viernes, 16 de enero de 2009

Gorrión albinoide

¡¡ La pillé !! Llevo todo el invierno viendo a esta gorriona con manchas blancas en el ala derecha y por fin he podido hacerle la foto. Hay también un macho pero se le ve muy de tarde en tarde y hace mucho que no le veo.
No son demasiado raros estos ejemplares medio albinos. En una ocasión ví en Villalba uno completamente blanco. Y en la Puerta de Alcalá, hace ya muchos años, tenía controlado un grupo en el que había había más de media docena con plumas blancas en la cola y las alas.
También llevo dos años controlando un estornino con la cola blanca en Alpedrete, que ha criado dos veces en el mismo sitio. Por ahí tengo una mala foto, a ver si este año consigo hacerle una buena.

lunes, 12 de enero de 2009

Nido de ratón y escaramuzas pajariles

En la nieve, como ya comentamos, se descubren secretos que en condiciones normales nos pasan desapercibidos, como este rastro de ratoncillo, que hasta el rabo deja marcado, y su final en la entrada de su nido. Las huellas en primer plano son de la teckel, para comparar tamaño. Cada hundimiento corresponde con un salto del roedor. Ayer durante todo el día estuvimos viendo un par de mitos, Aegithalos caudatus, en varios sitios del jardín, pero no conseguí atraerlos hasta la zona donde les dejo comida y están a tiro de foto. Además, son tan inquietos que perseguirlos es inútil. A falta de foto, pongo un dibujillo de cuaderno de campo. No me he equivocado, es que el pajarito se puso cabeza abajo para beber una gota de agua, producto de la fusión de nieve, que colgaba en una rama de parra virgen. Fue a ponerse justo delante de la ventana de la cocina, a un palmo del cristal.
Los que sí se aprovecharon del momento fueron, como siempre, los gorriones y los mirlos, que tuvieron varias escaramuzas entre ellos. Aunque la foto anterior está muy mal de luz, no he podido resistirme a ponerla por el detalle que pongo abajo. Se ve la lengua en forma de arpón del mirlo con bastante claridad, un momento difícil de captar en vivo por el que espero perdonéis la mala calidad.




sábado, 10 de enero de 2009

Más nieve, por si era poca

Otra vez amanece nevado y siendo sábado se puede dar un paseo por el campo cercano, ya que sacar el coche es una locura si no hay verdadera necesidad.
Ningún paisaje como el cubierto de nieve para entrar por los ojos. Parece que todos los demás sentidos se han atenuado. El suelo cruje a cada paso, pero poco más se escucha. El frío no ayuda a la actividad animal. Hace - 3ºC a las 12 de la mañana.

Los cardos que aún se mantienen en pié tienen, como todo lo demás, un curioso copete de nieve que se mantiene mientras no haga viento y la temperatura sea así de baja. Parecen algodones.

Este pequeño pilón al pie de una encina conserva su superficie líquida gracias a que el agua corre. A su alrededor he visto huellas de algún pequeño mamífero que ha acudido a beber. No he podido identificarlo porque la nieve está demasiado blanda para dejar un buen relieve. Espero que dure esta bonita imagen, porque en muchos sitios están poniendo viejas bañeras que estropean el paisaje, impiden la reproducción de algunos anfibios y sus paredes verticales y demasiado lisas, son trampas para los animalillos que caen en ellas.La encina parece más gris que verde con el contraste de la nieve. Los escaramujos, frutos del rosal silvestre que se ven en primer plano, son unos de los más importante elementos nutricionales para muchos animales. En esta época sus excrementos aparecen llenos de sus semillas, desde los de zorro a los de pájaros.
Este enebro muestra claramente la forma de seta, podado por el diente de las vacas en épocas de necesidad.
Mirando al suelo veo las huellas de los conejos que salen de entre las zarzas, estas sí que son inconfundibles las dos patas traseras grandes y las dos delanteras pequeñas. Cuando van despacio las huellas delanteras están juntas, pero cuando corren quedan una delante de otra, más separadas cuanto más rápida sea la carrera.Las sutiles huellas de las plumas de algún pájaro, quizás una urraca por el tamaño, se han quedado marcadas en la superficie blanca.
Un rastro curioso dejan los estorninos en este dibujo concéntrico alrededor de un aparentemente simple trozo de tierra. No es tan simple, casi con seguridad es donde anteriormente había un montón de comida dejada para las vacas. O quizás una plasta ¿quien sabe?
Muy cerca de allí están las vacas con el heno recién traído por el ganadero y otros estorninos las rodean comiendo lo que pueden. Entre ellas, el magnífico semental de carne que comentaba en la entrada anterior. El padre de las "tiernas criaturas".

viernes, 9 de enero de 2009

Nieve en Madrid

La nieve ha llegado por el Este mientras que en el Norte nos estábamos librando de ella y así ha entrado a Madrid, al parecer inesperadamente, y ha creado el caos habitual en estos casos. Arriba, una foto de la Plaza de San Juan de la Cruz en la Castellana y abajo la fachada principal del Museo.
Los jardines de Isabel la Católica, frente al Museo, presentan este bonito aspecto. En estos casos echo de menos la gran Sequoya centenaria que había en este parque que los jardineros del Ayuntamiento se cargaron hace unos años al hacer unos "arreglos" del cesped. Una buena parte de las raíces, las de la parte baja de la ladera, estaban al aire y, en lugar de hacer un muro de contención y rellenar, no se les ocurrió mejor cosa que cortarlas todas. La muerte le llegó ese mismo verano. Primero se secó la mitad correspondiente a la zona de las raíces cortadas y luego el árbol entero.
Tanto ayer en la madrugada como esta mañana la temperatura en casa bajó hasta los 6ºC bajo cero. Por ahora la más baja del año.

miércoles, 7 de enero de 2009

Frío, frio, pero sol.

Ha bajado la temperatura a 3º bajo cero, como era de esperar al estar la noche despejada.
Pongo foto del mirlo, Turdus merula, que en la primera entrada de noviembre no pude poner. Y de gorriones que andaban sobre el hielo del estanque, con mucha cautela, buscando los resquicios entre el hielo y las paredes o la tubería del filtro, para meter el pico y beber agua.

Los estanques amanecieron bien helados. A primera hora de la mañana rompí un rincón para ver el grosor, apenas medio centímetro, pero a las 2 de la tarde ya estaba de nuevo congelado.

martes, 6 de enero de 2009

Los Reyes en la Pedriza

Me refiero al día de Reyes, naturalmente. Un día bueno para salir a la Pedriza sin temer aglomeración aunque el sol se asome entre las nubes... a ratos.
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Los buitres sobrevelan las cumbres, a veces emparejados. Dentro de nada ya estarán liados con los inicios de la reproducción, como es típico de las rapaces de gran tamaño y ciclos reproductivos largos.

A ratos nos caen algunos copos de nieve aunque el viento arrastra las nubes en un momento y vuelve a lucir el sol. En este ambiente húmedo los líquenes se muestran en todo su esplendor.

En la base de las jaras el líquen Pseudevernia furfuracea destaca con su color casi plateado. Es el más frecuente en esta zona de la Sierra, muchas veces sobre las ramas de los pinos. Mirando muy, muy cerca, a la lupa, se ve así:
Por la tarde, ya en casa, se ha estropeado el día y copos de nieve caen suave pero persistentemente.

domingo, 4 de enero de 2009

Paseo al vértice geodésico

Por fin un día soleado después de lluvias y nieblas. Por la tarde, la Maliciosa apenas si se desprende a ratos de sus velos de nubes, aunque al amanecer la niebla le formaba una minifalda que dejaba ver sus cumbres recién nevadas.
Del avellano en el jardín ya han brotado los madrugadores amentos. Una promesa de frutos que apenas llega nunca, no sé si porque no fructifica o porque algún animalillo se zampa las avellanas antes de que maduren. Alguna que otra cáscara ya carcomida aparece por el suelo de vez en cuando.
El paseo por los prados de Becerril nos lleva hasta el vértice geodésico Coberteros, situado a 1.024 metros sobre el nivel del mar (coordenadas N40 42 55.08 W3 57 23.65) y hago unas fotos panorámicas que pueden verse en el siguiente montaje.

Es una lástima que algún energúmeno haya arrancado la placa de señalización, como casi todas las de los alrededores, despreciando el valor didáctico y cultural que tienen estos puntos, antes fundamentales para la triangulación en la elaboración de los mapas topográficos.
En los prados ya se aprecian los frutos del enebro, aún muy verdes.
Las vacas avileñas negras disfrutan de la hierba reverdecida con el calor y la humedad. Sus terneros, frutos del cruce con razas de carne más selecta, heredan de sus madres la resistencia para soportar las duras condiciones que el ambiente impone en estas latitudes. Y su estructura ósea es ideal para cubrirse de buena carne con denominación de origen. Esperemos que sean rentables durante mucho tiempo y que así ayuden a conservar estos prados con su fauna y flora asociada.