Un Cuaderno de Campo con lo que observo en el jardín de casa, en excursiones y viajes. El jardín está situado en la zona de Mataelpino, al sur de la Maliciosa en la madrileña Sierra de Guadarrama, a casi 1.100m sobre el nivel del mar. Sencillas observaciones dan lugar a explicar procesos biológicos que todos podemos descubrir en nuestro entrono más cercano. Todos los textos, fotos y dibujos, salvo indicación expresa, son propios. Espero que se solicite permiso para utilizarlas.
lunes, 26 de julio de 2021
Efémeras. El misterio de los "bichos" pegados a la pared de casa.
miércoles, 7 de julio de 2021
Una cuadrícula para Biodiversidad Virtual: Villarta de San Juan, Ciudad Real.
| Trichodes flavocinctus. Esta especie no la había visto antes. Aunque se distribuye también por Madrid, no la tenía fotografiada. |
| Oxythyrea funesta es una especie muy abundante en esta época. Se suele ver en todo tipo de flores, pero especialmente en los cardos y el las zanahorias silvestres, como en este caso. |
| Hippodamia variegata, coccinélido tan abundante o más que las conocidas mariquitas de siete puntos |
| Otro tenebriónido sin identificar, ni siquiera a nivel de género, encontrado en los mismo lugares que el anterior. |
| Moscardón del género Sarcophaga, grupo que se alimenta especialmente de carne en putrefacción. Una de las especies más frecuentes es Sarcophaga carnaria, pero no puedo asegurar que lo sea. Estas moscas suelen ser de las primeras en localizar los cadáveres y ponen sobre ellos las larvas ya eclosionadas (ovoviviparismo), especialmente en zonas donde tienen fácil la entrada, como boca, fosas nasales y ojos. |
Y dejo los insectos para poner otros grupos.
| Araña de la familia Thomisidae aún por identificar. Se les llama arañas cangrejo por la disposición de las patas y forma de andar. Se sitúan en las flores esperando a sus presas, que generalmente son polinizadoras. Posiblemente sea Xysticus o Bassaniodes, según me indican en el grupo de Arañas de Facebook. |
| Caracol terrestre Theba pisana. |
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| Un galápago, Mauremys leprosa, encontrado muerto y recogido por un vecino. A saber la de ellos que habrán muerto por falta de agua. Triste dato para la galería de reptiles. |
| Conejo común. Oryctolagus cuniculus. Foto muy mala, pero lo que llevaba era el objetivo macro. Vale para dejar constancia de su presencia y rellenar cuadrícula en la galería de mamíferos. |
jueves, 24 de junio de 2021
Insectos en rojo y negro. Algunos de los primeros insectos en el jardín.
| Trichodes leucopsideus. |
| Cópula de Hippodamia (Adonia) variegata. |
| Hippodamia (Adonia) variegata en el hinojo. |
| Coccinella setempunctata sobre la espantalobos. Para diferenciarla de la especie anterior hay que fijarse en las machas blancas del tórax o pronoto. |
| Chinche rayada, Graphosoma italicum. |
| Corizus hyoscyami, chinche de la canela |
martes, 22 de junio de 2021
Orugas de Papilio machaon, nueva vida sobre el hinojo.
Por fin empieza a haber vida en las plantas de hinojo (Foeniculum vulgare) del jardín. Hasta ahora apenas se veía algún insecto en ellas. Alguna mariposa Papilio machaon ha debido poner sus huevos sin que yo me dé cuenta, suele ocurrir porque si las veo es haciendo unos vuelos rápidos de prospección.
Algunas larvas diminutas, apenas dos o tres milímetros, ya se pueden descubrir entre las divididas hojas de esa aromática planta que tanto gusta a la fauna menuda. Las orugas recién nacidas parecen un excremento de pájaro o de reptil con su color negro y la mancha blanca central, aunque con la ampliación del macro esa sensación de pierde. Pero cuando van mudando la piel al crecer van adquiriendo los maravillosos tonos verdes de las orugas más grandes.
| Oruga de Papilio machaon en una de sus primeras etapas de vida. |
| Misma oruga de Papilio machaon de la fotografía anterior recién mudada la piel, mostrando el cambio de color típico de fases más adelantadas. |
A continuación muestro una oruga ya grande en otra planta, la ruda (Ruda graveolens), que también tengo en el jardín y es otra de sus habituales plantas nutricias. La fotografié a mediados de octubre del pasado año y en ese estado ya se encontraba cercano a la pupación. Posiblemente pasó el invierno en forma de pupa, que es lo propio de su especie y, si sobrevivió, habrá volado esta primavera.
| Oruga de Papilio machaon en su última fase de desarrollo, ya cerca a la pupación. |
Por último, qué menos que poner, aunque sea repetida de otra entrada, la preciosa mariposa adulta.
| Adulto (imago) de mariposa Papilio machaon. |
lunes, 21 de junio de 2021
Nepa cinerea, el escorpión de agua.
Escorpión de agua, Nepa cinerea.
No es un escorpión, a pesar de su aspecto y nombre común, se trata de una chinche acuática inofensiva. Pertenece a una familia, Nepidae y la subfamilia Nepinae, siendo su único representante europeo. En el trópico otras especies muy parecidas alcanzan gran tamaño e resultan bastante impresionantes, tres o cuatro veces más grande que el protagonista de hoy, que sin contar el apéndice caudal apenas sobrepasa los dos centímetros.
| Escorpión de agua, Nepa cinerea. Fotografiado en el arroyo Matalibrillo en Becerril de la Sierra, Madrid. |
Hay otra especie de esta familia, Ranatra linearis, que se incluye en una subfamilia aparte llamada Ranatrinae, Anatómicamente es muy parecida pero con el cuerpo muy alargado, lo que le ha valido el nombre de insecto palo acuático. Lamentablemente llevo mucho tiempo sin ver uno quizás por no haberlo buscado lo suficiente entre las plantas acuáticas donde vive, o porque sus poblaciones hayan disminuido debido a la contaminación del agua, ya que es más propio de aguas limpias y con corriente.
Volviendo al escorpión de agua es, como decía, una chinche y su alimentación es carnívora depredando sobre otros insectos acuáticos, pequeños renacuajos y alevines aún con poca capacidad de movimiento. Habita aguas someras, en zonas arenosas o con algo de cieno, donde no hay corriente, como en las charcas o en las zonas más lentas de los cursos de agua. Si hay corriente se refugian entre piedras para no ser arrastrados, ya que no son buenos nadadores. Las patas delanteras, con ese aspecto de pinzas les valen para capturar a sus presas, y llevarlas hasta el rostro que clavarán en sus tejidos inyectando sus jugos gástricos para realizar una primera digestión externa. Es un proceso igual al que realizan las chinches depredadoras terrestres.
El extremo caudal no es un aguijón, sino un tubo respiratorio que le permite tomar aire de la superficie sin salir del agua, por eso prefiere situarse a escasa profundidad, donde pueda alcanzar la superficie con él sin necesidad de soltarse del suelo. Las alas son funcionales y pueden volar en busca de nuevas charcas o arroyos para colonizar nuevos hábitats o si donde viven se secan o son alteradas.
Si se secan las charcas o durante el invierno, se pueden refugiar entre restos de vegetación acuática o bajo piedras. La puesta la hacen entre las plantas emergentes y las ninfas no tienen tan desarrollado ese tubo respiratorio ni, por supuesto, las alas.
lunes, 22 de febrero de 2021
Osmia cornuta, la abeja albañila.
Es una de las abejas más frecuentes en los agujeros de mis refugios de insectos y la que más temprano aparece en primavera. Ahora mismo, a mediados de febrero, en cuanto hace un poco de sol, pueden verse los machos recién emergidos del nido en que nacieron. Permanecen alrededor de los nidos y se pelean o intentan copular con otros machos, que la cosa no está del todo clara, mientras esperan a que salgan las hembras. Ellas lo harán unos días después, pues los nidos donde se desarrollaron como larvas están más profundos en los agujeros.
| Cópula de Osmia cornuta. Pueden verse los cuernecillos de la hembra en la parte baja de la cabeza y los pelos blancos en la cara característicos de los machos. |
Como en otras especies de himenópteros, de los huevos no fecundados salen ejemplares macho, haploides (un solo juego de cromosomas), mientras que de los fecundados, que son diploides, salen las hembras. Ellos son de talla bastante menor, tienen unos característicos pelos blancos en la frente y las antenas más largas. El nombre cornuta, se debe a que las hembras tienen un par de cuernecillos frontales, más abajo que las antenas.
| Dos machos intentando copular o peleándose, no está claro en asunto. |
Fueron unas de las abejas que primero observé en mi jardín, pues anidaron en los canales del policarbonato que había puesto a modo de doble ventana aislante en un balcón y que, a ser transparente, pude observar su comportamiento con comodidad. Hice estas entradas en 2009 donde se ve lo que hoy explico en fotos y vídeos.
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| Nidos hechos en el policarbonato. |
Más tarde lo intenté en el refugio de insectos que hice, con unos surcos en madera y una cubierta de cristal para que se viesen mejor pero, si bien los exploraron y usaron como refugio, no llegaron a criar en ellos. Debo advertir que sobre el cristal había una placa de plástico opaca para evitar el exceso de luz, que solo retiraba para observar y hacer las fotos, aunque en el policarbonato no pareció importarles la luz.
Al empezar su actividad de recogida de polen en fechas muy tempranas, son excelentes polinizadoras de los árboles frutales que florecen en esas mismas fechas, como ciruelos, cerezos, almendros y otros, especialmente rosáceas. Así, lo de facilitar su cría en refugios de insectos no es sólo una buena idea educativa en parques y jardines, sino también económicamente rentable para huertos y grandes cultivos.
Las hembras utilizan agujeros ya existentes en troncos de árbol, madera de construcciones e incluso en muros de ladrillo si encuentran orificios de unos 8 a 10 mm de diámetro.
La hembra va rellenando el fondo del agujero con polen y néctar que amasa juntos para formar lo que se ha llamado “pan de abeja”. El néctar lo transporta en el buche y el polen en la escopa, cepillo para recolectar que en esta familia (Megalichilidae) está debajo del abdomen y no en las patas traseras como en las abejas de la miel y otros Apidae. Para dejar el polen tiene que salir y volver a entrar en el nido marcha atrás, si el agujero es tan estrecho que no puede darse la vuelta en su interior. En el metacrilato no era necesario. Una vez que ha hecho suficiente acopio de alimento pone un huevo encima y cierra la celdilla con barro, para empezar una nueva. Pude ver que completaba dos al día.
Otras especies del mismo género, Osmia, tienen un comportamiento y biología muy similar, variando apenas el tamaño de los orificios, la preferencia de los materiales donde buscan anidar y lo que utilizan para hacer los tabiques y tapón final del agujero.
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| Osmia tricornis, otra de las especies que anida en el jardín. Más tardía, en el mes de mayo, libando y recogiendo polen en una flor de jaguarzo, Cistus albidus. Se aprecia muy bien el polen en la escopa ventral. |
En los refugios de insectos grandes es más probable que acudan también especies parásitas que ataquen los nidos. Eso puede ser interesante de observar y para la biodiversidad, pero quizás sea mejor y más natural si en lugar de un solo refugio grande hacemos varios pequeños en diferentes lugares. Eso lo estoy practicando en la actualidad, jugando también con distintas orientaciones, lo que contaré en otras entradas.
martes, 2 de febrero de 2021
Las hormigas de mi jardín (y 10).Tetramorium sp. Y otras, que me quedan por estudiar.
Llego a las últimas hormigas que en estos pasados años he podido ver en el jardín, completando un total de once especies distintas. En esta entrada agrupo a tres de ellas debido a la escasez de material tengo, tanto de fotos como de acontecimientos observados. Me queda pues una buena tarea para esta próxima primavera y verano: intentar localizar sus nidos y fijarme en sus comportamientos.
Comienzo con unas hormigas del género Tetramorium, que pertenece a la subfamilia Myrmicinae. Solamente una vez las he visto el jardín, a finales del pasado mes de junio, coincidiendo con el vuelo de los machos y “princesas”. La loseta de pizarra de donde salían fue invadida unos días después por las Tapinoma que mostré en la anterior entrada en plena mudanza. Poco más puedo contar, excepto datos bibliográficos.
| Macho de Tetramorium sp. a punto de iniciar el vuelo nupcial. |
| Hembra alada de Tetramorium sp. |
Son hormigas
pequeñas, apenas un poco más de los 2 mm de longitud tienen las obreras. En este
género hay tanto monoginias como poliginias y los hormigueros suelen ser
bastante superficiales. Son omnívoras.
La segunda especie es del género Plagiolepis, con diferencia la más pequeña de las que habitan en el jardín y una de las más pequeñas de nuestra fauna y, en especial de la subfamilia Formicinae que suelen ser hormigas bastante más grandes. Estas obreras apenas si sobrepasan el milímetro de longitud. A su lado hasta las pequeñas Pheidole, que a veces no superan los 2 mm, parecen grandes. No digamos ya al lado de las Crematogaster, como la de la foto, que tienen unos 4 mm y que a su lado parecen gigantes. ¡Son más pequeñas que los pulgones! A los que también lamen el mielato.
| Dos imágenes de obreras de Plagiolepis sp. |
No tengo localizado su hormiguero, generalmente las veo cuando estoy observando o fotografiando otras especies. Tampoco he visto sus vuelos nupciales, que ocurren a finales de primavera o inicios del verano. Son omnívoras y poliginias y sus colonias se pueden disgregar en otras satélites que en invierno se vuelven a juntar. Una característica interesante es que algunas obreras se pueden especializar en acumular alimento para ofrecerlo a las demás, dilatando el abdomen, ese fenómeno se llama fisogastria. En algún documental habréis visto las hormigas odre o de la miel, superespecializadas en ello, que son buscadas y consumidas por las personas que habitan en sus zonas de origen. No es este un caso tan espectacular.
| Comparación de una obrera de Crematogaster scutellaris, de unos 4 mm de longitud con una de Plagiolepis, junto a pulgones del nogal de los que están lamiendo el mielato. |
También son interesantes otras especies de este
género, que son parásitas de sus parientes. Las reinas de esas especies
conviven en el hormiguero de sus huéspedes, aprovechándose del trabajo de las
obreras ajenas, para que les traigan el alimento y cuiden de sus huevos y
larvas. Algunas ni siquiera producen obreras, solamente machos y hembras sexuados.
Y por último muestro una hembra alada (futura reina, si tiene suerte) de una de mis hormigas favoritas: Cataglyphis, también de la subfamilia Formicinae. Solamente la he visto en el jardín en una ocasión, ese único ejemplar, llegó volando a mediados de junio y se movía tan rápido, como corresponde a su grupo, que apenas si pude hacerle esa foto desenfocada. Realmente mi jardín, con mucha sombra y pocas zonas despejadas, no es el lugar adecuado para esas hormigas, que son propias de espacios abiertos e incluso desérticos. Para que las reconozcáis, son esas hormigas patilargas que corren como condenadas con el gastro (final del abdomen) levantado.
| Hembra alada de Cataglyphis sp. buscando afanosamente un lugar donde fundar su nueva colonia. |
Pongo también una foto de una obrera de ese género que fotografié en un barbecho cercano a Daimiel. Son carnívoras, consumen insectos muertos e incluso los cazan. Están activas cuando hace tanto calor que otras especies tienen que permanecer escondidas.
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| Obrera de Cataglyphis velox en el momento de salir del hormiguero, aún con el gastro bajado, antes de elevarlo y empezar a andar a toda velocidad. Fotografiada en Daimiel, Ciudad Real. |




