sábado, 8 de diciembre de 2012

Gallocanta, sus grullas y Biodiversidad Virtual

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Grullas en un campo cercano a la laguna.
En esta foto se puede ver la diferencia entre un ejemplar joven y el adulto a la derecha. 
Hacía años que tenía ganas de visitar la Laguna de Gallocanta en la época del paso de las grullas. Había pasado por allí un par de veces, pero en pleno verano, con la laguna prácticamente seca y vacía de aves. 
La oportunidad se nos presentó recientemente cuando la plataforma Biodiversidad Virtual organizó una excursión fotográfica para el fin de semana del 17 de noviembre.
Las grullas eran la mejor excusa, pero evidentemente también esperaba ver y fotografiar otras especies y, por supuesto, conocer cómo funcionan estas jornadas de Biodiversidad Virtual, que ellos llaman "Testing". Algo nos falló el tiempo, porque el sábado amaneció muy nublado y con amenaza de lluvia. Fuimos hacia el lugar desde donde las grullas salen del dormidero aún en plena noche, para no perdernos ni un minuto del amanecer. Resultó un tanto decepcionante, pues aunque fueron numerosos los grupos de que nos sobrevolaron, entre la niebla apenas eran visibles, aunque sí disfrutamos de sus "conversaciones" en vuelo, con el gru-gru-gru para mantenerse en contacto.
Pequeño grupo de grullas. Me he dado cuenta de que a veces parecen ir coordinadas
 en su vuelo, por parejas. Aquí se aprecia perfectamente.
Pero el paisaje que se nos iba revelando a medida que el sol luchaba por vencer a la niebla era una maravilla, sin duda. 
Dicen los censos que ese día se vieron en la laguna 16.000 ejemplares de grulla, pero en días anteriores se habían contado hasta 35.000 todo un espectáculo a nuestro alcance que ningún naturalista debería perderse aunque solo sea una vez en la vida.
A lo largo del día el tiempo mejoró algo, y no llegó a llover hasta última hora, cuando ya habíamos visto a estas gritonas regresar a la laguna a dormir.


Llevo tiempo utilizando las galerías de fotos de Biodiversidad Virtual para identificar muchas de las especies que observo y más de una vez las he citado en el blog, pero hasta ahora no había colaborado para añadir imágenes a esta fantástica iniciativa. No voy a extenderme más porque he añadido un enlace en la columna de la derecha para quien quiera informarse más a fondo. 

La verdad es que los aerogeneradores en el horizonte,
 tan cerca de los lugares de migración de las grullas y otras aves, nos dan un poco de miedo.

Aparte de las grullas (Grus grus) pudimos ver varios cientos de patos. Pude hacer foto de tarros blancos (Tadorna tadorna) y ánades reales (Anas platyrhynchos) y, no sin ciertas dificultades, en la siguiente imagen se llegan a apreciar dos machos de ánade rabudo (Anas acuta). Os dejo el juego de intentar encontrarlos.
Y mirando y remirando las fotos, aparte de algún otro pato que no me atrevo a afirmar, me llevé una buena sorpresa. Nadie en el observatorio de La Reguera nos dimos cuenta de que un par de jabalíes atravesaba el grupo de grullas a la carrera, aunque algunos de los presentes llevaban unos buenos telescopios. Lo que más me sorprende del asunto es que las grullas no se asustaron en absoluto. Otra foto de peor calidad (que no he puesto) los muestra totalmente a la derecha, metidos literalmente entre las grullas.
Con ese tiempo no esperaba ver insectos, pero en medio del camino estaba esta avispa icneumónida, quizás del género Ichneumon. Me encantan estos animales, verdaderos "aliens", cuyas larvas se desarrollan en el interior de otros insectos sin llegar a matarlos hasta el último momento. Suelen ser difíciles de fotografiar porque se mueven con rapidez, pero aquí el frío fue mi aliado, al hacer que estuviese más lenta de lo habitual.
Entre un grupo plantas secas, creo que umbelíferas, nos llamó la atención que todas las cabezuelas estaban cubiertas por telas de araña que con las gotas de la niebla ofrecían un precioso espectáculo...
... perfectamente complementado por esta otra obra de arte arañil, que parecía adornada por cuentas de cristal.

Gallocanta está en un lugar privilegiado, al norte del Alto Tajo, en una zona entre Zaragoza y Guadalajara, muy cerca de Teruel, con rincones solitarios y preciosos con muchas posibilidades naturalistas. Es una de las zonas ideales para pasar unos días de aquí para allá con una gran variedad de paisajes. Además deberíamos prestar más atención a estos pueblos, casi despoblados, y apoyar a sus habitantes que no tienen nada fácil el día a día.
Por eso quiero destacar que nos alojamos y comimos en el Albergue Allucant, un lugar agradable, económico, que oferta diversas actividades naturalistas y con la gran ventaja, para nosotros, de admitir también a nuestra perrita, que aunque se comporta como la mejor de las viajeras, ya se sabe que no es fácil encontrar lugares que reciban de buen grado a los miembros caninos de la familia. Para quien quiera más información, AQUÍ está su página web, os lo recomiendo.

Y, sobre todo, muchas gracias a Eulalia, la organizadora del testing, a su encantadora familia y a los demás compañeros de esta jornada, que nos hicieron pasar un fin de semana de lo más agradable.

Como decía antes es importante apoyar las iniciativas conservacionistas de estos pueblos que tienen un especial patrimonio natural y casualmente Atanasio, desde su chajurdo, nos habla de la fiesta de las grullas en Navavillar de Pela, Badajoz. No te pierdas la entrada de su blog pinchando AQUÍ

22 comentarios:

  1. Veo que la experiencia mereció la pena. Yo pensaba haber acudido también al Testing, pero al final me resulto imposible. Espero coincidir en algún otro y poderte conocer personalmente. Saludos

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    1. Sí, claro que mereció la pena, aunque el tiempo amenazaba con lo contrario al final se comportó. Yo también espero que coincidamos en otro. Eulalia quiere preparar alguno más, espero que sea la ocasión.
      Saludos.

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  2. Gracias Jesús, por tus palabras y tus fotografías, fantásticas y por supuesto que vendrán otros Testings, para la primavera que viene, auque sin grullas claro, pero aquí tenemos mucho por descubrir, es una tierra virgen que dá para mucho, influye el ser un espacio poco contaminado así que hay tema para rato.
    Os espero a todos en el próximo Testing.
    Un abrazo.

    Eulalia.

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    1. Gracias a ti, ya sabes que disfrutamos de verdad.

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  3. Estupenda entrada Jesús. Y unas fotos buenísimas. Por curiosidad, ¿las haces con digiscoping, con cámara réflex y teleobjetivo, o con cámara digital superzoom?
    Un saludo.

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    1. Gracias Enrique. Las fotos a larga distancia las hago con un objetivo canon zoom 100-400 y la cámara la Eos 60D.
      Naturalmente, como las publico de menor tamaño para el blog, me puedo permitir hacer un buen recorte y centrarme en lo que me interesa.
      Saludos.

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  4. Un lugar en el que he pasdo mucho frío esperando la salida y la llegada de esas aves viajeras de cuello y patas largas.

    Entre tanto "Grugrugru..." seguro que oíste también algunos "Priii..." son los jóvenes grullos que acompañan a sus padres en sus vuelos por tierras españolas y emiten esos sonidos diferentes hasta que les cambia definitivamente la voz.

    Un bonito lugar Gallocanta y el albergue Allucant que tan bien me recibió hace unos cuantos años ya. Y muy cerca del cañón del Río Piedras (otro lugar muy recomedable).

    Un saludo.

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    1. Pues sí Goyo, son numerosos los jóvenes que acompañan a los padres, y se distinguen mejor cuando están separados en pequeños grupos alimentándose en los campos vecinos, como los ejemplares de la primera foto, que eran una pareja y una cría.
      Me resulta gracioso lo del cambio de voz: una grulla haciendo gallos en Gallocanta.
      Saludos

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  5. Gallocanta con las grullas es precioso y resulta curioso que en Francia, aunque ese lago no he tenido la suerte de visitarlo, hay un chantecoq que también es un lugar de repostaje para las grullas y tiene el mismo nombre, pero en francés.

    Un saludo

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    1. No conocía la existencia del Gallocanta francés. A veces los orígenes de los nombres de los lugares nos dan esas sorpresas.
      Saludos.

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  6. Visité Gallocanta una vez... aquel atardecer lleno de grullas me pareció un espectáculo difícil de igualar. De aquello hace más de 15 años, y ya nunca he vuelto a tener la ocasión, ni la decisión de acercarme de nuevo por allí. Será cuestión de proponerselo uno.

    Un saludo!

    Javier.

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    1. Hola Javier.
      Como ya comento, y nos o dice también Goyo, la zona se merece más de una visita, tanto Gallocanta como su entorno.
      Saludos.

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  7. Vuelvo justo hoy de pasar cuatro días de vacaciones por Extremadura. En el maletero del coche eché por si acaso el trípode el telescopio y una cámara con posibilidad de acoplarla al tele, por si acaso veía grullas. Y he tenido suerte. No he podido hacerles fotos, pero sí alguna pequeña película. Pero más que nada el placer de verlas, sobre todo volando. Lo de Gallocanta debe ser extraordinario. Un saludo

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    1. Hola Joaquín. Es verdad, las grullas tienen algo de impresionantes, con sus bandos y sus gritos en vuelo.
      Espero a ver esos vídeos.
      Saludos.

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  8. Un entorno de contrastes sin duda, no he tenido el placer de visitarla con agua (estuve un verano por esos lares) como dice Javier habrá que preparar una ruta.
    Un saludo

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    1. No es laguna para los anfibios que tanto nos gustan con tanta concentración de sal, pero merece la pena y mucho. Además, en los campos del entorno hay numerosas zonas inundadas de agua dulce.
      Saludos.

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  9. Así es la Laguna de Gallocanta, griterío por doquier durante las entradas y salidas nocturnas y matinales. No hay día en sus idas y venidas que no me pare a mirarlas y, a veces, cuando sobrevuelan Zaragoza estruendosamente me asomo a la ventana y, allí están, cicleando para ganar altura y proseguir hacia el norte.

    Más arriba en una charca cerca de la laguna y, que sólo saben unos pocos, hay ranita de San Antón.

    Saludos y me alegra que disfrutaras de esta grandísima joya aragonesa.

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    1. Hola Javier:
      Espero que haya más de una ranita. Je, je. La verdad es que las Hyla pasan muy desapercibidas, hasta que las sorprendes en la época de celo, que son de lo más ruidosas.
      Saludos.

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  10. ¡Cuánto tiempo desde la última vez que visité Gallocanta!...aunque el recuerdo de sus grullas permanece cercano.
    Me ha gustado especialmente esa observación del vuelo coordinado en parejas.
    Saludos, Jesús.

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    1. Hola Javier B.
      Hay que tener mucho cuidado al aceptar ciertas conclusiones, sobre todo porque el ojo tiende a buscar simetrías y nos podemos equivocar. Pero creo que algo de verdad hay. Sin embargo, es más válido cuando los grupos ya están en vuelo "de crucero", no cuando están despegando o aterrizando. Entonces no es solo por parejas, sino que casi toda la "V" va coordinada.

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  11. Precioso reportaje de la laguna y sus animales. Yo siempre recuerdo el griterío. Había pensado ir también este año cuando lo comentaste, pero me ha sido imposible. No puedo dejar de volver a darte las gracias por tus magníficos reportajes. Saludos Pepe

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  12. Gracias a ti Pepe, por pasar y comentar. Ya sabes que en esto de los blogs hay momentos de desánimo y este tipo de comentarios ayudan a seguir adelante y convencernos de que lo que hacemos merece la pena.
    Saludos.

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