domingo, 5 de junio de 2011

Las flores diversas en la familia de las jaras

Un ejemplo de diversidad dentro de la especie.



Con esta maravillosamente húmeda primavera, los campos de mi entorno están exuberantes de plantas herbáceas y sus correspondientes flores. Margaritas, ranúnculos, orquídeas, campánulas, dedaleras y muchas otras, son un regalo para la vista en cualquier paseo por los montes y prados.


Entre ellas me llamó particularmente la atención este ramillete de hierba turmera, Tuberaria guttata. Sabía que esta florecilla tenía diversos diseños y tamaños, pero nunca me había fijado en que se presentaban tan juntas las distintas morfologías.
En un corto recorrido pude fotografiar tanta variedad como muestro a continuación:

- Con las máculas de los pétalos pequeño tamaño.
- Con las máculas también pequeñas pero con los pétalos más estrechos y separados.
- Con las máculas pequeñas y un anillo rojizo alrededor.
- Igual pero de mayor tamaño.
-Más grande aún y con los pétalos solapados como en un botón de oro.
- Y lo mismo pero con los pétalos más estrechos, que no se solapan entre sí.


Pero estas variaciones no nos sorprenden demasiado, porque dentro de la misma familia de plantas, las cistáceas, tenemos en el mismo territorio un arbusto bien conocido: la jara pringosa, Cistus ladanifer, que tanto se puede encontrar con manchas en los pétalos...
... como sin ellas.


Sabemos que este tipo de manchas, en la base de los pétalos, sirven para llamar la atención de los insectos polinizadores, a modo de señalizador que les indica donde está el néctar y, de paso, donde se impregnarán de polen. Y es muy curioso que muchas flores sin manchas, para nuestros ojos, vistas con luz ultravioleta sí que las tienen. No es casualidad que la visión de los insectos sea sensible a la luz ultravioleta y, por lo tanto, aprecien las marcas que nosotros no podemos ver.



Esta variabilidad, así como la capacidad de hibridación de estas y muchas otras plantas, es lo que ha permitido tan gran cantidad de variedades de flores de jardín.


Ya hice una entrada dedicada a las jaras, se puede ver AQUÍ



EDITO Y AÑADO: Javier Barbadillo, llegado desde "El último rincón" me advierte del reciente cambio de género de la hierba turmera, que ahora se denomina Xolantha guttata. Gracias.

jueves, 26 de mayo de 2011

Otra vez el estornino de cola blanca

Un año más, la estornina de cola blanca ha anidado en el mismo lugar. Llevo la cuenta durante cinco años y solo ha fallado una vez, que el nido fue ocupado por otras aves y, curiosamente, vi como fue depredado por una urraca. Este año tampoco he visto al otro miembro de la pareja, por eso, en su momento, supuse que se trataba de una hembra, más celosa del cuidado de las crías.
Se puede repasar la anterior entrada que le dediqué en el 2009 mirando AQUÍ
El nuevo objetivo me ha permitido realizar mejores fotografías y también ver el detalle del alimento que lleva a los pollos. En la primera fotografía se aprecian dos gruesas orugas, muy parecidas de aspecto pero de diferente color, mientras que en estas dos siguientes lo que trae es una hermosa mora banca de morera.
Esto me ha recordado que durante la semana pasada, en los jardines del Museo de Ciencias, en Madrid, un numeroso bando de estorninos ha ocupado durante todo el día las moreras que estaban cargadas de frutos. No es normal tal abundancia de estorninos en estos jardines e incluso les he visto expulsar a una pareja de palomas torcaces que también se estaban deleitando con los jugosos frutos. De rama en rama estaban organizando un buen griterío y también bastante destrozo en los árboles, dejando caer numerosos brotes y hojas.
Por cierto, como también bastantes moras terminaban en el suelo, las palomas domésticas aprovecharon la oportunidad para consumirlas, pues ellas en los árboles no suelen posarse ni comer. Me pareció curioso, las torcaces perjudicadas y las bravías beneficiadas del jaleo de los estorninos.
Y en esta última última fotografía, no demasiado afortunada, se aprecia mejor el detalle de las plumas blancas de la cola, que no es completamente blanca.
Visto el número de veces que este animal ha conseguido reproducirse es de suponer que, si es que las plumas blancas son debidas a un gen, habrá unos cuantos ejemplares portadores de esta herencia y quien sabe si, aún siendo recesivo, no terminarán viéndose más estorninos con plumas blancas.

martes, 10 de mayo de 2011

El sálvese quien pueda en la charca de los renacuajos

--> O el desarrollo larvario del sapo corredor
A finales de febrero, para ser exactos el viernes 26 fuimos testigos de los cortejos y puestas de los sapos corredores en unas charcas cercanas al río Manzanares, antes en entrar en el término de Colmenar Viejo. Así relaté ese acontecimiento en esta entrada.

Este domingo he visto en Becerril de la Sierra renacuajos recién nacidos de sapo corredor, son hijos de aquellos otros sapos que comentaba en la anterior entrada que esperan a que la estación esté más avanzada para animarse a hacer las puestas. La verdad es que llevamos unos meses que alternan las lluvias torrenciales y los calores, quizás un poco excesivos unas y otros, pero así es, en definitiva, la primavera en el clima mediterráneo. Ojalá tengamos muchas más así en los próximos años.
Decíamos que el sapo corredor, Epidalea (antes Bufo) calamita, era un superviviente nato. Lo malo es que en el camino también hay muchas bajas.

Hasta el 16 de abril no pude volver a las charcas de las primeras puestas para ver cómo se habían desarrollado los renacuajos. Varios intentos de salir se vieron frustrados por el mal tiempo o por otras obligaciones, así que nos acercamos con ilusión a ver a nuestros "pupilos":

¡Horror! en solo una semana de calor algunas de las charcas ya se habían secado. En algunos lugares una especie de costra negra sobre el cieno seco era todo lo que quedaba de los renacuajos.
Pudimos identificar sapos corredores y también renacuajos de sapos de espuelas, Pelobates cultripes, que se diferencian por su color más claro, el mayor tamaño y porque la aleta dorsal es más alta y les ocupa todo el lomo y no solo la cola como en los corredores.

Subiendo el curso de un pequeño arroyo, ya seco, descubrimos que en apenas un par de centímetros de agua, aún quedaban renacuajos vivos de las dos especies. Trasladamos los que pudimos a una charca con algo más de agua y les deseamos una rápida metamorfosis para evitarles más muertes.


Curiosamente, la siguiente noche llovió torrencialmente otra vez. Bueno, pensamos, los que no pudimos salvar tienen de nuevo agua y sobrevivirán: ¡Nos equivocamos! algunas charcas se habían desbordado y arrastrado a los renacuajos dejándolos morir entre la hierba. Otros, suponemos que fueron arrastrados hasta el Manzanares, que bajaba con una fuerza inusual y ¡a saber donde habrán ido a parar! ¡si es que sobreviven!. Aún así, quedan muchos renacuajos, sanos y salvos, dispuestos a seguir perpetuando la especie.

He vuelto a ver varias charcas con renacuajos de calamita y la metamorfosis está en marcha. Casi dos meses han tardado en hacerlo, lo que es mucho tiempo para ellos, gracias a las abundantes lluvias. Algunos muestran sus patitas de atrás y otros las cuatro. Es curiosa la diferencia en los estadios de desarrollo en una misma charquita donde la mayoría, posiblemente, sean hermanos. Puede ser otra estrategia de supervivencia, que unos se desarrollen más rápido que otros de esa manaera hay más posiblidades de que alguno sobreviva, aunque también de que algunos mueran.

Los renacuajos tienen la curiosa costumbre de agruparse en determinadas zonas justo en la orilla, donde se deben acumular algas o algún otro resto que les sirve de alimento. O quizás donde encuentran temperaturas más cálidas que activan su metabolismo.


Como se puede apreciar en las fotos de más arriba los renacuajos apenas pueden distinguirse del suelo en estas charcas. Con la intención de poderles fotografiar puse unos cantos rodados de color claro y, ¡sorpresa! les gusta ese material y me han facilitado la labor extraordinariamente. Por pura casualidad les he proporcionado un lugar donde agruparse. Casi de un tirón he podido hacer fotos de varias fases de desarrollo.

Con las patas de atrás apenas crecidas...
Con las patas traseras más desarrolladas y las delanteras a punto de asomar entre los pliegues de la zona escapular... Con las cuatro patas, pero con la cola bastante larga... Y a punto de salir del agua, casi sin cola y hasta con las manchitas rojas que caracterizan a los adultos de la especie (la primera foto de esta entrada). Por cierto, que al ver la siguiente foto en el ordenador me he dado cuenta de que el sapito parece acechar a un colémbolo. En esta fase es cuando cambian la dieta y empiezan a comer pequeñísimas presas vivas y en movimiento. Anteriormente se alimentaban de algas y casi cualquier resto orgánico que caiga en la charca, incluso (y sobre todo) de sus compañeros muertos.El tamaño de los sapos corredores cuando metamorfosean es realmente pequeño. Serían una presa fácil para cualquier depredador. Nuevamente confían en el gran número de ejemplares que nacen y en enterrarse en cualquier zona húmeda en cuanto salen del agua. Fijaros su tamaño comparado con una uña. Más allá de este tamaño nunca he visto pequeños sapos calamitas hasta el par de centímetros. Sin embargo, en lagos de montaña si me he encontrado legiones de sapitos comunes, Bufo spinosus, de muy diversas tallas, bajo piedras e incluso andando por la orilla en pleno día. Había que tener cuidado para andar sin pisarlos.

Tenemos asumido que la vida de un renacuajo no es fácil, son muchos sus posibles enemigos. Los calamita se libran de algunos de ellos gracias a la temporalidad de las charcas donde viven. No tienen peces, ni larvas de grandes libélulas y escarabajos acuáticos, que están en charcas más permanentes, pero hay muchos otros insectos acuáticos que ya están activos en la temprana primavera, especialmente chinches acuáticas. También son enemigos los anfibios adultos que pueden comérselos en su fase más acuática, los tritones y gallipatos, o cuando salen del agua, cualquier sapo o rana adulta y los galápagos, donde los hay. Por supuesto, micromamíferos y aves que pululan cerca de las charcas y arroyos, se los comerán sin contemplaciones.

Pero además hay relaciones más sutiles que solo recientemente se están descubriendo. Entre renacuajos de distintas especies hay competencia química. Ante la presencia de renacuajos de otras especies, los de sapo corredor crecen menos y metamorfosean más rápido para evitar la competencia. Incluso dentro de su misma especie, se sabe que los hermanos, nacidos de una misma puesta, de alguna manera se reconocen entre sí y que, si se colocan unos cuantos renacuajos procedentes de otra puesta entre un gran grupo de hermanos, los intrusos en minoría se desarrollan peor.

jueves, 5 de mayo de 2011

Sobre la relación entre cachorros perrunos y humanos

Con motivo de una consulta en un foro de perros sobre la convivencia entre mastines y niños se me ocurrió rescatar unos fragmentos de vídeo de cuando mi hija tenía alrededor de año y medio hasta que cumplió los dos años. Ella creció a la vez que Bolo, mi primer mastín, del que ya hablé en otra entrada.

Los mastines, como perros de guarda de ganado, reunen dos características ideales: el respeto a los animales que cuidan, sean ovejas, vacas, ... o niños, y su defensa frente a extraños. Los pastores con tradición mastinera saben que los cachorros tienen que criarse junto a las ovejas para que se reconozcan mutuamente. Con los niños ocurre lo mismo, cuanto antes entren en contacto, mejor para todos.

Es muy importante acostumbrar a los perros a la presencia de los niños teniendo delante la comida, porque puede ser lo más crítico de su relación. Un niño, sobre todo si no está habituado al trato con perros, puede acercarse al comedero y, si el perro no está bien socializado, resultar mordido. Lo mismo que puede aplicarse a sus juguetes, su cama y en general lo que el perro pueda considerar de su propiedad.

Creo que cualquier dueño de perros, y muy especialmente de perros de gran tamaño, deberían provocar las situaciones controladamente y después hacer "recordatorios" de manera que se acaricie al animal mientras come, que se meta las manos en la comida, que se le quite y se le vuelva a poner. Siempre con amabilidad y cariño, pero que el perro llegue a entender que quien decide cuándo, dónde y qué debe comer somos nosotros y no él. Como se ve en los documentales de lobos, el momento de comer es cuando se reafirman los estátus en la jerarquía de la manada y eso los perros lo entienden a la perfección.

Por eso hay que hacerlo cada poco tiempo mientras que el perro se está desarrollando y de tarde en tarde cuando el perro ya es adulto, aunque con el tiempo se llegue a hacer innecesario. La primera que debe ejercitarlo es la persona que habitualmente se ocupa del perro, pero también el resto de la familia y otras personas que en un determinado momento nos ayuden a cuidar del animal, por ejemplo en vacaciones.




Por supuesto, es también importantísimo educar a los niños en el respeto a los animales, una cosa es jugar, incluso rudamente, y otra maltratar al perro. Además, hay que tener en cuenta que cada perro tiene sus límites. Hay perros, como le ocurría a mi otro mastín, Mali, muy duros y algunos, como le ocurría a la hembra, Bola, más blandos que se creen que les estás regañando y enseguida adoptan posturas de sumisión. También hay perros patológicamente tímidos, posiblemente por motivos genéticos, pero son la excepción.

Desgraciadamente algunos perros no saben jugar porque no han tenido las interacciones necesarias ni con personas ni con perros y la conducta sobreprotectora de sus amos, hacia ellos o hacia los niños, les priva de disfrutar verdaderamente de la vida. Más lamentable aún, es que haya niños a los que les ocurre lo mismo. No me gusta llamar a esto educación, es simple y llanamente convivencia.

lunes, 25 de abril de 2011

Las vueltas de la lagartija colilarga

-->
Antes de que las lluvias volviesen a encharcar prados, dehesas y caminos en esta Semana Santa pasada por agua, los días de sol intenso activaron las hormonas de los reptiles que se entregaron a sus cortejos como para demostrarnos que su sangre es cualquier cosa menos fría.

Estamos nuevamente entre Manzanares y Colmenar Viejo, y aquí es donde sorprendimos a esta preciosa pareja de lagartijas colilargas en pleno cortejo nupcial.

Las vueltas de cortejo.

El macho nos muestra, y especialmente enseña a la hembra, el llamativo color rojo ladrillo de los laterales de su cabeza y el intenso amarillo de sus costados, sobre los que contrastan los ocelos azules. Fuera de la época de reproducción esos colores se atenuarán, porque llamarían demasiado la atención de los depredadores y entre la vegetación baja por la que se mueven psan más desapercibidos los tonos ocres que ahora muestra la hembra. Tampoco es casual que durante esta fase del cortejo la pareja se sitúe sobre las rocas y no entre la hojarasca de suelo, donde habitualmente se mueven. Sobre las rocas han quedado impregnadas las señales químicas del macho, que proclaman la propiedad de su territorio y atraen a las hembras. Además son el lugar donde toman el sol y activan su metabolismo, pues el sustrato rocoso se calienta antes que el suelo vegetal.Una y otra vez el macho muestra sus flancos, le corta el paso y gira alrededor de la hembra intentando poner sus cuerpos en paralelo para juntar sus cloacas y copular.

Pero mejor dejo hablar a las imágenes... Las vueltas de los nombres científicos.

La lagartija colilarga se denomina científicamente Psammodromus algirus y, hoy por hoy, ese es su nombre aceptado. Sin embargo, en 2006 Alfredo Salvador y colaboradores desdoblaron este taxon en tres especies diferentes. Según ellos (en ese trabajo) tendríamos:

- Psammodromus algirus, restringido a norte de África, de donde se describió la especie por primera vez y procede su nombre (por Argelia).
- Psammodromus jeanneae, que ocuparía la mitad oriental de la Península Ibérica, desde Cadiz hasta el sureste de Francia, estando, más o menos, Madrid en su vértice de distribución.
- Psammodromus manuelae, que ocuparía la mitad occidental de la Península, excepto la cornisa cantábrica, donde no llegan estas lagartijas.

Entre estas dos últimas especies (o subespecies) no están claros sus límites de distribución, ya que hay lugares donde se podrían solapar, pues no existen barreras geográficas claras que las mantenga aisladas.
A continuación pongo los enlaces a la Wikipedia donde se pueden ver los mapas de distribución y más datos de las tres especies:

- Psammodromus jeanneae

- Psammodromus manuelae

- Psammodromus algirus. En esta página el mapa de distribución de la especie sería correcto, pero no el texto, que sigue haciendo referencia a la distribución completa de las tres especies.

Para terminar de aclararnos (o liarnos) en la Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles, cuyo editor principal es Alfredo Salvador, también autor de la página dedicada a Psammodromus algirus, revisada en el 2009, resulta que sigue siendo válida esta única especie y así lo considera también la Asociación Herpetológica Española. Suponemos entonces, que las dos "nuevas especies", manuelae y jeanneae, quedan relegadas a la categoría de subespecies. Una pena para las respectivas esposas de Salvador y Busak a las que les dedicaban el nombre de esas nuevas lagartijas.

De todas maneras creo que no se debe tomar la descripción de esas especies, que ahora se suponen subespecies, como un error, sino como una importante aportación al conocimiento de la evolución de las lagartijas colilargas, cuyo ADN mitocondrial es claramente diferente en unas y otras poblaciones, aunque aún quede por dilucidar los límites reales de las distintas poblaciones. Me temo que, una vez más, a lo que nos enfrentamos es al mismísimo concepto de especie y sus límites.

La referencia bibliográfica de la descripción de las especies es:

Busak, S.; Salvador, A. & Lawson, R. 2006. Two new species in the genus Psammodromus (Reptilia: Lacertidae) from the Iberian Peninsula. Annals of the Carnegie Mus. 75 (1): 1 - 10.

lunes, 18 de abril de 2011

El ánade real está por todas partes.

Hace poco puse una entrada dedicada a las aves urbanas pero no incluí al ánade real, Anas platyrhynchos. Quizás debería haberlo hecho. No es que sea un animal que te puedas encontrar en cualquier calle, pero en parques con estanque no suele faltar. Muchos son aves domésticas, incluso con el ala cortada para que no se puedan escapar, pero también los hay silvestres que se atreven a entrar en las zonas verdes de las ciudades.


Ánade real en los jardines de Aranjuez

Allí compiten sin pudor por las migas que iban destinadas a las palomas. Recuerdo que en mi primer viaje al norte de Europa me sorprendió la abundancia de patos en las ciudades, todo hay que decirlo, son ciudades con más canales y lagos que en España, pero me llamaba la atención su falta de miedo a las personas, lo que poco a poco va ocurriendo también aquí.


Pareja de patos junto a palomas en el parque de El Retiro, de Madrid

También me llamaba la atención que allí los ánades macho no conservaban la coloración característica, sino que era muy frecuente ver la coloración de eclipse, más parecidos a las hembras que a los machos encelados.

Como invitación a la observación, que pretende ser el principal objetivo de este blog, os recomiendo fijaros en los patos que crían en parques y embalses. Solo las hembras se hacen cargo de la crianza de los patitos. Si la hembra llegase a morir, las crías están perdidas. Sin embargo, los gansos, cisnes y especies similares en los que machos y hembras tienen la misma coloración, los dos miembros de la pareja se ocupan de los cuidados paternos e incluso el macho solo sería capaz de sacarlos adelante.


Hembra de ánade real en el embalse del La Barranca, Navacerrada, Madrid.
Y como anotación de cuaderno de campo para este año, comentaré que esta primavera estoy viendo muchos ánades reales en mi zona de la Sierra. Casi no hay día que, especialmente al amanecer en mi diario camino a la estación de tren, no vea alguna pareja o trío volando en la zona de prados. Supongo que esto es debido a que van a alimentarse a los prados que este año están inundados en muchos sitios, como es su vocación, indicada por la presencia de fresnos.

Incluso en una pequeña charca, de apenas veinte metros cuadrados junto a la estación de Pitis, ya casi en el casco urbano de Madrid, había el otro día media docena de ánades.

A continuación pongo las fotos de la secuencia de cortejo y cópula de ánades reales en la laguna de Ontígola, al sur de Aranjuez. No es una zona urbana, aunque tenga un origen artificial se considera un espacio protegido, Sin embargo, la última vez que fui por allí, me llevé la gran decepción por el deterioro que ha sufrido en los últimos años. Eso sí, han puesto una torreta para la observación de aves, pero está llena de grafitis y muy estropeada.
























































jueves, 7 de abril de 2011

Setos de jardines (2): Autóctonas y perennes

Hace unas semanas dediqué una entrada a criticar los setos de arizónicas y prometí que más adelante hablaría de otros setos posibles y más recomendables. Hoy empiezo a cumplir esa promesa.

Antes de nada comentar que los setos que a mi me gustan no son, ni mucho menos, monoespecíficos, sino una mezcla de diferentes especies donde se puedan encontrar árboles, arbustos de distinto porte, enredaderas e incluso plantas herbáceas en la base. Sería lo más parecido a una especie de bosque galería. Si se plantea bien se pueden combinar especies de hoja perenne y otras de hoja caduca. La desventaja de tener algún que otro hueco durante el invierno se compensa con la diversidad de aspectos a lo largo del año.

Sin embargo, como antes de plantearse el seto como un todo hay que conocer las piezas que lo componen, poco a poco, en sucesivas entradas, iré presentando distintas plantas. Esta vez trataré de especies que pueden componer un seto como planta única, que además son autóctonas y perennes. Es decir, las plantas ideales desde el punto de vista de un jardinero y, además, con ventajas desde el punto de vista naturalista, de ser útiles para aves e insectos.Comienzo por una especie que ahora está en todo su esplendor: el durillo, Viburnum tinus, que en primavera está cubierto por racimos de florecillas blancas, que desprenden un suave aroma y atraen a los polinizadores más tempraneros. Como puede observarse en la foto superior, admite perfectamente la poda de adorno y también en forma de muro (como las arizónicas), cosa que no es muy de mi agrado, pero que tiene cierta demanda. Los cuatro ejemplares de arriba están en un parque de Collado Mediano y miden más de tres metros de altura. Los de la foto inferior están en mi jardín y procuro que no pasen de los dos metros de altura, pero los podo irregularmente para conseguir un aspecto natural y las hojas llegan hasta el suelo, no tienen el tronco al aire. Por encima de ellos hay un hermoso nogal y robles melojos, que crecieron a partir de bellota protegidos por ellos y ahora los sobrepasan unos cuantos metros.A finales de verano e inicios de otoño fructifican con estas bayas negroazuladas que no son comestibles para las personas, pero sí por las aves. Si hay niños en el jardín es una buena idea hacer la poda en ese momento, pero mejor es dejarlos para los pájaros y educar a los críos.Antes de que desaparezcan los frutos empezarán a salir los nuevos capullos que durante el invierno se colorearán de rojo, empezando muy oscuros y tornándose rosados cuando están a punto de abrirse.Se puede decir que los durillos tienen un aspecto diferente en cada época del año y siempre de gran belleza, pues ya solo las hojas, algo coriáceas y brillantes, les dan suficiente presencia.En el mismo parque de Collado Mediano he fotografiado a la siguiente especie perfectamente apta para crear densos setos: El lauro, Prunus laurocerasus. Tiene las hojas de gran tamaño y crece con relativa rapidez. Como el durillo, puede podarse formando muros densos, según gustos, o más abiertos. Aunque no sea autóctona ibérica, en primavera da unos grupos de flores, que también atraerán mariposas y abejorros.En los comentarios de la entrada sobre arizónicas cité un seto de encinas, Quercus ilex. Aquí está. Ahora lo he encontrado un poco abandonado, la casa no parece estar habitada, pero no tiene mal aspecto. Si se quiere un seto disuasorio, no hay duda de que las hojas espinosas de las encinas cumplen la función a la perfección. Si mediante la poda evitamos que la encina gane altura, este seto nos muestra como se hace denso y prácticamente impenetrable.

Otra especie más blanda, pero muy agradable en cualquier jardín, es el mirto o arrayán, Myrtus communis. Lo primero que leí sobre ellos me echó un poco para atrás, porque decía que era sensible a las heladas. Me arriesgué y compré un par de plantitas, sus flores me gustan tanto que no me pude resistir.

Pero ellas sí resistieron al frío y me dicidí a poner más, aunque no son de rápido crecimiento en altura, forman un seto bajo bastante denso, ideal para los bordes de camino, igual que los boj, Buxus sempervirens, pero capaces de alcanzar los dos metros de altura y con la gran ventaja de sus hermosas flores de verano.

Con un "comportamiento" similar a las encinas, pero de crecimiento más lento, tenemos otra maravillosa planta: el acebo, Ilex aquifolium. Es capaz de formar setos, pero habría que armarse de paciencia y sería complicado que tuviese suficiente densidad, pero en combinación con otras plantas ¿quien se puede resistir a incluirlo en el jardín?Sus frutos son una excelente nota de color en pleno invierno y una ayuda inestimable para las aves invernantes.Otra planta maravillosa, aunque cara y de lento crecimiento, pero que soporta muy bien la poda, es el tejo, Taxus baccata. Atención, es tóxica toda la planta excepto la carne que rodea las semillas, que no son verdaderas bayas. Y para terminar por hoy el laurel, Laurus nobilis, que puede formar un precioso árbol, pero que bien podado perfectamente formará un seto de crecimiento rápido.

Todas ellas están en mi jardín, en combinación con otras plantas. Quizás no formen una "pared" cerrada, que impida ver el jardín de mi vecino, pero es que no lo considero un verdadero seto, sino una parte del jardín, larga y estrecha.


Quedan muchas: jaras, retamas, madroño, enredaderas..., pero serán protagonistas en próximas entradas.