemente no lo puede hacer por sí misma, necesita ser ayudada. En este caso por dos personajes diferentes, por una parte los peces y por otra los humanos que transportan a los peces. Alguna vez se ha dicho, y es cierto, que las aves acuáticas en sus migraciones pueden transportar, en el barro de sus patas y entre las plumas de su vientre, huevos y quistes de invertebrados que luego se disuelven en las lagunas de destino, pero en este caso hay pocas dudas al respecto de las responsabilidades.
Para entender de qué manera los peces actúan como transportistas de los mejillones de agua dulce hay que conocer su ciclo biológico.
Aunque otros bivalvos, especialmente los marinos, sueltan sus huevos en el agua y las larvas nadan libres, en estos animales los huevos se incuban entre las branquias de la madre. Además las larvas son un de un tipo especial llamado gloquidio, dotado de un par de ganchos y un filamento adhesivo que les permite fijarse en las branquias o aletas de los peces. 
Cuando un pez pasa por encima de la almeja, esta suelta su carga de larvas como un surtidor. Lo más fácil es que el pez se trague las larvas al tomar el agua por la boca y así llegan a las branquias. Las larvas fijadas provocan en el pez la formación de una especie de tumor, donde se desarrolla y metamorfosea la larva hasta que alcanza el grado de desarrollo necesario para hacer vida libre. En ese momento se suelta del quiste y cae al suelo para desarrollarse como un bivalvo adulto.
Para el pez este parasitismo es una molestia, pero no tanto como para perjudicar su supervivencia.

La paradoja de la especie invasora y la especie en peligro de extinción.
El ciclo en Sinanodonta se puede desarrollar en peces de diferentes especies, entre ellas las abundantes carpas, carpines y otros ciprínidos, por eso es fácil que las almejas chinas encuentren el huésped adecuado para alimentar a sus crías en cualquier río, laguna o embalse donde se han introducido las más variadas especies de peces, las mayoría de las veces descontroladamente.
En el extremo opuesto se encuentra un bivalvo ibérico, la margaritona, Margaritifera auricularia, que para el desarrollo de sus larvas necesita especies muy concretas. En este caso parece ser que el esturión, Acipenser sturio, o el pez fraile, Blennius fluviatilis. El problema es que en el Ebro, de donde es autóctona la margaritona, hace más de cuarenta años que no suben los esturiones por culpa de las presas y la pesca, y los peces fraile han quedado reducidos a unos pocos rincones, a salvo de sus numerosos depredadores introducidos, como siluros, peces gato, black bass, lucios, etc.
Así, hasta que no se han tomado medidas para poner en contacto a las margaritonas con sus hospedadores, llevaban cuarenta años sin poder criar a sus larvas, aunque fielmente hiciesen sus puestas anuales. Los bivalvos son animales de crecimiento lento y muy larga vida.
Y ahí está la diferencia entre una especie invasora y una en peligro de extinción: la especialización excesiva.
Ejemplar de madreperla de río o margaritona, Margaritifera auricularia, 
conservado en las colecciones de Malacología del Museo Nacional de Ciencias Naturales.

Sobre el nombre común.

(editado el 8 de enero del 2013)
Esta entrada se hizo con el nombre común de la especie Mejillón chino de laguna, pero he recibido un comentario del Secretario de la Sociedad Española de Malacología comunicandome que el nombre  que se va a utilizar en el futuro será Almeja china del cieno, que es más adecuado que la traducción literal del inglés que yo utilicé (chinese pond mussel). Con el nombre de almeja muy posiblemente aparecerá en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras. según la ficha que puede verse pinchando AQUÍ.
Agradecimientos
Antes de terminar tengo que agradecer a los forestales de la comarca de la Cuenca Alta del Manzanares su celo al descubrir y llevar los animales al Museo y su ayuda al permitirme acompañarles para poder hacer las fotos que incluyo en este artículo, especialmente a Esther Ruiz Berges. También a Rafa Araujo y Lola Bragado de la Colección de Malacología del MNCN, entrañables compañeros, por identificar la especie y facilitarme el acceso a los ejemplares de la colección y a Ramón Manuel Álvarez, de la SEM, por la información sobre el nombre común.

Por último, nunca se dirá lo bastante ni lo suficientemente alto: Por mucho que nos creamos que nada malo pueda pasar...

¡No hay que trasladar animales o plantas silvestres de un lado a otro!

Reseña bibliográfica:

Pou-Rovira, Q., R. Araujo, D. Boix, M. Clavero, C. Feo, M. Ordeix & L. Zamora (2009). "Presence of the alien chinese pond mussel Anodonta woodiana (Lea, 1834) (Bivalvia, Unionidae) in the Iberian Peninsula"Graellsia 65 (1): 67-70.