martes, 27 de octubre de 2020

Curiosa vida de las luciérnagas

Encontrar una luciérnaga en el jardín siempre es motivo de alegría e interés, pero ir poco a poco desentrañando detalles de su biología es una gran satisfacción.

La especie que hay en mi zona es la luciérnaga mediterránea, de nombre científico Nyctophila reichii. Hace ya tiempo que descubrí algunas hembras gracias a su luz, aunque hacerles una fotografía que le haga justicia es complicado. Durante la noche, cuando buscan pareja, dan la vuelta a los últimos segmentos del abdomen para mostrar sus órganos luminiscentes. Generalmente se suelen subir a alguna roca, muro o, más raramente, alguna planta de poca altura. Cuando llega una pareja y copula, al poco tiempo sus luces se apagan, pues ya no son necesarias y pueden atraer la atención de los depredadores.

Luciérnaga mediterránea, Nyctophila reichii. Hembra mostrando los órganos luminiscentes.

Las hembras adultas son de color amarillento, tienen las alas atrofiadas que no les permiten volar y el abdomen es bastante grande, por lo que se parecen mucho a las típicas larvas de coleóptero. En esta especie se aprecian muy bien las alas atrofiadas, en otras especies no es así.

Luciérnaga mediterránea, Nyctophila reichii. Hembra. La luz del flash oculta la luz natural de sus órganos luminiscentes, pero nos deja ver otros detalles de su anatomía.

Los machos adultos son completamente distintos. Tienen el típico aspecto de escarabajo, son más pequeños, tienen élitros y alas membranosas adecuadas para el vuelo. 


Luciérnaga mediterránea, Nyctophila reichii. Macho
Luciérnaga mediterránea, Nyctophila reichii. Macho. Detalle de los ojos, que prácticamente ocupan toda la cabeza.

Un carácter que llama mucho la atención es el gran tamaño de sus ojos. Los necesitan para encontrar a las hembras en la oscuridad de la noche. También tienen órganos luminosos, pero casi nunca los podremos ver en acción, parece ser que se iluminan cuando están estresados. Yo nunca los he visto brillar, ni a ellos ni a las larvas, que también los poseen.

Las larvas que he visto en mi jardín, eran ya casi tan grandes como las hembras adultas. Su aspecto es muy parecido a ellas, pero no tienen alas ni siquiera vestigiales, como corresponde a su etapa de desarrollo. Son de color oscuro, casi negro aterciopelado, en el dorso y en la parte ventral tienen zonas de color rosado intenso. 

Luciérnaga mediterránea, Nyctophyla reichii. Larva en vista dorsal.

Luciérnaga mediterránea, Nyctophyla reichii. Larva en vista lateral, lo que nos permite ver la coloración rosada de su vientre.

Mucha gente me ha comentado que cada vez se ven menos luciérnagas y me preguntan qué podían hacer para tenerlas en su jardín. Es cierto, yo mismo he podido observar su desaparición desde hace unos 45 años, cuando las descubrí en Miraflores de la Sierra por primera vez. En respuesta sólo puedo decir dos cosas: No usar pesticidas en el jardín y, en nuestra Sierra de Guadarrama y su entorno, donde los suelos son ácidos y los caracoles no se desarrollan bien por falta de calcio, poner alguna rocalla caliza para facilitarles la vida. Tengo una compostera donde echamos los restos de frutas y verduras y allí crían las babosas en abundancia. No está de más señalar que no tenemos ningún problema con las plantas del jardín, la mayoría autóctonas, ni mi mujer en su pequeña huerta, salvo alguna hoja mordisqueada, sin más consecuencias.

No intentéis trasladar ejemplares de un lugar a otro, posiblemente esté abocado al fracaso si en ese lugar no existían antes o han desaparecido por alguna razón. Y además es ilegal. Conformémonos con facilitar la vida, no sólo a las luciérnagas sino a toda la fauna del jardín, con las menores intervenciones posibles. Puedo asegurar que merece la pena. 

Hay muchas razones para la desaparición de las luciérnagas pero, en mi opinión, dos fundamentales: El uso de pesticidas y la contaminación lumínica.

Las luciérnagas en fase larvaria se alimentan de otros invertebrados. Las ibéricas, y esta especie en concreto, son depredadoras de caracoles y babosas. Los pesticidas, utilizados contra esos moluscos, sin duda afectan a las luciérnagas por envenenamiento directo o por mermar las poblaciones de sus presas. Un lugar muy frecuentado por los caracoles y babosas, debido a que allí se acumula y permanece la humedad, son las cunetas de las carreteras y caminos. Y allí, aparte de en las huertas no ecológicas, es posiblemente donde más veneno se vierte para luchar contra las llamadas "malas hierbas". Por otra parte, la iluminación artificial nocturna, además de otras consecuencias que no vienen al caso, tiene el problema de despistar a numerosas especies de insectos, tanto nocturnos como diurnos. Para las luciérnagas el exceso de luz dificulta que los machos encuentren las tenues luces de las hembras.

A continuación incluyo un vídeo donde se muestra el proceso de ataque y consumo de una babosa de la especie Lehmania valentiana, por parte de una larva de luciérnaga mediterránea que descubrí en mi jardín a primera hora de la mañana, cuando caía una fina llovizna, entre sol y nubes. Tanto las babosas como las luciérnagas son animales nocturnos, pero en estos días húmedos otoñales pueden alargar su ciclo vital diario debido a que la mañana es más cálida que la noche y aún conserva la humedad sin demasiada insolación.



Algunas fotos de detalle para completar lo que se puede ver en el vídeo:

En los primeros momentos vi como la larva mordía a la babosa en cualquier parte del cuerpo. No sale en el vídeo, aún no había empezado a grabar porque me pilló desprevenido. 
Luego ya se dedicó a morder sólo en la boca y parece ser que inyecta una sustancia paralizante que quizás sea el inicio de la digestión interna de la babosa, pues ésta deja de moverse e intentar huir. Cuando ya la tiene inmovilizada, es cuando empieza la verdadera ingestión.


Detalles de la fase de limpieza con las expansiones caudales a modo de cepillo.


Una vez seca la babosa, mordiendo en un lateral para acceder al interior, donde se encuentran las vísceras.

Es de suponer que con los caracoles hará algo similar, siendo más importante que estos se relajen para poder acceder a su interior.

En las entradas del blog procuro usar la menor cantidad posible de palabras científicas y evito detalles excesivamente técnicos. Sólo pretendo llamar la atención sobre determinados hechos. Hay muchos lugares donde buscar más información. Si esta entrada te ha picado la curiosidad, estoy seguro de que el mejor sitio para buscarla es la web "Gusanos de luz", que además colabora con Biodiversidad Virtual.

Si tienes problemas para ver el vídeo en el teléfono, este es el enlace directo a YouTube: https://youtu.be/xwvovdwVwic


11 comentarios:

  1. Pues yo tengo el jardín plagado de babosas y caracoles que inundan los comederos de los gatos que vienen por la noche a comer. Francamente me gustaría no tener esa plaga.
    Muchas gracias por el artículo, me ha resultado muy interesante.

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    1. Gracias por comentar. La realidad es que estás alimentando a las babosas con la comida de los gatos. Y quizás también a otros animales no deseados. Lo mejor sería retirarles la comida durante la noche para evitarlo. Además, no es bueno que la comida se humedezca con el rocío y permanezca varias horas así.
      Hay métodos manuales, sin usar químicos, para capturarlos. Aparte de recoger los que estén en la comida de los gatos, un buen sistema puede ser poner una bandeja con mondas de fruta y dejarla toda la noche. A primera hora de la mañana ir a verlo, coger los caracoles y babosas y así los puedes levar a soltar al campo. He leído que también funciona poner cerveza en un platillo, pero no le he probado.
      Saludos

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  2. Impresionante tu reportaje y el video!
    Admirable!

    Saludos

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  3. Me encantaría tenerlas en el jardín. Saludos.

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  4. Muy interesante , Gracias Jesús por compartir tus conocimientos , Saludos

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    1. Muchas gracias a ti por comentar. Si de esa manera ayudo a que se protejan los seres vivos de todo tipo, me doy por satisfecho.

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  5. Con entradas como ésta, consigues crear afición, qué digo, adiccion. Disfruto y aprendo cada vez que me doy un paseo por “ notasdecampoyjardin”. ! Un gran blog !
    Patxi.

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