jueves, 5 de mayo de 2011

Sobre la relación entre cachorros perrunos y humanos

Con motivo de una consulta en un foro de perros sobre la convivencia entre mastines y niños se me ocurrió rescatar unos fragmentos de vídeo de cuando mi hija tenía alrededor de año y medio hasta que cumplió los dos años. Ella creció a la vez que Bolo, mi primer mastín, del que ya hablé en otra entrada.

Los mastines, como perros de guarda de ganado, reunen dos características ideales: el respeto a los animales que cuidan, sean ovejas, vacas, ... o niños, y su defensa frente a extraños. Los pastores con tradición mastinera saben que los cachorros tienen que criarse junto a las ovejas para que se reconozcan mutuamente. Con los niños ocurre lo mismo, cuanto antes entren en contacto, mejor para todos.

Es muy importante acostumbrar a los perros a la presencia de los niños teniendo delante la comida, porque puede ser lo más crítico de su relación. Un niño, sobre todo si no está habituado al trato con perros, puede acercarse al comedero y, si el perro no está bien socializado, resultar mordido. Lo mismo que puede aplicarse a sus juguetes, su cama y en general lo que el perro pueda considerar de su propiedad.

Creo que cualquier dueño de perros, y muy especialmente de perros de gran tamaño, deberían provocar las situaciones controladamente y después hacer "recordatorios" de manera que se acaricie al animal mientras come, que se meta las manos en la comida, que se le quite y se le vuelva a poner. Siempre con amabilidad y cariño, pero que el perro llegue a entender que quien decide cuándo, dónde y qué debe comer somos nosotros y no él. Como se ve en los documentales de lobos, el momento de comer es cuando se reafirman los estátus en la jerarquía de la manada y eso los perros lo entienden a la perfección.

Por eso hay que hacerlo cada poco tiempo mientras que el perro se está desarrollando y de tarde en tarde cuando el perro ya es adulto, aunque con el tiempo se llegue a hacer innecesario. La primera que debe ejercitarlo es la persona que habitualmente se ocupa del perro, pero también el resto de la familia y otras personas que en un determinado momento nos ayuden a cuidar del animal, por ejemplo en vacaciones.




Por supuesto, es también importantísimo educar a los niños en el respeto a los animales, una cosa es jugar, incluso rudamente, y otra maltratar al perro. Además, hay que tener en cuenta que cada perro tiene sus límites. Hay perros, como le ocurría a mi otro mastín, Mali, muy duros y algunos, como le ocurría a la hembra, Bola, más blandos que se creen que les estás regañando y enseguida adoptan posturas de sumisión. También hay perros patológicamente tímidos, posiblemente por motivos genéticos, pero son la excepción.

Desgraciadamente algunos perros no saben jugar porque no han tenido las interacciones necesarias ni con personas ni con perros y la conducta sobreprotectora de sus amos, hacia ellos o hacia los niños, les priva de disfrutar verdaderamente de la vida. Más lamentable aún, es que haya niños a los que les ocurre lo mismo. No me gusta llamar a esto educación, es simple y llanamente convivencia.

lunes, 25 de abril de 2011

Las vueltas de la lagartija colilarga

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Antes de que las lluvias volviesen a encharcar prados, dehesas y caminos en esta Semana Santa pasada por agua, los días de sol intenso activaron las hormonas de los reptiles que se entregaron a sus cortejos como para demostrarnos que su sangre es cualquier cosa menos fría.

Estamos nuevamente entre Manzanares y Colmenar Viejo, y aquí es donde sorprendimos a esta preciosa pareja de lagartijas colilargas en pleno cortejo nupcial.

Las vueltas de cortejo.

El macho nos muestra, y especialmente enseña a la hembra, el llamativo color rojo ladrillo de los laterales de su cabeza y el intenso amarillo de sus costados, sobre los que contrastan los ocelos azules. Fuera de la época de reproducción esos colores se atenuarán, porque llamarían demasiado la atención de los depredadores y entre la vegetación baja por la que se mueven psan más desapercibidos los tonos ocres que ahora muestra la hembra. Tampoco es casual que durante esta fase del cortejo la pareja se sitúe sobre las rocas y no entre la hojarasca de suelo, donde habitualmente se mueven. Sobre las rocas han quedado impregnadas las señales químicas del macho, que proclaman la propiedad de su territorio y atraen a las hembras. Además son el lugar donde toman el sol y activan su metabolismo, pues el sustrato rocoso se calienta antes que el suelo vegetal.Una y otra vez el macho muestra sus flancos, le corta el paso y gira alrededor de la hembra intentando poner sus cuerpos en paralelo para juntar sus cloacas y copular.

Pero mejor dejo hablar a las imágenes... Las vueltas de los nombres científicos.

La lagartija colilarga se denomina científicamente Psammodromus algirus y, hoy por hoy, ese es su nombre aceptado. Sin embargo, en 2006 Alfredo Salvador y colaboradores desdoblaron este taxon en tres especies diferentes. Según ellos (en ese trabajo) tendríamos:

- Psammodromus algirus, restringido a norte de África, de donde se describió la especie por primera vez y procede su nombre (por Argelia).
- Psammodromus jeanneae, que ocuparía la mitad oriental de la Península Ibérica, desde Cadiz hasta el sureste de Francia, estando, más o menos, Madrid en su vértice de distribución.
- Psammodromus manuelae, que ocuparía la mitad occidental de la Península, excepto la cornisa cantábrica, donde no llegan estas lagartijas.

Entre estas dos últimas especies (o subespecies) no están claros sus límites de distribución, ya que hay lugares donde se podrían solapar, pues no existen barreras geográficas claras que las mantenga aisladas.
A continuación pongo los enlaces a la Wikipedia donde se pueden ver los mapas de distribución y más datos de las tres especies:

- Psammodromus jeanneae

- Psammodromus manuelae

- Psammodromus algirus. En esta página el mapa de distribución de la especie sería correcto, pero no el texto, que sigue haciendo referencia a la distribución completa de las tres especies.

Para terminar de aclararnos (o liarnos) en la Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles, cuyo editor principal es Alfredo Salvador, también autor de la página dedicada a Psammodromus algirus, revisada en el 2009, resulta que sigue siendo válida esta única especie y así lo considera también la Asociación Herpetológica Española. Suponemos entonces, que las dos "nuevas especies", manuelae y jeanneae, quedan relegadas a la categoría de subespecies. Una pena para las respectivas esposas de Salvador y Busak a las que les dedicaban el nombre de esas nuevas lagartijas.

De todas maneras creo que no se debe tomar la descripción de esas especies, que ahora se suponen subespecies, como un error, sino como una importante aportación al conocimiento de la evolución de las lagartijas colilargas, cuyo ADN mitocondrial es claramente diferente en unas y otras poblaciones, aunque aún quede por dilucidar los límites reales de las distintas poblaciones. Me temo que, una vez más, a lo que nos enfrentamos es al mismísimo concepto de especie y sus límites.

La referencia bibliográfica de la descripción de las especies es:

Busak, S.; Salvador, A. & Lawson, R. 2006. Two new species in the genus Psammodromus (Reptilia: Lacertidae) from the Iberian Peninsula. Annals of the Carnegie Mus. 75 (1): 1 - 10.

lunes, 18 de abril de 2011

El ánade real está por todas partes.

Hace poco puse una entrada dedicada a las aves urbanas pero no incluí al ánade real, Anas platyrhynchos. Quizás debería haberlo hecho. No es que sea un animal que te puedas encontrar en cualquier calle, pero en parques con estanque no suele faltar. Muchos son aves domésticas, incluso con el ala cortada para que no se puedan escapar, pero también los hay silvestres que se atreven a entrar en las zonas verdes de las ciudades.


Ánade real en los jardines de Aranjuez

Allí compiten sin pudor por las migas que iban destinadas a las palomas. Recuerdo que en mi primer viaje al norte de Europa me sorprendió la abundancia de patos en las ciudades, todo hay que decirlo, son ciudades con más canales y lagos que en España, pero me llamaba la atención su falta de miedo a las personas, lo que poco a poco va ocurriendo también aquí.


Pareja de patos junto a palomas en el parque de El Retiro, de Madrid

También me llamaba la atención que allí los ánades macho no conservaban la coloración característica, sino que era muy frecuente ver la coloración de eclipse, más parecidos a las hembras que a los machos encelados.

Como invitación a la observación, que pretende ser el principal objetivo de este blog, os recomiendo fijaros en los patos que crían en parques y embalses. Solo las hembras se hacen cargo de la crianza de los patitos. Si la hembra llegase a morir, las crías están perdidas. Sin embargo, los gansos, cisnes y especies similares en los que machos y hembras tienen la misma coloración, los dos miembros de la pareja se ocupan de los cuidados paternos e incluso el macho solo sería capaz de sacarlos adelante.


Hembra de ánade real en el embalse del La Barranca, Navacerrada, Madrid.
Y como anotación de cuaderno de campo para este año, comentaré que esta primavera estoy viendo muchos ánades reales en mi zona de la Sierra. Casi no hay día que, especialmente al amanecer en mi diario camino a la estación de tren, no vea alguna pareja o trío volando en la zona de prados. Supongo que esto es debido a que van a alimentarse a los prados que este año están inundados en muchos sitios, como es su vocación, indicada por la presencia de fresnos.

Incluso en una pequeña charca, de apenas veinte metros cuadrados junto a la estación de Pitis, ya casi en el casco urbano de Madrid, había el otro día media docena de ánades.

A continuación pongo las fotos de la secuencia de cortejo y cópula de ánades reales en la laguna de Ontígola, al sur de Aranjuez. No es una zona urbana, aunque tenga un origen artificial se considera un espacio protegido, Sin embargo, la última vez que fui por allí, me llevé la gran decepción por el deterioro que ha sufrido en los últimos años. Eso sí, han puesto una torreta para la observación de aves, pero está llena de grafitis y muy estropeada.
























































jueves, 7 de abril de 2011

Setos de jardines (2): Autóctonas y perennes

Hace unas semanas dediqué una entrada a criticar los setos de arizónicas y prometí que más adelante hablaría de otros setos posibles y más recomendables. Hoy empiezo a cumplir esa promesa.

Antes de nada comentar que los setos que a mi me gustan no son, ni mucho menos, monoespecíficos, sino una mezcla de diferentes especies donde se puedan encontrar árboles, arbustos de distinto porte, enredaderas e incluso plantas herbáceas en la base. Sería lo más parecido a una especie de bosque galería. Si se plantea bien se pueden combinar especies de hoja perenne y otras de hoja caduca. La desventaja de tener algún que otro hueco durante el invierno se compensa con la diversidad de aspectos a lo largo del año.

Sin embargo, como antes de plantearse el seto como un todo hay que conocer las piezas que lo componen, poco a poco, en sucesivas entradas, iré presentando distintas plantas. Esta vez trataré de especies que pueden componer un seto como planta única, que además son autóctonas y perennes. Es decir, las plantas ideales desde el punto de vista de un jardinero y, además, con ventajas desde el punto de vista naturalista, de ser útiles para aves e insectos.Comienzo por una especie que ahora está en todo su esplendor: el durillo, Viburnum tinus, que en primavera está cubierto por racimos de florecillas blancas, que desprenden un suave aroma y atraen a los polinizadores más tempraneros. Como puede observarse en la foto superior, admite perfectamente la poda de adorno y también en forma de muro (como las arizónicas), cosa que no es muy de mi agrado, pero que tiene cierta demanda. Los cuatro ejemplares de arriba están en un parque de Collado Mediano y miden más de tres metros de altura. Los de la foto inferior están en mi jardín y procuro que no pasen de los dos metros de altura, pero los podo irregularmente para conseguir un aspecto natural y las hojas llegan hasta el suelo, no tienen el tronco al aire. Por encima de ellos hay un hermoso nogal y robles melojos, que crecieron a partir de bellota protegidos por ellos y ahora los sobrepasan unos cuantos metros.A finales de verano e inicios de otoño fructifican con estas bayas negroazuladas que no son comestibles para las personas, pero sí por las aves. Si hay niños en el jardín es una buena idea hacer la poda en ese momento, pero mejor es dejarlos para los pájaros y educar a los críos.Antes de que desaparezcan los frutos empezarán a salir los nuevos capullos que durante el invierno se colorearán de rojo, empezando muy oscuros y tornándose rosados cuando están a punto de abrirse.Se puede decir que los durillos tienen un aspecto diferente en cada época del año y siempre de gran belleza, pues ya solo las hojas, algo coriáceas y brillantes, les dan suficiente presencia.En el mismo parque de Collado Mediano he fotografiado a la siguiente especie perfectamente apta para crear densos setos: El lauro, Prunus laurocerasus. Tiene las hojas de gran tamaño y crece con relativa rapidez. Como el durillo, puede podarse formando muros densos, según gustos, o más abiertos. Aunque no sea autóctona ibérica, en primavera da unos grupos de flores, que también atraerán mariposas y abejorros.En los comentarios de la entrada sobre arizónicas cité un seto de encinas, Quercus ilex. Aquí está. Ahora lo he encontrado un poco abandonado, la casa no parece estar habitada, pero no tiene mal aspecto. Si se quiere un seto disuasorio, no hay duda de que las hojas espinosas de las encinas cumplen la función a la perfección. Si mediante la poda evitamos que la encina gane altura, este seto nos muestra como se hace denso y prácticamente impenetrable.

Otra especie más blanda, pero muy agradable en cualquier jardín, es el mirto o arrayán, Myrtus communis. Lo primero que leí sobre ellos me echó un poco para atrás, porque decía que era sensible a las heladas. Me arriesgué y compré un par de plantitas, sus flores me gustan tanto que no me pude resistir.

Pero ellas sí resistieron al frío y me dicidí a poner más, aunque no son de rápido crecimiento en altura, forman un seto bajo bastante denso, ideal para los bordes de camino, igual que los boj, Buxus sempervirens, pero capaces de alcanzar los dos metros de altura y con la gran ventaja de sus hermosas flores de verano.

Con un "comportamiento" similar a las encinas, pero de crecimiento más lento, tenemos otra maravillosa planta: el acebo, Ilex aquifolium. Es capaz de formar setos, pero habría que armarse de paciencia y sería complicado que tuviese suficiente densidad, pero en combinación con otras plantas ¿quien se puede resistir a incluirlo en el jardín?Sus frutos son una excelente nota de color en pleno invierno y una ayuda inestimable para las aves invernantes.Otra planta maravillosa, aunque cara y de lento crecimiento, pero que soporta muy bien la poda, es el tejo, Taxus baccata. Atención, es tóxica toda la planta excepto la carne que rodea las semillas, que no son verdaderas bayas. Y para terminar por hoy el laurel, Laurus nobilis, que puede formar un precioso árbol, pero que bien podado perfectamente formará un seto de crecimiento rápido.

Todas ellas están en mi jardín, en combinación con otras plantas. Quizás no formen una "pared" cerrada, que impida ver el jardín de mi vecino, pero es que no lo considero un verdadero seto, sino una parte del jardín, larga y estrecha.


Quedan muchas: jaras, retamas, madroño, enredaderas..., pero serán protagonistas en próximas entradas.

martes, 29 de marzo de 2011

Zurita, la paloma discreta

El pasado 19 de marzo, con el buen tiempo y la nieve recién caída, las caravanas de coches rumbo a la Sierra eran impresionantes, como era de prever. Así que, huyendo del jaleo que con seguridad íbamos a encontrar pero con ganas de campo después de tantos días de lluvia, tomamos la dirección contraria y bajamos al sur de Madrid, concretamente a Aranjuez y alrededores.

Así fue como en los jardines frente al Palacio me llamó la atención el comportamiento de esta pareja de palomas. La de la izquierda, que por su aspecto más grácil parecía la hembra, pero por su conducta me animo a pensar que era el macho. No dejaba lugar a dudas respecto a sus intenciones de anidar en ese hueco del viejo, histórico y maravilloso plátano. No arrullaba, pero estiraba la cabeza, se asomaba al hueco y después miraba a la pareja que parecía no tomarse el asunto muy en serio y permanecía bastante impasible y sin ganas de acercarse al "futuro hogar". Yo diría que estaba más interesado en mirarnos a nosotros, que invadíamos su intimidad de esa manera tan descarada, hasta que decidió salir volando. Me animé a hacer las fotos por la curiosidad del comportamiento y por su interés por el hueco del árbol, pero tengo que confesar que no fue hasta que llegue a casa y vi las fotos, cuando me di cuenta de que no eran palomas bravías sino zuritas. En mi defensa diré que todo ocurrió en apenas unos segundos y que estaban a bastante distancia, pues el árbol es realmente alto, además pocas veces he visto a esta especie de paloma.
Hace poco puse una entrada dedicada a las aves urbanas y mencioné a las bravías y torcaces. Ahora puedo incluir a esta bella paloma, la menos frecuente de las tres especies ibéricas. Entonces comenté que las palomas bravías causaban problemas en las ciudades y que las torcaces eran cada vez más abundantes en los entornos urbanos. Ninguna de estas cosas ocurre con la paloma zurita, que parece ser que ha disminuido en sus efectivos, aunque también es posible que, como a mi me ocurrió, muchas veces se confundan con palomas domésticas en parques y jardines. Por eso las he llamado palomas discretas.

En el dibujo del cuaderno de campo he representado a las tres especies, por si alguno de mis pacientes lectores tiene curiosidad por fijarse la próxima vez que las vea, en el parque o en el monte.


A modo de ficha resumiré lo que hay escrito, que no se lee muy bien, junto con alguna característica de cada una de ellas:


Paloma bravía. Columba livia. La especie de la que proceden las variedades domésticas. Curiosamente, aunque es la más abundante, la hibridación con ejemplares asilvestrados parece que pone en peligro la pureza de las poblaciones silvestres. En su hábitat natural anida en cortados rocosos, pero se adapta perfectamente a las edificaciones humanas. Se distingue de las otras especies por la gran mancha blanca del obispillo,


Paloma zurita. Columba oenas. Es un ave forestal y anida preferentemente en huecos de los árboles, pero también puede ocupar paredes rocosas incluso conviviendo con bravías en parques urbanos. Las masas forestales, que más bien son cultivos arbóreos donde todos son árboles jóvenes y sanos, puede ser una de las causas de la disminución de esta especie. Se diferencia por su tono grisáceo general, las manchas rosáceo-verdosas en los hombros y las poco marcadas líneas alares. Es la más grácil y con la cola algo más corta.


Paloma torcaz. Columba palumbus. Ave originalmente muy forestal, pero cada vez más abundante en las ciudades. Anida en las ramas de los árboles, no en huecos de troncos ni de paredes de roca. Se diferencia claramente por las manchas en los hombros y las franjas alares blancas, además de ser la más grande y de aspecto más robusto.

jueves, 24 de marzo de 2011

La Luna más cercana llega con la primavera

El sábado 19 de marzo la Luna estuvo en el lugar más cercano a la Tierra, fenómeno que se da solo cada más de 20 años. El coincidir con la luna llena y cielos despejados nos auguraba unas buenas observaciones de nuestro satélite. En efecto, así fue y pude disfrutar haciendo varias pruebas fotográficas hasta que conseguí esta imagen, que para hacerse con un objetivo estándar (de 100-400 mm) y no con telescopio, me dejó razonablemente satisfecho. Recordábamos del colegio algunas peculiaridades de la órbita de nuestro satélite, como por ejemplo que siempre mira hacia la tierra la misma cara de la luna, la cara visible. También que la órbita de la luna es circular y no elíptica como la de los planetas alrededor del sol. Las últimas noticias nos han enseñado que no es exactamente circular si no, no sería posible que unas veces esté más cercana que otras. Es de agradecer que de vez en cuando los periódicos nos cuenten este tipo de cosas y no solo las desgracias que pasan por el mundo. Aunque a decir verdad, apenas si distinguimos que la luna esté más cerca, que se nos invite a mirar al cielo es una buena noticia y por eso lo he traído al blog.

Como creo que lo que se aprecia en la foto es aproximadamente igual a la vista que ofrecen unos prismáticos corrientes, de los usados para observar aves, he rotulado los accidentes geográficos más notorios para animar a futuras observaciones. El primer paso para conocer a alguien es saber su nombre, así que aquí os los presento: 1.- Cráter Endymion
2.- Mar de las Crisis
3.- Mar de la Serenidad
4.- Mar de la Fecundidad
5.- Mar de la Tranquilidad
6.- Cráter Tycho
7.- Cráter Grimaldi
8.- Cráter Copérnico
9.- Océano de las Tormentas
10.- Mar de las Lluvias
11.- Cráter Platón

Es importante la orientación. No he querido girar la foto para hacer coincidir el Norte con la parte superior, como suele ilustrarse en los mapas lunares más serios, para ser más fiel a lo que en realidad se ve en el cielo. A grandes rasgos podemos orientar los polos con dos de los cráteres más patentes: Platón, el más oscuro, al norte y Ticto, el más claro cerca del polo Sur.
Como anécdota, los que tenemos unos añitos recordamos que el Mar de la Tranquilidad es en el que se posó el Apolo 11 allá por el 20 de julio de 1969. ¿No veis la bandera allí clavada? ;-)
Otros temas interesantes para explicar a los chavales, además del ciclo de las lunas nuevas, cuartos y llenas, es plantearles las preguntas:
¿Por qué la luna tiene tantos cráteres?
Respuesta: por los meteoritos que han caído sobre ella.
¿Y por qué la Tierra no los tiene?
Hay dos respuestas:
- Porque al no tener atmósfera los meteoritos no son rebotados ni desintegrados en su caída, sino que es más fácil que caigan en la Luna que en la Tierra.
- Sí que han caído muchos meteoritos en la Tierra a lo largo de su historia como planeta, pero por la actividad geológica, la atmósfera y los fenómenos meteorológicos, así como por el efecto de los seres vivos, las huellas de esos cráteres se han ido borrando de su superficie, mientras que en la Luna los cráteres siguen intactos desde hace millones de años.
Cuando sale la luna por el horizonte ¿Por qué se ve más grande?
Pues la verdad es que NO es más grande, aunque nos lo parezca. Igual ocurre con el Sol al amanecer y en la puesta. Es un efecto óptico debido a que vemos los árboles, las casas, etc. que nos valen de referencia. Si hacemos una foto (lo he hecho) justo sobre el horizonte, y otra cuando está bien alta, el tamaño es exactamente el mismo.

La Astronomía no es lo mío, pero de vez en cuando es bueno echar la vista al cielo nocturno... si la contaminación lumínica nos lo permite.

martes, 8 de marzo de 2011

Setos de jardines (1): ¿Arizónicas? ¡No gracias!

 

Hace menos de un mes que en Madrid tuvimos un episodio de alarma por contaminación y, asociado a él gran número de brotes alérgicos que yo mismo padecí, pues aunque no soy alérgico a los pólenes, en esta ocasión me he visto afectado.La explicación está más que clara en la noticia que puede leerse en este enlace. La combinación del polen de las arizónicas con los compuestos de la contaminación del aire forman un cóctel altamente irritante. La coincidencia del periodo de polinización de las cupresáceas con un periodo anticiclónico, ha hecho que los niveles de contaminación del aire se disparen y las alergias también.Llamamos arizónicas a diversas variedades de árboles del género Cupressus obtenidos incluso por hibridación de distintas especies. Cupressus arizonica es la más popular. No son especies autóctonas, lo que no ha impedido que se hayan usado para repoblar, incluso en lugares tan emblemáticos como la Pedriza de Manzanares, y que allí se mantengan.
Las arizónicas son árboles de gran porte con tendencia a la forma cónica, aunque no tan regular como los cipreses. Su principal utilización en jardinería es la formación de setos, porque soportan muy bien la poda para dar lugar a verdaderos muros verdes. El rápido crecimiento es una bendición para los nuevos habitantes de "chaletes" cuando plantan estos árboles, y una condena a trabajos forzados para toda la vida si no quieren que ese "hermoso seto" se transforme en una masa desangelada de ramas, que llega a ocupar medio jardín.

Las cupresáceas tienen unas flores femeninas de formas globosas que se llaman gálbulos y las masculinas parecen ninúsculas piñas que cubren por entero los extremos de las ramas. Esas flores, de color amarillento y aspecto escamoso, producen millones de granos de polen que es arrastrado por el viento formando verdaderas nubes. Es necesaria esa cantidad para que algunos de ellos lleguen hasta las flores femeninas, que empiezan a abrirse en la misma época. Tan gran cantidad de polen es un suplicio para las personas alérgicas que no entienden cómo es posible que en pleno invierno tengan tan fuertes reacciones.
El tronco es escamoso y muy cargado de resinas, y arde con gran facilidad, por lo que no es muy recomendable situar cerca de un seto de arizónicas una barbacoa de jardín. Además, bajo las arizónicas tampoco es conveniente aparcar el coche en pleno verano pues, casi con seguridad, debido al calor, la resina chorreará sobre él y nos dejará un recuerdo difícil que limpiar en la carrocería. Para colmo, no están exentas de plagas y en muchas ocasiones tienen grandes zonas atacadas por la enfermedad o grandes calvas producidas por una poda mal hecha. Aún así los viveristas las siguen recomendando a los incautos que llegan a por sus primeras plantas para el jardín. Astuta estrategia para asegurarse el encargo de las podas o la posterior venta de herramientas y productos para su cuidado.

No consigo explicarme el éxito de esta planta en las urbanizaciones, excepto por la falta de conocimientos e imaginación de los propietarios de las casas de campo. Ya solo las alergias que producen, tanto por el polen inhalado como por contacto con las hojas y ramas escamosas, que llegan a producir urticarias, especialmente cuando se están haciendo los trabajos de poda, serían suficientes. Pero es que además reporta muy pocas ventajas, excepto, quizás, la de formar una pared verde que nos aisle del exterior.


El estilo de poda de las arizónicas en forma de muro liso o con formas geométricas está muy pasado de moda y suele tener muy poco que ver con el resto de la composición de los jardines actuales. La misma sensación de intimidad que se consigue con estos muros se puede lograr con otras especies que ofrecen más belleza y variedad, en forma de flores, frutos y distintas coloraciones a lo largo del año, con mucho menos trabajo de mantenimiento.
















Además, las arizónicas se suelen ir ensanchando año tras año, ocupando cada vez más espacio, tanto hacia el interior del jardín como hacia las aceras colindantes. Algunos de los setos de las de las fotografías anteriores tienen casi tres metros de anchura. Es un espacio totalmente perdido, porque la zona verde solo ocupa los cinco centímetros exteriores, el interior es un entramado de palos. Si se intentase podar de nuevo para estrechar esas murallas vegetales, se quedaría a la luz la zona seca que ya no tiene recuperación posible.

Pero para mí, una de las peores cosas que tienen las arizónicas es que apenas contribuyen a beneficiar a las aves, insectos y otros seres del entorno. Ninguna abeja ni mariposa acudirá a libar y pocos pájaros hacen sus nidos entre ellas, ni musgos ni líquenes cubrirán sus ramas. No tienen huecos para que pequeños animales busquen escondrijo. Claro que, ahora que lo pienso, quizás sea esa una ventaja para los urbanitas que quieren casa de campo no para estar en contacto con la naturaleza, sino para aislarse de todo lo que tenga que ver con ella y con el prójimo.

Qué diferente es el concepto de seto inglés, con su mezcla de especies, su oferta de variados recursos para la fauna y la flora autóctona. Otro día le dedicaré una entrada sobre especies adecuadas para setos y así resarcirme de la negatividad de la de hoy.
Edito: La entrada que comento en el párrafo anterior puede verse pinchando AQUÍ. Como puede verse, hay alternativas a las arizónicas más fáciles de mantener, más variadas a lo largo del año, más productivas y, eso es cuestión de gustos, en mi opinión, más bonitas.