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lunes, 28 de enero de 2013

¿Qué hace un bicho como tú en un lugar como este?

Unas aves desubicadas y un par de bromas.

En marzo del 2011, en un paseo familiar por Aranjuez, Madrid, vimos junto a otras aves acuáticas en el Río Tajo, al lado de los Jardines de la Isla, esta preciosa hembra de pato joyuyo, Aix sponsa.

Hembra de pato joyuyo, Aix sponsa, en el río Tajo a su paso por Aranjuez.
Esta especie, procedente de Norteamérica, es muy común en colecciones privadas y en determinados parques por su indudable belleza. Cada vez se están encontrando más ejemplares fuera de los parques, que si bien siguen dependiendo en cierto grado del suministro de alimento que le proporcionan los humanos, es posible que se lleguen a asilvestrar. Pueden verse fotos de un ejemplar macho y más información, en el blog de Enrique Sampedro, La Ría de Ribadeo, pinchando AQUÍ.
En su hábitat original este pato cría en huecos de árboles, lo que tienen difícil de hacer en nuestros humedales por falta de árboles con suficiente porte y con agujeros del tamaño adecuado.


Un caso parecido es del el  tarro canelo, Tadorna ferruginea, que también es muy común en parques y zoos, de donde se han escapado. Claro que el tarro canelo es una especie autóctona de África y el sur de Europa, que simplemente ha visto favorecida su expansión hacia en norte por la mano del hombre. Aunque, quién sabe si algunas de las poblaciones que se van descubriendo no son expansiones naturales, como ocurre con otros muchos animales, quizás favorecidos por elevación de temperaturas invernales.

Tarro canelo, Tadorna ferruginea, en el embalse de Santillana, Manzanares el Real, Madrid.

Estos los pude fotografiar en el embalse de Santillana, en Manzanares el Real, Madrid, en el mes de octubre del año pasado, aunque los he visto y escuchado, porque son muy ruidosos y llaman fácilmente la atención, en más ocasiones.


¿Pero qué es esto que anda entre las encinas de las dehesas cercanas a la localidad madrileña de Villalba? ¿Estoy ante un avestruz? No se trata una granja de estos animales, sino un único ejemplar que ya lleva mucho tiempo en esta finca, acompañada de vacas, según me explicó el amigo Barbadillo con quien compartí excursión ese día.

Avestruz, Struthio camelus, en Villaba, Madrid.
Se ve que está acostumbrado a la presencia de paseantes porque vive cerca de zonas urbanizadas y cuando nos vio desde lejos se fue acercando. Quizás hasta haya quien le lleve alguna golosina. Es evidente que se trata de un ejemplar doméstico y cautivo, aunque al disponer de tanto espacio, es un placer observarle andar entre encinas y jaras, picoteando la hierba y comiendo bellotas.

Y por último, este fin de semana nos fuimos al Parque Regional del Sureste de la Comunidad de Madrid, en la localidad de Rivas Vaciamadrid, a dar una vuelta alrededor de la Laguna del Campillo. Allí, cerca del Centro de Educación Ambiental, descubrimos esta inquietante presencia:




¿Elefantes? Sí, aunque un tanto extraños y estáticos. Es broma, se trata de una estupenda escultura que representa a una hembra y su cría de elefante fósil, Elephas antiquus, como los que vivieron en esta zona y se han encontrado en diversos yacimientos paleontológicos.




Llevan ya bastante tiempo estos elefantes, los recuerdo de cuando hice la exposición, que hay en dicho Centro de educación ambiental, pero lamentablemente habían sido dañados por vándalos y han tenido que ser restaurados recientemente. La verdad es que han quedado perfectos y muy realistas. Sé que los críos se lo pasan fenomenal con ellos cuando realizan las actividades educativas del centro. Los excelentes y vocacionales monitores ambientales, saben encandilar a los peques incluso haciéndoles seguir huellas para descubrir entre la vegetación semejantes animales. Son uno más de los muchos atractivos de este parque al que hasta en metro se puede llegar.


jueves, 21 de junio de 2012

Piezas de Museo: Fauna en peligro


"El Aye-aye no es una exclamación de dolor, sino el nombre de un extraño y pequeño mamífero de Madagascar ..."
Así comenzaba un artículo que apareció, cuando yo era un niño, en unos carteles de ADENA firmados por Félix Rodríguez de la Fuente. Trataba sobre la grave situación de amenaza que sufría esta rara especie y los proyectos para su recuperación.
A mí, hasta hace bien poco, sí se me escapaba una exclamación de dolor y rabia y recordaba esa frase cada vez que veía al ejemplar de aye-aye, que se mantenía en las pésimas condiciones de unos almacenes del Museo de Ciencias fuera de Madrid. Afortunadamente, para esta pieza en concreto, la vitrina lo protegió del polvo y las humedades, no todas pudieron decir lo mismo.  

Por eso, a la más mínima oportunidad que me dieron, el aye-aye fue uno de los animales rescatados del olvido para ser colocado en una de las exposiciones permanentes del Museo Nacional de Ciencias Naturales titulada "BIODIVERSIDAD"
El aye-aye ha pasado a ser un ejemplo, como en aquel artículo que leí de niño, de qué y cómo debemos conservar. Es un ejemplo de singularidad evolutiva: la única especie en su género y en su familia perteneciente a un grupo, los lemures, de por sí particulares y que, además, habita en una isla y en un ecosistema seriamente amenazado.

Igual suerte habían corrido otras piezas, como el esqueleto de canguro que hasta fue protagonista gráfico de un artículo del diario El País, titulado "El museo de los horrores".

Ahora, limpio y restaurado es una de las piezas protagonistas de la nueva exposición en una vitrina dedicada a mostrar la anatomía comparada a través de los esqueletos de aves y mamíferos. Poco a poco vamos sacando a la luz estas piezas de museo. Piezas en peligro de extinción. 

Nunca está de más recordar que la mayoría de estas piezas, animales taxidermizados y esqueletos, tienen entre 150 y 80 años de antigüedad, alguno aún más y muy pocos menos, que proceden de algún zoológico que los ha donado a su muerte. Ahora no se mata ningún animal con esta finalidad, y servir a la educación de las generaciones presentes y futuras es el fin más noble que pueden tener sus restos.
A primeros de abril se inauguró esta exposición en la sala principal de la sección de Zoología del Museo y a mi me tocó colaborar en su realización. 

La exposición se divide en tres secciones. En la primera se explica qué es la Biodiversidad, cómo se manifiesta y distribuye. La segunda trata sobre la evolución, mecanismos evolutivos, selección natural y artificial. Y la tercera y ultima parte, sobre la extinción y la conservación de la Biodiversidad.

Mi trabajo consiste en distribuir los contenidos, desarrollados por científicos especialistas, intentar si es preciso, adecuar los textos al nivel del público del museo, y seleccionar las piezas y el modo de colocarlas para que puedan ayudar a explicar esos conceptos. También propongo y desarrollo temas concretos, como este de los cuernos, entre la diversidad de formas, ... 

... o el ecosistema en el entorno y el interior de un búfalo africano, como ejemplo de que también es Biodiversidad la forma en que se interrelacionan los organismos entre sí y con su entorno.

Como doy a entender más arriba, mi empeño personal es poder sacar el mayor número posible de piezas a la exposición. Y entre ellas hay algunas de especial importancia, como el elefante africano, que está próximo a cumplir los 100 años de edad,....
... y la jirafa, que por ciertos maltratos que tuvo en tiempos pasados ahora se ha quedado como muestra de las esculturas que hay bajo las pieles de los animales taxidermizados por los hermanos Benedito.
También se expone una muestra de especies extintas, entre otras: el alca gigante, unas réplicas de cabeza y huesos de dodo y nuestro espectacular lobo marsupial.

Desde que se inauguró la exposición algunos de los especialistas que participaron en su desarrollo han ofrecido conferencias y visitas guiadas explicando sus contenidos científicos. Ahora, el 3 de julio a las 7 de la tarde, me toca a mi hablar. Pero no voy a centrarme en los contenidos conceptuales, sino en muchas otras cosas que las piezas nos pueden contar. Estáis todos invitados. La entrada es gratuita.

martes, 21 de febrero de 2012

Los rinocerontes, la codicia y la estupidez humana

Según la información histórica disponible, el primer rinoceronte vivo que llegó a Europa lo hizo por el puerto de Lisboa, el 20 de mayo de 1515. Le llamaban Ganda, pues ese era el nombre que traía de origen. Venía en un barco cargado de especias de Oriente y era un envío del sultán de Cambay al gobernador de Portugal, Alfonso de Alburquerque. Éste, a su vez lo regaló a su Rey, Manuel I, que más tarde lo hizo enviar como regalo al Papa León X.
Pero antes de volver a embarcarlo hacia Roma lo enfrentaron en duelo con un joven elefante. Entonces existía la idea de que estos animales se odiaban y que los rinocerontes "tenían el cuerno hecho para hendirse en el vientre de su enemigo". Ante una multitud ansiosa de ver sangre, como si de un circo romano se tratase, dicen las crónicas que el rinoceronte atacó al elefante, el cual huyó como pudo del enfrentamiento rompiendo una baranda.
Camino de Roma, donde esperaban enfrentarlo a un gran elefante blanco propiedad del pontífice, y después de haber pasado por Marsella, el barco donde viajaba Ganda se hundió en enero de 1516, ahogándose el animal cargado de cadenas.
Curiosamente se decía de él que era un animal manso y apenas podemos hacernos una idea de los sufrimientos que debió padecer en los siete meses que vivió en Lisboa más los correspondientes de sus viajes en barco. Así de triste comenzó la relación entre el mundo "civilizado" y los rinocerontes.
Ese ejemplar es el mismo que Durero dibujó e hizo sus famosos grabados, aunque el genial artista nunca lo llegó a ver y se valió de un boceto previo realizado por otra persona, así como descripciones que lo hacían semejante a una armadura.

Rinoceronte indio, Rhinoceros unicornis, en el Zoo de Madrid.

Casi quinientos años después, los rinocerontes siguen sufriendo por causa de la humanidad. En noviembre del año pasado la subespecie occidental de rinoceronte negro Diceros bicornis longipes, se ha declarado oficialmente extinguida.

Rinoceronte negro, Diceros bicornis, en el Parque Kruger

Todos los rinocerontes están en peligro crítico de extinción, excepto el rinoceronte blanco que se encuentra en menor grado de amenaza gracias a que parte de su distribución está en países como Sudáfrica, donde se encuentra en áreas suficientemente protegidas. Además, para casi todos ellos hay programas de cría en cautividad.

Es tristísimo, no solo que estos animales tengan que estar cautivos por el bien de su supervivencia, sino que a los ejemplares en exhibición les tengan que cortar el cuerno para evitar que sean muertos por los furtivos y ladrones.

También los museos y exposiciones de animales disecados, incluso colecciones particulares de trofeos de caza, están siendo asaltados para cortar y robar los cuernos. Tanto, que muchos museos están sustituyendo los cuernos originales por réplicas, aunque ello no ha evitado el destrozo y el saqueo. En el Museo de la Universidad de Lieja hay un cartel que indica "se exhiben réplicas por culpa de la estupidez humana"
Los ladrones esquivan la seguridad, gasean a los vigilantes e incluso utilizan motosierras ante el pasmado público. Y es que en el mercado negro el cuerno de rinoceronte cotiza más que el oro.

Y toda esta locura ¿Por qué?
Desde la antigüedad los cuernos de los rinocerontes se han utilizado para objetos de lujo con una cierta simbología, como los mangos de dagas orientales. Además existía el mito de que tenían propiedades afrodisíacas. Ahora, habiendo viagra, parecería que su valor debería bajar, pero la codicia humana, combinada con la estupidez, no ha tardado en atribuirle poderes curativos a las más variadas enfermedades. Y mientras haya quien lo compre, y especialmente en China se siga demandando, el negocio está servido.

El cuerno de rinoceronte no es otra cosa que queratina, el mismo material que compone el pelo, las uñas y pezuñas de cualquier otro animal. Si realmente esa queratina tuviese algo especial, que nadie dude de que algún laboratorio farmacéutico lo habría sintetizado. Pero la ignorancia es muy rentable a muchos niveles.

Estas tres últimas fotografías son de rinoceronte blanco,
Ceratotherium simun, en el Zoo de Madrid,
donde se sigue un programa de cría de esta especie y de la especie india.

Los datos históricos sobre Ganda están tomados del libro "El Rinoceronte y el Megaterio, un ensayo de morfología histórica", de Juan Pimentel. Abada Editores, 2010.
Hice otra entrada sobre rinocerontes, puedes verla pinchando AQUÍ

lunes, 5 de septiembre de 2011

Jerarquía visual en la naturaleza

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Antes del verano un amigo me pidió que le ayudase en la búsqueda de ejemplos para un trabajo sobre lógica visual. Por lo que entendía, los conceptos que le estaban enseñando para su aplicación en diseño de audiovisuales, páginas web y demás medios de comunicación, no eran obra de la humanidad, sino de la propia naturaleza.

En efecto, yo mismo había estudiado esos conceptos e intento aplicarlos en mi trabajo diario en el diseño de exposiciones, pero no se me había ocurrido buscar los ejemplos en la naturaleza de manera sistematizada. Fruto de la colaboración entre mi amigo Ángel y yo, es esta entrada.
En la primera fotografía podemos apreciar unas pancartas verticales situadas junto a la carretera. No hace falta que se lean las letras, sabemos a qué se refiere y que en ese lugar, hay un concesionario de automóviles de una marca concreta. En la misma foto y del mismo color, unas espigas verticales de flores destacan entre el resto de hierbas. Puede que nos pase desapercibido porque no va dirigido a nosotros, pero a los insectos, los receptores del mensaje, seguro que no: aquí hay flores con néctar y el precio que hay que pagar por ese trago de dulce líquido es transportar un poco de polen hasta la siguiente flor.


De la misma manera, en la foto del papión nuestros ojos no vagan aleatoriamente por la imagen buscando información visual aquí y allá, van a un lugar muy concreto, el papión está mandando un mensaje muy claro a sus congéneres y a otras especies: aquí hay un ejemplar macho, dominante, y atento a lo que pueda amenazar a las hembras y crías que tiene a su cuidado.

Evidentemente para buscar los paralelismos en la naturaleza tendremos que fijarnos en los animales que utilizan en sentido de la vista para recibir los mensajes de su entorno. Hay también una lógica olfativa y sonora, y no somos inmunes a ellas. Pero hoy toca lógica visual y conceptos concretos con ejemplos concretos:

1. La jerarquía arriba / abajo.

Estamos acostumbrados a que los mensajes principales, los títulos o lo más importante que queremos transmitir, tienen que estar en lo más alto: los monarcas se colocarán en posiciones elevadas y llevarán tocados para elevarse sobre el resto, los titulares de los artículos siempre se colocan en las cabeceras de los textos, los objetos importantes se ponen en lo más alto de las vitrinas de los museos, ... No es distinto en la naturaleza. El lobo dominante lleva su cola en alto, decimos que está en lo más alto de la jerarquía de la manada. Volviendo al mundo de las flores y sus mensajes para los clientes-insectos, las flores están en lo alto de los tallos, muchas plantas tienen en la parte superior de sus espigas o bien flores estériles con formas más llamativas que las de la parte inferior o pétalos superdesarrollados respecto a los que hay más abajo. Así llaman la atención de los insectos que pasan volando. Tal es el caso del cantueso.

2. Jerarquía grande / pequeño.

Siguiendo con los ejemplos anteriores, los titulares se ponen con letras de mayor tamaño que el resto. Quien quiere destacar se hincha, sea animal o humano. Las flores que deben ser polinizadas por insectos son más grandes que las polinizadas por el viento. Ante un paisaje homogéneo, lo de mayor tamaño nos llama más la atención. Pero no ocurre a la inversa: Ante un universo de cosas grandes es difícil que nos fijemos en las pequeñas. El animal que quiere inhibir los ataques se encoje, intenta pasar desapercibido de esa manera.

3. Jerarquía centrado / periférico

A los objetos situados en posición central les damos mayor importancia que a los de las posiciones periférica. Los textos importantes los ponemos centrados. En las vitrinas, el del medio es el objeto más valioso. Las flores nos vuelven a mostrar que son verdaderas profesionales de la publicidad con sus anuncios de néctar.


4. Jerarquía de lo contrastado.

La utilización conjunta de colores que contrasten entre sí, tampoco es un invento humano y, además, no solo se usa para llamar la atención en el momento de ser visto, sino también para ser más fácilmente recordado. Los contrastes de amarillo, negro y rojo están presentes en plantas y animales venenosos, que producen picaduras o que tienen sabor desagradable. Y también por todo un ejército de imitadores que se aprovechan de esa cualidad para engañar al receptor del mensaje.

En el trasero de muchas especies de ungulados sociales no tanto en los de vida solitaria, se aprecian una marcas contrastadas, como en los impalas, que se hacen más evidentes cuando el animal se alarma y levanta la cola. Es un mensaje para el resto del grupo, que también reconocen otras especies que conviven con ellos, como cebras, ñus y gacelas.
5. Jerarquía de lo separado frente a lo grupal.

Como en el chiste de los indios que atacan al fuerte, ¿cuantos ñus hay en la foto?: Un montón delante y uno detrás. En el interior del grupo se pasa desapercibido, el que se aparta llama la atención. Y eso igual que puede ser beneficioso en determinado tipo de situaciones, es muy perjudicial en otras. En el ejemplo de abajo, el ñu que se separa de la manada tiene más posibilidades de ser atacado por las leonas. Un grupo de estorninos que se vea atacado por un halcón tenderá a agruparse para que el depredador no se pueda centrar en ninguno concreto.
Por separado puede entenderse también al ejemplar distinto, como la cebra que hay camuflada entre los ñus, los depredadores pueden optar por fijar su atención en el ejemplar diferente. Así lo harán con un individuo de color distinto, albino o melánico, por eso en la naturaleza es difícil que sobrevivan esos ejemplares. En cambio, en cautividad, en los animales domésticos, es fácil que se conserven esos ejemplares, precisamente por su singularidad.


Sin embargo, hay un momento en el que conviene llamar la atención: el celo. Cuando llega el momento de la reproducción los machos se separan del grupo y hacen sus exhibiciones particulares, sean ciervos, antílopes o aves. En ese momento es más importante ser un anuncio viviente de sus capacidades, que pasar desapercibido ante los depredadores.

6. Jerarquía de lo brillante.

Entre los insectos y entre las aves es muy común la presencia de ocelos y manchas brillantes. Son maneras de llamar la atención, especialmente entre los ejemplares macho en su lucha por conseguir a las hembras. Esas manchas brillantes pueden permanecer ocultas fuera del comportamiento reproductor o desaparecer por completo en los plumajes de invierno para no destacar en exceso frente a los depredadores.

En definitiva, las aplicaciones de jerarquía visual en diseño gráfico son un reflejo de algo que llevamos en los genes desde hace millones de años formando parte de nuestra propia naturaleza. Por eso son tan eficaces.

miércoles, 17 de marzo de 2010

MADERA DEL AIRE (1). Los cuernos del señor de Murcia y la señora de China

Hace unos meses tuve el placer de compartir una agradable velada con dos amigos blogueros, Aurora Pimentel y Javier Barbadillo, que dejaron respectivamente de estar en las nubes de su Máster y en su Último rincón, para acudir a casa y disfrutar de la gastronomía de mi santa esposa.

Entonces, cuando Aurora vio la portada de la carpeta que reproduzco en la primera foto, no pudo menos que sorprenderse, y más aún, cuando le conté que se trataba de un hecho completamente cierto.
Entonces les comenté que tenía la intención de dedicar varias entradas del blog a las cornamentas y una de ellas a este peculiar caso.
El tiempo y el trabajo han ido en mi contra y no he podido dedicarme mucho a este entretenimiento, así que esta entrada se ha ido retrasando semana tras semana.
Pero, mira por donde, viene a aparecer en los medios de comunicación la noticia de que a una señora china de 101 años le ha crecido un cuerno de 6 cm de longitud. El asunto es tan similar al de la carpeta que muestro al principio, que estoy seguro de que se trata del mismo caso clínico.

Pero empecemos por el principio...

La carpeta de arriba es una coedición realizada entre el Ayuntamiento de La Coruña y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, con motivo de una exposición montada entre la Casa de las Ciencias y el Museo Nacional de Ciencias Naturales en 1990.
Cuando en una reunión en el Museo, ante una gran colección de animales astados, se decidió hacer esa exposición sobre cuernos, no pude menos que comentar que no solo teníamos toda clase de animales con dichas protuberancias, sino que en el Archivo del Museo había constancia de que habíamos tenido cuernos humanos... y no me refería a engaños amorosos.
Moncho Núñez, entonces director de La Casa de las Ciencias, se entusiasmó con la idea y me pidió ver los documentos donde se aseguraba tal cosa.
Dicho y hecho, en el Archivo nos proporcionaron los siguientes documentos:

- Cartas entre el Conde de Floridablanca y el Vicedirector del Museo, D. José Clavijo, sobre el envío y recepción de "dos hastas pequeñas cortadas á un hombre por el Cirujano Dn. Joseph Correa".

Con permiso del Archivo del MNCN
Con permiso del Archivo del MNCN
- Acompañan a las cartas las declaraciones, "Juramento por Dios nuestro señor y á la señal de cruz en forma de derecho" del propio cirujano y de los testigos del hecho: "Candida Trijueque de estado honesto, y vivir en la calle de la Cavavaja, ..." así como "Dn. Gerónimo Lopez vecino y Zirujano en ella que tiene su tienda Barberia en la calle de Segovia ..." y "Francisco Loyti, residente en esta corte y Mancebo Zirujano..." firmados y rubricados por el propio cirujano Correa y Carlos González, "Escribano del Rey nuestro Señor, ..." , algo así como un notario de aquellos tiempos.
Con permiso del Archivo del MNCN
Con permiso del Archivo del MNCN
¿Por qué Madera del Aire?

Pues porque en el propio documento así llama a los cuernos, como era costumbre en la época, para no llamar cornudo al pobre señor y mostrar el debido respeto:

"... un cavallero de distincion que confesó ser del Reyno de Murcia, y de hedad de sesenta y siete años poco más, ó menos, y con la pretensión de que le reconociese dos monstruosidades que segun se demostravan heran hablando con el respeto devido dos palos de madera del aire, ó hastas del mismo color, dureza, substancia y figura que los de un cordero ..."

Los citados cuernos le fueron cortados con una sierra de amputar miembros y así fueron enviados al Museo, donde lamentablemente se han perdido. No es raro ya que nuestro Museo de Madrid desde 1787 ha sufrido no pocos contratiempos, mudanzas y guerras incluidas. Además, las colecciones de anatomía humana fueron a parar a la Facultad de Medicina, cuando esta se creó, donde aún existen numerosas piezas, por cierto muy bien conservadas. Quizás, perdidos en un cajón están los dos cuernecillos olvidados sin que nadie sepa por qué están allí.


¿Pero son cuernos?

Bueno, no soy médico y no puedo responder adecuadamente sobre el proceso patológico que produce estas anomalías, pero sí puedo comparar esas estructuras con los verdaderos cuernos de animales astados. Existen cuatro tipos principales de cuernos en los mamíferos:

- Los cuernos óseos y caedizos de los cérvidos,

- Los cuernos con estructura ósea permanente y funda córnea de los bóvidos,

- Los de interior óseo y pero cubiertos de piel, como en las jirafas y

- Los cuernos solo de queratina que no tienen esqueleto, en el caso de los rinocerontes. El caso más parecido a esta patología humana es el de los cuernos de rinoceronte, porque en el cráneo no hay rastro del cuerno, éste es solo una estructura de queratina, la misma sustancia que las uñas, pelo y la funda de los cuernos de bóvidos.

Al parecer la producción anómala de queratina en una parte de la piel de la cabeza, termina tomando la forma y textura de un cuerno, con su arrollamiento incluido. Eso no debe sorprendernos, porque todas las estructuras de crecimiento continuo en los seres vivos suelen formar espirales: las uñas y garras, las pestañas, los dientes de los roedores, la concha de los caracoles y muchas más que os dejo a vosotros mismos para que disfrutéis encontrándolas.

La espiral aparece cuando en una parte del anillo de crecimiento de la base del cuerno (o diente, uña, etc), las células germinativas de un lado son más activas que las de otro. Así, como se ve en el dibujo de arriba del cuerno del rinoceronte, al crecer más por la parte de delante, el cuerno se va curvando hacia atrás formando la curva. Igual ocurre con los cuernos de las cabras y carneros, pero al no estar en la línea media del cuerpo, como en los rinocerontes, la curva de crecimiento no es plana, sino inclinada simétricamente hacia un lado y otro. Parece mentira, pero esas diferencias en la roseta basal son las responsables de todas las variaciones de cornamentas que nos muestran los antílopes, cabras, carneros, búfalos, etc.

De esos temas se trató en aquella exposición, que no pudo menos que llamarse Madera del Aire, que se montó en La Coruña y luego viajó por media España. También, los colaboradores en la exposición y algún autor más, escribimos un librito del mismo nombre, que sirvió para que nos pudiésemos extender más en explicaciones ya que el lenguaje de las exposiciones no permite textos largos.

Pero de los capítulos que yo escribí y algunas cosas más, volveremos en otras entradas.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Especies invasoras y nuestra responsabilidad

¡Qué difícil es resistirse a la mirada de un cachorrillo en la jaula de la tienda o a la encantadora presencia de algunos animales exóticos que se ponen a nuestra disposición en los comercios de animales!
Mapache americano, Procyon lotor.
En el sureste de Madrid ya se han encontrado
más de 30 ejemplares.

No hace tantos años que adquirir uno de estos animales era un lujo, solo al alcance de unos pocos, o su compra era tal sacrificio económico que conllevaba un ejercicio de responsabilidad y solo las personas que se tomaban muy en serio su tenencia, se planteaban tener uno de estos animales, tras una cuidadosa información sobre su mantenimiento.

Sin embargo, por suerte o por desgracia, nuestro nivel económico ha subido y también es más fácil tener acceso a animales y plantas con las que antes ni siquiera soñábamos.
Cotorra argentina, Myopsitta monachus.
Cada vez más frecuentes en parques y jardines
urbanos y también ya en la naturaleza.

Estamos acostumbrados a escuchar y leer información sobre especies introducidas pero la mayoría de las veces esas noticias parece que no van con nosotros, que no son nuestra responsabilidad. Sin embargo, hay especies que si están aquí, haciendo daño en los ecosistemas naturales, es precisamente por culpa de algunos que se dicen amantes de los animales, que los han soltado o los han dejado escapar.
Hay especies introducidas por una errónea gestión de los responsables de cuidar el medio ambiente, pero también las hay procedentes de particulares. Ahora que estamos en tiempo de regalos, por favor, pensadlo mucho antes de decidiros a regalar un animal.

Especies introducidas son las que ocupan una nueva área de distribución a causa de actividades humanas, haya sido de manera voluntaria o accidental.
Algunas especies introducidas llegan a sobrevivir con éxito, y sin ayuda humana, en sus nuevas localidades, son las llamadas especies naturalizadas. Entre ellas, hay especies invasoras que consiguen controlar el funcionamiento de los ecosistemas amenazando a las especies autóctonas.
Las especies invasoras acaparan recursos, definen nuevas relaciones de depredación y competencia para las que no están preparadas las especies autóctonas, modifican el hábitat e importan patógenos y parásitos, pudiendo propagar enfermedades nuevas o agravar algunas ya presentes en el ecosistema.

Los últimos atlas y libros rojos de vertebrados en España publican los siguientes datos sobre especies introducidas:
- 6 especies de mamíferos ya instalados y criando.
- 274 especies de aves exóticas vistas volando en libertad, de las cuales 50 están reproduciéndose.
- 28 especies de anfibios y reptiles.
- 25 especies de peces continentales.

Existe un "top 20" de las especies invasoras real o potencialmente más perjudiciales:
Plantas

1] Caulerpa taxifolia- Caulerpa o alga asesina
2] Acacia dealbata – Mimosa plateada
3] Ailanthus altissima - Alianto
4] Azolla filiculoides – Helecho de agua, Azolla.
5] Baccharis halimifolia – Bácaris, chilca.
6] Carpobrotus sp. – Hierba del cuchillo, Uña de gato
7] Cortaderia selloana – Hierba de las Pampas, Plumero
8] Eichhornia crassipes – Jacinto de Agua, Camalote
9] Opuntia ficus-indica – Chumbera, Nopal
10] Robinia pseudoacacia – Falsa acacia, Robinia.


Animales

Moluscos
11] Dreissena polymorpha – Mejillón cebra
12] Corbicula fluminea – Almeja asiática

Crustáceos
13] Procambarus clarkii – Cangrejo rojo americano
14] Eriocheir sinensis – Cangrejo chino de mitones

Insectos
15] Rhynchophorus ferrugineus – Picudo rojo de las palmeras

Peces
16] Gambusia holbrooki - Gambusia

Reptiles
17] Trachemys scripta elegans – Galápago de Florida

Aves
18] Oxyura jamaicensis – Malvasía canela

Mamíferos
19] Mustela vison – Visón americano
20] Myocastor coypus – Coipú

De estos temas y de muchos más relacionados con la Biodiversidad, tratamos en la exposición "Biodiversidad, en la variedad está el Mediterráneo", realizada por la empresa Chacena y financiada por la Caja de Ahorros del Mediterráneo. Los guionistas fuimos Javier Barbadillo, Ángel Baltanás y yo mismo.

En este enlace podéis ver fotografías de esta exposición, que durante más de un año ha itinerado por las principales ciudades de la costa mediterránea española, con una pequeña explicación.

Y si preferís dejar que las imágenes pasen por sí solas y sin textos pinchad aquí .

viernes, 30 de octubre de 2009

HOMENAJE AL PROFESOR JOSÉ ANTONIO VALVERDE (3)

Valverde estudioso de la evolución humana

Esta sí es la tercera y última entrada dedicada a Valverde. Se merece mucho más, pero todo tiene su medida. A los que les haya gustado algo de lo que torpemente he contado, les recomiendo que lean su biografía. Su forma de escribir, tan sencilla y tan directa contando tanto vivencias personales como investigaciones científicas, creo que cautivan a cualquiera y si se es un amante de la Naturaleza aún más.

En la cuarta vitrina colocamos el tomo correspondiente a su estudio sobre la Hominización. Una fase de su vida controvertida y la razón por la que decidió guardar todos sus escritos y apuntes, entregárselos a Luc Hoffmann y finalmente que éste nos lo cediese al Museo Nacional de Ciencias Naturales, con el beneplácito de su familia, para que desde esta institución se dé a conocer.

En la foto del fondo vemos a Luc (en primer plano) y a Tono (mirando hacia atrás) cabalgando en Doñana. Valverde tenía rígida la articulación de la rodilla en una de sus piernas por la tuberculosis ósea que padeció. Pero eso no impidió que recorriese campos y montañas, nadase, escalase, montase a caballo y realizase cuantos esfuerzos fuesen necesarios para alcanzar sus objetivos de estudio.

El texto escrito es el siguiente:

La gestión de Doñana le absorbió por completo y le impidió desarrollar con todo su potencial algunos de sus trabajos científicos como el de la Hipótesis Granívora del Origen de la Humanidad. Este planteamiento, en su día absolutamente novedoso y hoy plenamente aceptado, formó parte de un trabajo de facultad y fue expuesto en una conferencia en el Museo de Historia Natural de París en 1963, años antes de que fuera conocido internacionalmente como Hipótesis de Jolly.
En él Valverde desarrolló magistralmente los cambios ecológicos y anatómicos que tuvieron que seguir nuestros antepasados para pasar de ser simios de selva a habitantes de la sabana y espacios abiertos, sufriendo transformaciones que afectaron a la postura erguida, posición del cráneo, mandíbulas, garganta y, por supuesto, la dentición necesaria para consumir el nuevo recurso tenían ante ellos: los cereales. Como decía Valverde, incluso en la actualidad éstos son el primer recurso alimenticio de la humanidad.

Los cráneos que hay en la base de la vitrina son significativos para los trabajos de Valverde. Son:

Mandríl (Mandrillus sphinx), en el que se puede observar el gran desarrollo de los caninos en estos monos cinocéfalos (cabeza de perro), así como lo alargado de la cara.


Mono colobo negro (Colobus satanas), que muestra el aún respetable tamaño de los colmillos pero con una cara más achatada guardando la proporción.


Réplica de cráneo reconstruido de Australopithecus afarensis, de Sudáfrica. Se aprecia la ausencia de colmillos grandes y la cara más corta, pero no tanto como en el siguiente ...

Réplica de cráneo de Homo sapiens .

Como explica Juan Luis Arsuaga la teoría del origen granívoro de la Humanidad tenía que venir de un naturalista generalista, que estudiase el asunto no con la visión de un antropólogo sino con la capacidad de síntesis del que se interesa y relaciona muy diferentes campos de la biología.

Una de las veces que coincidí con Valverde y me contó, a mi y a unos cuantos más, su teoría, no comenzó, como nosotros esperábamos con esquemas anatómicos de la mandíbula y los dientes sino con los datos de la alimentación humana actual dados por la FAO. En efecto, en todos los continentes el alimento básico mayoritario es una gramínea. Si a eso le sumamos las legumbres el resultado es aplastante.

Observando otros animales que se alimentan de grano encontramos que existen dos componentes principales en su manera de alimentarse: la pinza de precisión para agarrar las semillas y el molino para triturarlas. En las aves granívoras, por ejemplo, la pinza es el pico y el molino la molleja. En un roedor, en cambio, la pinza son los incisivos y el molino los molares. Valverde explica otros aspectos relacionados con los músculos de la mandíbula y la palanca que permite ganar fuerza para triturar las semillas y como se separan una y otra por una zona sin dientes llamada diastema, pero ahora creo que basta para comprender el conjunto saber que los molares deben estar lo más retrasados posible, cercanos a la articulación (cóndilo). Así ocurrió en los prehumanos con mayor facilidad al liberarse los incisivos de la tarea de pinza de precisión y entrar en juego un nuevo elemento: la mano.

Con una elocuente comparación "Las cabras pueden subirse a los árboles pero las vacas no" Valverde nos explica que con el aumento del tamaño corporal, los grandes monos (gorilas, chimpancés y orangutanes) han renunciado a la agilidad para desplazarse por los árboles. Sin embargo siguieron siendo parcialmente arborícolas solo que en lugar de correr por las ramas como los pequeños primates, se cuelgan de ellas con un movimiento de brazos que se llama braquiación. La braquiación, por cierto, necesita de una articulación del hombro como la que nosotros tenemos y posiblemente es un paso previo a la postura erecta y bípeda.

Para agarrarse a las ramas, las manos de los póngidos son largas y tienen el dedo pulgar muy separado del resto de los dedos. Así, si un chimpancé o gorila intentase manipular una pequeña semilla no podría hacerlo con facilidad, porque no tiene esa pinza de precisión que tenemos los humanos. Ellos, en lugar de enfrentar la punta del pulgar con las yemas de los dedos índice y corazón, la enfrentan contra los laterales de los otros dedos plegados como en una especie de puño medio abierto. En la historia del hombre, al separase evolutivamente de los otros grandes monos y alejarse de la selva, su mano cambió.

Los prehumanos, aunque no de tan gran tamaño como los grandes monos (antes llamados póngidos) se hicieron terrestres y afrontaron la vida en campo abierto defendiéndose de los depredadores gracias a su inteligencia.
Hubo otros primates que también tomaron el mismo camino que los prehumanos saliendo de la selva y abriéndose camino en la sabana (alimentándose de gramíneas, legumbres y bulbos), son los papiones y monos cinocéfalos en general. Pero estos, además de valerse de una organización social, que posiblemente también tuviesen los prehumanos, tienen unos formidables caninos, especialmente los machos, que les hace temibles incluso para un leopardo. ¿Que ocurre con las manos de los cinocéfalos? Pues que al ser apropiadas para manipular las pequeñas semillas son muy parecidas a las nuestras en una evidente convergencia adaptativa.

Para poder morder y defenderse con unos colmillos del tamaño del mandril la boca tiene que abrirse muchísimo y eso solo es posible si la cara y la mandíbula es larga. Quizás el mandril de la foto no sea la especie más adecuada para poner de ejemplo, porque es una especie de selva, pero es un ejemplo magnífico para comparar el cráneo de un cinocéfalo y el de un humano. Es además el que aparece en la portada del libro ¡Y es el que teníamos en la colección!

En la evolución los humanos toman el camino de retraer la cara hacia atrás renunciando a los grandes colmillos en pro de una eficiencia masticadora, que también viene acompañada de modificaciones en los molares. La nueva disposición craneal también permite un mayor desarrollo del cerebro al crecer el neurocráneo. Además, ese retraimiento junto con la postura erguida de la espalda, permite que la laringe tome una posición más anterior, pudiendo emitir una mayor variedad de sonidos. Eso hace posible el lenguaje hablado. ¿Sabéis cual es el cinocéfalo que puede emitir más riqueza de sonidos? El gelada (Theropithecus gelada), que es el que tiene la cara más corta y la garganta más vertical.

La liberación de la mano del trabajo de la locomoción con la postura erguida y el aumento de su habilidad adaptada a la manipulación del alimento, fue un paso evolutivo muy importante en el posterior desarrollo de las habilidades que dieron lugar a la manipulación de utensilios... y a la transformación del mundo.

Nota: He llamado todo el rato prehumanos y no prehomínidos a nuestros antepasados ya separados del linaje de los grandes monos, porque desde hace un tiempo los que llamábamos póngidos se consideran también de la familia Hominidae. Seguramente con gran decepción por parte de Valverde, los criterios genéticos han prevalecido sobre los morfológicos y funcionales. Por el momento.


Los documentos que el 20 de octubre del 2009, Luc Hoffmann y los herederos de José Antonio Valverde entregan al Archivo de este Museo son la muestra su trabajo en este campo de la ciencia, su originalidad y momento en que fue dado a conocer.