domingo, 29 de marzo de 2009

Sobre fresnos y cigüeñas


Esta semana han brotado los fresnos, árboles con los que me siento especialmente identificado. Tenemos los mismos gustos: los prados adehesados y húmedos, además de las orillas de río. Aparte del ambiente, a su lado encuentro algunos de los animales que más me gustan, como son los anfibios.

El de la foto de la derecha es un fresnito que tengo en el jardín, de tres años ya, y casi un metro de altura. Aún le quedan décadas para ser digno de tener un nido de cigüeña encima.

Sí, a las cigüeñas también les gustan los prados húmedos y los anfibios, aunque por razones algo distintas. Claro que para hacer sus nidos sobre los fresnos son ayudadas por un uso tradicional: las podas.

Hace unos años escribí unas páginas de cuaderno de campo sobre el fresno para la revista de SALMA. A continuación reproduzco los dibujos y los textos algo ampliados.

El Fresno (Fraxinus angustifolia)

En mi zona de campeo habitual, el centro peninsular, es esta la especie que encontramos, mientras que en el norte, más húmedo, veremos Fraxinus excelsior, de hoja más ancha.


Son árboles de gran tamaño que crecen hasta los 25 m si no son podados. Pertenece a la familia de las oleáceas, como el olivo. Su hábitat natural son los bosques de ribera, laderas suaves y zonas que se encharcan. En fincas ganaderas, adehesando los prados en zonas húmedas donde sustituye a la encina. A veces, convive con ellas ocupando las zonas más cercanas al agua. También puede formar parte de setos vivos que sombrean su base y guardan cierta humedad, igual que junto a muros de rocas.

En el dibujo muestro una secuencia donde se ve el aspecto que tendría un fresno sin podar, una poda de jardín, tendente a formar una bola para dar sombra, una poda fuerte, llamada “cabeza de gato” y el aspecto que toma el fresno con varas crecidas después de esa poda. Por último un fresno que ha dejado de podarse por estar aprovechado por la cigüeña para su nido.El fresno es muy típico en fincas ganaderas, acompañando a los buenos pastos, pues las varas de freso cargadas de hojas se daban al ganado en pleno verano, cuando el pasto se secaba. Eso tampoco perjudica el fresno, pues cuando el calor aprieta, igual que ocurre con los olmos y otros árboles caducifolios, se ven en la necesidad de desprenderse de muchas hojas para evitar la deshidratación. Por eso la poda que se realiza desde tiempos inmemoriales y el aprovechamiento de las varas, es un método que beneficia al árbol, al ganado (doméstico y silvestre) y, naturalmente, al ganadero. Pero también al resto del ecosistema. Las siguientes páginas del cuaderno muestran la hoja compuesta del fresno y sus semillas, dotadas de un ala que ayuda a su dispersión por el viento. Estas cuelgan en pequeños grupos a finales de verano. Las hojas caen en otoño sin haber cambiado apenas de color.
Las flores son insignificantes y aparecen antes que las hojas.
La madera es dura y resiste la humedad, se ha usado para hacer carretas, mangos de herramientas, garrotes de pastor, e incluso tablas de esquí y piolets de alpinismo.
Propiedades medicinales: las hojas en infusión son laxantes, diuréticas, antiinflamatorias y analgésicas.

* * * * * * * *

Se usen las varas o no, hay fincas manejadas con buen criterio, como esta de Soto del Real, donde se van podando de la manera tradicional.Igualmente pueden verse muy cerca de allí, en Manzanares el Real, frente al embalse, ocupados muchos de ellos por las zancudas traedoras de bebés. Comentaba en otra entrada, que en ciertas zonas la población de cigüeñas es casi excesiva. En estos prados no es raro ver un centenar o más sin apenas moverse del sitio. Los nidos no solo ocupan gran número de tejados, sino fresnos, torretas, farolas, ... en casi cualquier lado. Ya se ve en la foto siguiente que incluso al lado de un camino.Y en esta otra, junto a un murete de piedra desde el cual es posible acceder al nido sin problemas. De hecho, el día que hice esta foto desde una prudente distancia, vi como un padre de familia llevaba a sus hijos a verlo.

En esta zona, me comentó un amigo ornitólogo que llegaron a ver trescientas cigüeñas en un solo prado inundado que se estaban alimentando de los sapos corredores que en ese momento estaban haciendo sus puestas. Realmente no hay población de anfibios que soporte esa presión, ni lagartijas, saltamontes, escarabajos y otros insectos del suelo. Las aves buscan su alimento en los vertederos y vuelan incluso de noche y antes del amanecer. Este es uno de los lugares en los que las cigüeñas se quedan en invierno gracias a que encuentran comida en los vertederos, pero ¿que ocurre cuando se cierra o transforma uno de esos vertederos a cielo abierto?

Me parece un verdadero problema y espero que se autorregulen sin que ocurra ninguna tragedia. Son una bendición para el paisaje rural, no podemos dejar de protegerlas, pero tampoco fomentar de manera antinatural su población.

domingo, 22 de marzo de 2009

Bienvenida primavera

El viernes a las 12:45 entró la primavera astronómica y justificó los días de tiempo cálido que estamos teniendo.Esta semana ya brotaron definitivamente los prunus de hoja rojiza y muchos árboles han empezado a echar sus hojas, el avellano, los almendros. Y los olmos, que florecieron en plena nevada, ya están soltando semillas. En el jardín el árbol del amor o de Judas (Cercis siliquastrum) también se prepara para la explosión de pequeñas flores que le salen hasta del mismo tronco, delicia para todo tipo de insectos polinizadores. Y los abedules desarrollaron sus amentos, largos y colgantes. El jueves, aprovechando la tarde festiva, nos pudimos dar un paseo por las orillas del embalse de Manzanares. Esperábamos contemplar la llegada de las miles de gaviotas que vienen a pasar la noche procedentes de los más variados vertederos. Como suele ocurrir cuando uno va cargado con el equipo fotográfico, decidieron posarse cerca de la orilla contraria.
Aún así, no tiene demasiada importancia, pues disfrutamos de otros espectáculos del atardecer, pudiésemos o no fotografiarlos. Las numerosas cigüeñas, quizás demasiadas, ya les dedicaré una entrada. Los inicios de cortejo de una pareja de somormujos lavancos (Podiceps cristatus), las fochas (Fulica atra), que también están emparejadas y buceando juntas, una parejita de chorlitejos chicos (Charadrius dubius), que como tienen por costumbre nos iban adelantando en el recorrido por la orilla.Las golondrinas (Hirundo rustica), recién llegadas, estaban atareadas tomando agua para el barrillo con que hacen sus nidos, además de cazando los mosquitos que volaban sobre el agua. Y los tímidos bisbitas comunes (Anthus pratensis) apenas se dejan ver entre lo más entramado de las ramas de sauces y fresnos de la orilla. Por cierto, los fresnos son de los pocos árboles que quedan por brotar.Se nota que el invierno ha sido generoso en lluvias y nieves y el nivel del agua está al máximo posible. En las orillas, casi al borde del agua, está florido el espino albar (Crataegus monogyna), ...... y los sauces (Salix sp.) muestran sus amentos erectos, caso especial entre sus parientes, pues las flores son polinizadas por insectos y no por el viento, como en otros géneros.
En casa terminé de hacer y colocar los nidales. Pero hoy no toca hablar de ellos, solo una fotito del exceso urbanístico...
... estos y alguno más en los árboles y enredaderas. Algunos ya están siendo visitados.

Abejas albañilas (3)

Solo un pequeño vídeo de como es la entrada y salida del canal de policarbonato. La abeja ha seguido haciendo celdillas al ritmo de un par diarias. Comenzó nuevas celdillas a unos 50 cm de donde terminó de hacer las primeras. Según lo que he leído por ahí, puede que las del fondo sean las cámaras de las hembras y las más cercanas a la salida las de machos. Los machos se desarrollan antes que las hembras, aunque sean los últimos huevos en ponerse.

martes, 17 de marzo de 2009

Abejas albañilas (2)

Las circunstancias me obligan a continuar con la historia de la abeja albañila. Ayer lunes 16 me encontré con una nueva fila de celdillas ya rellenas de polen. Son las más cercanas al picaporte, a la izquierda. Pero antes de seguir, pongo una foto de la puerta del balcón donde está puesto el policarbonato, sobre la reja, a modo de doble ventana. Una persona me pidió que lo explicase mejor y creo que esta foto o aclara.Bueno, ahora sigo con las nuevas celdillas. Estas cinco las ha hecho el laborioso animalillo entre la tarde del domingo y la mañana del lunes. La masa oscura de la izquierda es un grueso tapón de barro que impide la entrada por ese lado ya que inicialmente estaba abierto. La abeja entra y sale por el lado que en la foto de arriba aparece a la derecha, por un orificio del marco.
Otras dos celdillas han sido añadidas solamente en la mañana de hoy martes. He puesto un papel verde en la parte trasera para que destaque más el contenido.
Más en detalle, puede verse el huevo que hay puesto en una de las celdillas sobre la masa de polen. Así está en todas, aunque no se ve tan bien. También se aprecia el tabique hecho de barro.
Y en este minivídeo a nuestra amiga trabajando.

sábado, 14 de marzo de 2009

Abejas albañilas en el policarbonato (1)

En el balcón de casa puse una especie de doble acristalamiento a base de policarbonato para aislarnos de las bajas temperaturas invernales. En algunos lugares los canales del policarbonato han quedado abiertos y han sido aprovechados por abejas albañilas. En esta primera foto se ve una celdilla de la que ha salido una abeja y abajo toda una fila de celdillas.En estos dos canales se puede ver como abajo están las pupas tal cual han pasado el invierno y arriba dos celdillas llenas de polen. Y aquí la protagonista, que ya se ha dado un par de paseos por el jardín y ha vuelto a meterse en su nido. Estas abejas pertenecen a la familia Megachilidae y a la especie Osmia cornuta Son abejas solitarias que hacen sus nidos en orificios, generalmente de la madera, aunque pueden aprovechar cualquier otro, como en este caso. La abeja hembra va haciendo celdillas en el fondo de un agujero, separadas por tabiques de barro. Cuando llena una de esas celdillas de polen pone un huevo y crea otro tabique, empezando de nuevo la operación. Así va rellenando el agujero de celdillas de polen, cada una con su huevo. Durante el verano se desarrolla la larva comiendo el polen aportado por la madre. Cuando llega el invierno ya plenamente desarrolladas forman las pupas, que son esa especie de bolas oscuras que se ven en la segunda foto. Molestando a las visitas. Estas abejas tienen la mala costumbre de anidar también en los agujeros de las sillas de jardín. Es curioso, pero aunque cambie la silla de sitio, ellas saben encontrar en cual hicieron sus nidos. A mi no me importa demasiado, hasta me hace cierta gracia, pero a las visitas les asusta un poco tener a una abeja rondándole entre las piernas cuando les invito a comer. Eso me obliga a fumigar los agujeros de las sillas cada primavera para que desistan de utilizar ese sitio. Pero son muy insistentes y más de un nido me ha tocado destruir (sniff). ... No, no puedo tapar los agujeros porque son del mecanismo de cierre de la silla. Curiosidades - Las larvas se desarrollan en primavera y permanecen en estado pupal, en su capullo, hasta la siguiente primavera . - Las primeras puestas están al fondo pero son las últimas en emerger - Los primeros en salir son los machos, que son las celdillas más cercanas a la salida. Las demás tienen que ir abriéndose camino a través de las celdillas rotas por sus hermanos y hermanas. - Algunas celdillas han sido atacadas por algún parásito y sus huevos o larvas nunca se desarrollaron. Para este año ya estoy preparando un sitio parecido pero con cristal, para poderle hacer mejores fotos. La abeja que ya he visto volar sí ha comido el polen de una de las celdillas sin pupa, luego las hijas vuelven al nido donde nacieron para dormir y comer.
- Edito y añado: quizás las celdillas con polen sean recientes, pero he visto como la abeja se lo come. Todo esto y mucho más en sucesivas entregas... Por cierto, ya alguna ya está merodeando por las sillas...

domingo, 8 de marzo de 2009

Flores de final de invierno

Por fin se han abierto las flores del almendro, Prunus dulcis. Una semana después de haberse abierto el Villalba y alrededores y dos semanas tras la eclosión en Madrid capital. Casi podríamos deducir que la floración se retrasa tres o cuatro días por cada 100 metros de mayor altitud.Igualmente los prunus de flor o ciruelos ornamentales (no pongo nombre científico porque es un caos) aún no se han abierto en casa, aunque están a puntito, pero ya lo están en Villalba y Alpedrete y llevan ya tiempo en Madrid, no solo los ciruelos, sino también los albaricoqueros que hay en los jardines del Museo llevan toda la semana florecidos.
Y ya se están empezando a pasar las flores de la mal llamada mimosa, Acacia pubescens, que llenan de dulzón olor todo su entorno.

Noche de sapos (género Bufo)

En estas fechas, finales de febrero e inicios de marzo es cuando la mayor parte de los sapos y ranas se reunen para la reproducción. No es fácil que en nuestro cambiante clima confluyan las condiciones adecuadas, pero si coinciden las lluvias y una ligera subida de temperatura, la fiesta de los sapos está asegurada.

Esta semana ha llovido algo, tampoco demasiado, pero suficiente teniendo en cuenta que las charcas y arroyos ya tienen bastante agua. Pero la temperatura ha sido un poco baja y, para colmo, los vientos de los días pasados no han sido nada beneficiosos, porque he comprobado que las noches de viento los anfibios están menos activos.

Aún no han empezado a poner huevos, pero ya están llegando algunos ejemplares a los lugares de reunión y esta noche, en unas dehesas entre Colmenar Viejo y Cerceda, hemos podido ver y fotografiar algunos.
Los sapos corredoresBufo (Epidalea) calamita , acuden a charcas con aguas muy someras. Eso explica que, como es el caso del lugar que hemos ido a ver, una charca apenas 25 cm más profunda, que esté a dos o tres metros de distancia, no sea elegida por los sapos, mientras que en la otra ponen año tras año.

En la foto anterior puede verse una curiosa característica de los sapos en celo. La piel se les vuelve más suave y permeable. En cambio, en la foto de más abajo vemos un ejemplar joven de la misma especie, fuera de celo, visto muy cerca del anterior, que conserva su piel rugosa y relativamente seca.La otra especie del mismo género, el sapo común, Bufo bufo, hace sus puestas y reuniones en charcas y arroyos más profundas, en las que no dudan en bucear si se asustan, cosa que no gusta nada al sapo corredor.
Puede apreciarse a simple vista las diferencias entre las dos especies en cuanto a colorido y porte, pero lo que más ayudará al profano es ver los ojos amarillo verdosos del corredor mientras que el sapo común los tiene rojizos.
También en los sapos comunes podemos ver el aspecto más suave de la piel, a diferencia de este otro ejemplar, fotografiado cerca del lago de Sanabria el verano pasado.
En la zona sabemos que hay otros anfibios, que no hemos visto esta noche: rana de San Antón, Hyla arborea; sapo de espuelas, Pelobates cultripes y rana común, Pelohylax perezi.
Sí hemos visto gallipato, Pleurodeles waltl y Tritón pigmeo, Triturus pygmaeus, como esta hembra de la foto.
También estaba activa una salamanquesa, Tarentola mauritanica, en el interior de una caseta.