Si en el jardín he conseguido esta variedad es porque he procurado plantar una buena cantidad de plantas autóctonas, con floraciones en diferentes épocas del año e intentando aprovechar y crear distintos ambientes de insolación y humedad.
He hecho una selección de algunas de las fotos más aceptables de abejas y avispas que veo en el jardín. No están, ni muchísimo menos, todas las que son. Yo diría que no he fotografiado ni la quinta parte. Hay montones de especies que, por su pequeño tamaño o por lo inquietas que son, no he conseguido captarlas.
Tan diferentes como sus aspectos o las familias a las que pertenecen, son sus sistemas de vida y reproducción. Las hay solitarias y coloniales, depredadoras, parásitas, que como el cuco ponen el huevo en nido ajeno, territoriales, comunitarias, que hacen nidos en agujeros del suelo, de los árboles, en las construcciones humanas y muchas más. Las hay que se imitan unas a otras para defenderse y que son imitadas por moscas, mariposas y otros insectos.
Hay variedad hasta hartarse, pero no para aburrir, sino todo lo contrario. También hay viejas conocidas en este blog y nuevas visitantes.
Os ruego que aceptéis la baja calidad de algunas de las fotos, para poner más especies he dejado pasar alguna que otra más mediocre de lo habitual. También perdonad que no ponga el nombre de todas, el tiempo y mis capacidades no me da para más y no es esa la pretensión. Sin embargo, a medida que los conozca los iré incluyendo.
Empiezo con una avispa alfarera, de la que no he encontrado nidos en casa, pero que visita las flores de menta, es Eumenes (Delta) unguiculata
También las avispas comunes visitan las flores de la menta.
Y varias especies de abejorros, como estos dos Bombus, que sorprendí en las flores del madroño.
Y los grandes Xilocopa violácea, que en este caso está sobre el árbol ornamental, llamado del amor, (Cercis siliquastrum).


Esta abeja negra creo que es del género Andrena.
A continuación unas pequeñas abejas que dominaron en el macizo de flores de menta durante unos días con su orgía. Primero un ejemplar macho, que nos muestra las antenas curvadas típicas de su sexo, lo que en las siguientes fotos nos permitirá diferenciarlo de la hembra.
Una pareja en plena faena reproductora ...




Hay varias especies de avispas parásitas que se alimentan de las larvas, incluso que se apañan para mantener viva a la larva mientras se alimentan de ella. No sé si será este el caso. Hasta que no abra la celdilla, tome muestras y lleve los restos a un especialista no lo sabré.
Mirando el cráter vemos asomarse a la protagonista...
Y este es otro ejemplar, de la misma especie, justo en el momento de buscar su agujero, que había quedado tapado al mover una manguera. Es curioso como lo localiza, escarba un poco y se cuela dentro.


Mientras observaba cuatro agujeros esperando a las abejas para fotografiarlas, pasaban unos diez minutos hasta que llegaban, pero luego lo hacían las cuatro casi al mismo tiempo ¿Irán juntas cuando vuelan en busca de alimento?

La arena recién extraída se distingue por su color más oscuro debido a la humedad.
