viernes, 8 de mayo de 2009

Apuntes cuaderno y Degradación del paisaje.

No quiero dejar más tiempo sin hacer las pertinentes anotaciones de cuaderno de campo y tampoco puedo dejar de reflexionar sobre la degradación que día a día vemos en nuestros paisajes, coincidiendo ambas cosas con mis salidas naturalistas del magnífico puente de primeros de mayo que hemos tenido.


Comienzo con una alegría que me ha dado una ranita de San Antón, Hyla arborea (actualmente Hyla molleri), estas dos últimas noches, pues he comenzado a oír su canto mezclado con el de las ranas comunes de mi estanque. Como otros de los habitantes de mi jardín, no los he trasladado yo, ellas solas han venido. Me satisface que los esfuerzos que hago por adecuar mi jardín a la fauna vayan obteniendo resultados. Este año ha sido bueno en aves, a ver si mejora también en herpertofauna.
Últimamente noto que no solo los anfibios se están haciendo más escasos, sino que también los reptiles más comunes, como la lagartija colilarga, Psammodromus algirus por el momento, empiezan a escasear. En paseos donde antes eran vistos infaliblemente, ahora se pasan los días sin encontrarlos. Por eso me alegro de haber visto este precioso ejemplar a orillas del Manzanares.
El día uno de mayo, siguiendo el bosquete galería a orillas del arroyo del Valle que pasa por Guadalix de la Sierra, nos acompañaron numerosos pinzones, Fringilla coelebs, que andaban ocupadísimos con sus peleas, cortejos y cantos. Junto con verdecillos y otras especies cantaban a pleno pulmón. A ratos parecía que estábamos en una pajarería, en esos momentos en que se ponen casi insoportables. Esta pareja de pinzones casi no se sabía si se amaban o discutían a juzgar por la que tenían montada... ¡como algunos humanos!Por la tarde, más cerca de Navalafuente, entre prados separados por setos de roble y zarza, me alegró el día la presencia de varios alcaudones comunes, Lanius senator, que me dieron la oportunidad de explicarle a la familia y amigos la costumbre de estos pequeños, pero implacables depredadores, de "empalar" a sus víctimas para poderlas despedazar utilizando, para esa función y como despensa, las zarzas y el alambre de espinos de los cercados.Un milano negro, Milvus migrans, nos sobrevoló en varias ocasiones. Esta especie no la veo mucho por aquí. En cambio, al milano real, Milvus milvus, lo disfruto casi a diario.
Ya el martes anterior (28 de abril) escuché en casa el paso de los abejarucos, Merops apiaster, por primera vez este año. Ignoro si hace mucho o poco que han llegado, pero anoto la fecha para tenerla en cuenta para estar atento otros años. El domingo día 3 disfruté además de sus evoluciones en torno a una zona de nidificación, a falta de cortados en el propio suelo, a orillas del río Manzanares, junto con algún que otro avión zapador, Riparia riparia, que no pude fotografiar. No es que la foto sea gran cosa, excepto por su valor documental (o más bien sentimental, para mí).
Y si el viernes fue el día de los pinzones y alcaudones, el domingo fue el de las tarabillas comunes, Saxicola torquata, que por todas partes se exhibían en lo alto de peñas o arbustos cantando su posesión de territorio.En cuanto a las plantas, por fin florecieron las retamas negras en mi propia casa y campos de alrededorSu amarillo contrasta con el morado de los cantuesos que ahora dominan los alterados paisajes deforestados... ... en pugna con las jaras que ya se muestran en todo su esplendor. Pero a ellas y a las encinas y robles, que también están florecidos, les dedicaré otra entrada.

PAISAJES DEGRADADOS
Si yo fuese un poco más paciente, me esperaría a hacer más fotos, que tropelías de estas hay para dar y tomar, pero como se me han echado encima estas imágenes tomadas el fin de semana, me queman en el disco duro y en el ánimo. Así que aquí están.

Aquí vemos un arroyo plastificado. Casi un kilómetro de lindes de finca recorrí en Guadalix siguiendo su curso. No es propiamente un arroyo natural, pues se trata de una canalización para dirigir el riego a varios prados, con sus pequeñas presas y desviaciones, pero ¿es realmente necesario plastificarlo así? Alrededor, había restos de plásticos descompuestos, procedentes de la misma actuación realizada en años anteriores. Reconozco que es duro trabajar el campo y que este sistema de canalización seguramente optimice el esfuerzo de encauzamiento del agua, pero no puedo evitar que me espeluzne.

Menos fuerte, pero también buena muestra de la falta de sensibilidad hacia el paisaje es este brocal de pozo, que como muchas otras construcciones rurales han perdido el encanto de lo rústico con sus materiales tradicionales para dominar nuestros campos con una estética de solar de obra, por mucho que mi amigo alcaudón lo revalorice al usarlo de atalaya.
¿Y que decir de los omnipresentes somieres? Creo que la Real Academia debería incluir una nueva definición para esta palabra:

Somier: Puerta de finca que a veces se utiliza para poner en las camas bajo el colchón.
Esta de la foto está además adornada por un anuncio de Prosegur, no sea que alguien quiera robar la chatarra que hay detrás, incluida la camioneta vieja. Otra gran presencia: los coches abandonados con su carga de combustibles, aceites y otros líquidos a cual más venenoso.
Todo el vallado del fondo está hecho con somieres y vallas portátiles de las utilizadas por los ayuntamientos, señales de tráfico de cañada y de prohibido aparcar ... ¿habrá que multar a la R6? Por cierto, que en esta otra puerta, de la misma finca, había advertencias de otra empresa de seguridad y de "Peligro ganado bravo". No se veían toros ni vacas, pero ¡habrá que ver como se las gastan allí los grillos!
También vemos otra de las constantes en nuestros paisajes degradados: los postes eléctricos o de teléfono, ya fuera de uso, oxidándose o caídos, con los cables colgando.
Me da rabia porque ese entorno de Guadalix, Navalafuente, Bustarviejo, etc. del norte de Madrid es privilegiado, pero descuidado en esta clase de detalles. Porque... de cómo ha quedado el entorno de las obras del AVE... mejor no hablamos, ¿verdad?
Para no ser pesado, termino con esta otra "puerta de finca" procede de Salamanca, de hace unos años, camino de La Alberca. La vegetación impone su belleza ... a pesar de todo.
Ya lo hable en otra ocasión, ¡que diferencia entre los pilones y abrevaderos de toda la vida y las horribles bañeras! En este caso, en Soto del Real, pleno Parque de la Cuenca Alta del Manzanares, tiene más delito, porque las bañeras así colocadas, junto al muro de piedras, hace que con facilidad caigan lagartijas y otros reptiles, roedores y muchos insectos, que luego no podrán salir y morirán ahogados.

sábado, 2 de mayo de 2009

Los 5 grandes de África: El leopardo

LEOPARDO. El diseño perfecto

El último de los cinco grandes de África. El más difícil de encontrar y fotografiar.

Orden: Carnivora
Familia: Felidae
Especie: Panthera pardus
Variación: Se han descrito hasta 20 subespecies entre África y Asia, no todas válidas, con diferencias, sobre todo en el diseño y distribución de las manchas. La variedad melánica conocida como pantera negra, no es una subespecie diferente, sino una variación de color dentro de las mismas poblaciones, aunque es más frecuente en Asia que en África y en las selvas más densas.

Nombres comunes:
Portugués, Leopardo
Inglés, Leopard
Francés, La Panthère d’Afrique
Alemán, Leopard
Swahili, Chui
Afrikáans, Luiperd

Medidas máximas (los machos son mayores):
Altura a la cruz = 80cm
Longitud total = 2.100cm
Longitud de la cola = 110cm
Peso = 90Kg

Manchas en la piel de la variedad oriental
Variedad sudafricana
Pantera negra
Manchas del jaguar americano, que es otra especie: Panthera onca
Prototipo con éxito. Las proporciones del cuerpo del leopardo le convierten en el prototipo de felino con mayor éxito evolutivo. No en vano es el de mayor distribución geográfica y mayor variedad de hábitat ocupados. Su ambiente ideal debería tener un cierto número de árboles, pero igualmente se encuentra en sabanas, zonas semidesérticas, rocosas y selvas densas.

Pareja y familia, pero sin pasarse. Solo tienen un corto periodo de tiempo dedicado a la vida familiar, generalmente viven y cazan en solitario. En el periodo de reproducción puede permanecer la pareja unida varios meses y, a veces, incluso en la primera etapa de cría de los cachorros, pero lo habitual es que macho y hembra hagan vida separada aunque se toleren en el mismo territorio.

El momento de echar a los jóvenes de casa. Depende de la abundancia de caza en la zona. Los compañeros de la madre no soportan la presencia de jóvenes en el territorio, especialmente si son machos y es muy raro que cuando la madre vuelva a entrar en celo aún sigan en las cercanías. Si son tolerados, lo que a veces ocurre, es porque la caza es muy abundante.

Sin remilgos en la mesa. Los leopardos cazan toda clase de presas desde el tamaño de un impala hasta roedores e incluso peces. Es uno de los pocos depredadores que se atreve con el puercoespín, con los facóqueros y con otros jabalíes africanos. También es uno de los depredadores que más caza a otros carnívoros y a los poblados se acerca para cazar perros. No desdeña consumir ratoncillos y aves de cualquier tamaño. Es el gran enemigo de los primates, algunos se especializan en cazar papiones, a pesar de su defensa en grupo y de los temibles caninos de los machos adultos. El leopardo debió ser el terror de los primeros homínidos, a juzgar por las huellas de sus colmillos observados en los restos fósiles de nuestros antepasados. Donde desaparecen los leopardos los papiones y jabalíes aumentan sus poblaciones y hacen daño a la agricultura.

La comida en su sitio. Los leopardos no comen en el lugar donde matan la presa, que suele ser muy expuesto, sino que la trasladan al sitio donde se sienten seguros en algún escondrijo o en lo alto de una ahorquillada rama. Así, ponen la comida a salvo de los leones y las hienas, que siempre están dispuestos a arrebatarle el festín.

De ser el felino con mayor distribución a especie amenazada. Originalmente los leopardos vivieron en toda África, Oriente Medio, parte de Rusia y países del Este, Malasia, la India y parte de China. Ahora está en contados lugares, en poblaciones aisladas y con dificultad para la supervivencia. Su distribución ocupaba tanto el área de extensión del león como la del tigre.

Tiene un primo en América. Es el jaguar, también llamado tigre americano. Es más robusto y también tiene la piel manchada, pero en el dibujo de las rosetas. aparecen manchas centrales que no están en la de los leopardos. Los jaguares son igual de adaptables, aunque más selváticos y su comportamiento es muy parecido. Incluso hay jaguares de color negro, como las panteras.

De día y de noche, todas las panteras son “pardus”. Las panteras negras son una variedad melánica, que hace que el color de fondo de la piel sea oscuro en lugar de castaño o amarillento. Pero todos son la misma especie Panthera pardus. El color oscuro le resulta ventajoso en las selvas más densas y por eso han sobrevivido especialmente en la India a pesar de que la herencia de ese color está regulado por un gen recesivo y cuando se cruza un leopardo normal con una pantera negra todos sus hijos son manchados. Los hijos resultantes son portadores del gen melánico y en las siguientes generaciones pueden volver a aparecer leopardos negros. Resumiendo: pantera y leopardo son la misma especie aunque de diferente color. Hay, según la zona donde habiten, otras variaciones de color, especialmente en el tamaño de las manchas y el tono del fondo.
Comer en las alturas. Es la mejor manera de no ser molestado por leones y hienas. Para subir un impala más pesado que el propio depredador es necesaria una fuerza increíble en patas, mandíbula y cuello.

Una vista fugaz sin darnos tiempo a parar el coche es lo máximo que pudimos conseguir del quinto grande en el Parque Kruger. ¡Y contentos!
AGRADECIMIENTOS:
Para terminar, hablando de la exposición en el Palacio de Exposiciones de Badajoz, agradecer a todos los que allí trabajaron, especialmente a los que prestaron sus piezas naturalizadas. A Begoña Sánchez, que entonces era la conservadora de las Colecciones de Paleontología del Museo Nacional de Ciencias Naturales y nos ayudó muchísimo para poder añadir una nueva e interesante sección con fósiles en la Exposición titulada: Cuando los 5 grandes habitaban en la Península Ibérica.
Y el último, pero al que más tengo que agradecer, por conseguirme esta colaboración en la feria y por su amistad, un abrazo para José Luis Benedito, tercera generación de una estirpe de grandes taxidermistas. En la foto, mientras era entrevistado para la televisión, con motivo de la inauguración.

domingo, 26 de abril de 2009

Los 5 grandes de África: El león

LEÓN. El felino de vida familiar

Vuelvo con la cuarta entrega de los cinco grandes. Textos y dibujos de la exposición que hice en Badajoz, una foto hecha en el Zoo de Madrid y un minivídeo tomado en el Parque Kruger de Sudáfrica.

Orden: Carnivora
Familia: Felidae
Especie: Pantera leo (Linnaeus, 1758)
Variación: Se han descrito hasta 9 subespecies, sin contar las fósiles, 7 en África y 2 en Asia. Dada la gran extensión de su área de distribución y la existencia de poblaciones aisladas, existen varias formas claramente diferenciables por el color y la extensión de la melena en los machos. Esta puede variar desde el mismo color que el resto del cuerpo, hasta el negro. Y en extensión, desde unas pocas crines solo en la cabeza, hasta una melena extendida por el pecho hasta medio cuerpo como en el León del Atlas.

Nombres comunes:
Portugués, Leão
Inglés, Lion
Francés, Le Lion
Alemán, Löwe
Swahili, Simba
Afrikáans, Leeu

Medidas máximas (machos mucho mayores que las hembras):
Altura a la cruz = 112cm
Longitud total = 3.300cm
Longitud de la cola = 102cm Peso = 225Kg

Las leonas están emparentadas y son estables en el territorio. Son los machos los extraños, que han ganado el territorio a sus predecesores, mientras que la mayoría de las hembras permanecen en el sitio donde nacieron, los jóvenes machos deben alejarse.

Una típica familia león. Está formada por dos a cuatro machos hermanos o nacidos en una misma manada, diferente a la que ahora tienen, tres a quince hembras, aunque a veces más, y sus cachorros correspondientes, de las que todas se ocupan. No hay peleas internas y aunque se separen durante días para cumplir con sus obligaciones, las reuniones son siempre alegres y amistosas.

Reparto de tareas. Los machos no suelen cazar, deambulan defendiendo su territorio ante otros leones o ante las manadas de hienas, que suponen una amenaza constante. Algunas leonas salen a cazar y otras permanecen con los cachorros. La mayor parte del día, hasta 20 horas, se lo pasan durmiendo o retozando en plena tranquilidad. No hacen cubiles, confían plenamente en su fuerza. La noche es el momento de mayor actividad, cuando suelen ocurrir los episodios de caza y las incursiones de los vecinos que pretenden invadir el territorio.

Intrusos: asesinos y amantes. Si un grupo de machos consigue vencer y expulsar a los patriarcas de la familia, lo primero que hacen es matar a todos los cachorros que pueden. De esta manera las hembras entrarán en celo a los pocos días y la nueva generación será de los ganadores. Es un cruel mecanismo de supervivencia que evita el excesivo grado de parentesco en las manadas y asegura la variabilidad.

Los viajeros y los establecidos. Hay machos solteros y algunas pocas hembras que siguen a las grandes manadas de ñus y cebras en sus migraciones, pero la mayoría permanece en sus territorios adaptando su menú a las presas disponibles. Los machos jóvenes deambulan entre territorios de otros leones hasta que consiguen vencer a algunos propietarios y establecerse en la nueva familia.

Señales por vista, oído y olfato. El cuerpo del león, con su abundante melena, es como una señal creada para ser vista y amedrentar a sus enemigos. También el rugido, que llena las noches africanas, es una señal de aviso ante los posibles intrusos. Por último, las señales de orina en los límites del territorio dan clara muestra de los propietarios del terreno, informando posiblemente de su estado de salud y del número de ejemplares contra los que tendría que enfrentarse quien ose penetrar en él.

Cazador social y oportunista habitual

Sistema de caza cooperativo y organizado. El reparto de tareas, cuando las leonas acosan a sus presas, no es casual. Unas encauzan a los rebaños de ungulados hacia las que están acechando para lanzarse sobre las presas que se les acercan. Las leonas parecen tener un especial instinto para detectar la más mínima debilidad. Una ligera cojera o el retraso en la carrera es inmediatamente detectada y atrae los ataques en medio del revuelo general.

En grupo la comida sale más barata. Un león o leona solitaria tendría que conseguir una presa equivalente a su tamaño cada tres o cuatro días. Una manada caza casi a diario, pero puede conseguir mayores presas y la cooperación hace que el esfuerzo de caza sea menor y el éxito más frecuente.

Comer a mesa puesta. Gran parte de las piezas que consumen los leones no han sido cazadas por ellos sino por otros animales como guepardos, hienas y leopardos. Un animal muerto en medio de la sabana puede ser disputado a cualquier carroñero.

Leones y hienas, guerra declarada. Las hienas son mucho más cazadoras de lo que se supone y los leones les arrebatan las presas con frecuencia. Especialmente si hay leones macho en el grupo de caza, las hienas serán atacadas. Las leonas solas, si no son muy numerosas, no se atreven contra las hienas, más bien éstas serán las que expulsen a las leonas y se aprovecharán de su trabajo. Tampoco dudan las hienas en atacar a las leonas que cuidan a sus cachorros y se los comerán a la mínima oportunidad.

Un amplio menú pero con preferencias. Los leones cazan una muestra bastante representativa de la fauna que compone su hábitat, dentro de unos mínimos y máximos de tamaño. Evidentemente prefieren las presas de mayor tamaño, sobre todo si cazan en grupo, pero en la proporción de los animales que cazan hay marcada preferencia por los ñus y las cebras, seguidas por los antílopes y gacelas. No desperdician la oportunidad de atacar grandes rumiantes, como la jirafa y el búfalo, aunque su caza sea costosa, porque estos animales saben defenderse bien. A las jirafas las sorprenden cuando beben o bajan la cabeza para pastar porque no haya árboles cerca. Hay grupos que se especializan en una determinada especie, pero en conjunto puede decirse que sus presas cumplen una perfecta relación entre el máximo de carne disponible y en mínimo esfuerzo en cazarlas.

sábado, 25 de abril de 2009

Todo va despertando

Todo va despertando, cada día florece una nueva especie de planta. Los campos ya se manchan de rojo con las amapolas, en zonas más bajas que mi pueblo ya han florecido las amarillas retamas, que son amarillas aunque su nombre sea retama negra.
Esta semana ya he visto vencejos sobrevolando el viejo edificio del Museo, buscando los resquicios donde tienen sus viejos nidos. En casa he podido ver un ruiseñor escondiéndose en una zona muy frondosa. El comedero de coco está continuamente visitado por las dos especies de carbonero, especialmente por el garrapinos.En el estanque la culebra de agua, Natrix maura, está bien activa y acecha a los peces, aunque debe estar bien alimentada, porque cuando lo tenía casi "a tiro" se dio la vuelta y decidió salir a tomar el sol en la orilla.
Las ranas ya llevan tiempo cantando, aunque no he descubierto ninguna puesta aún. En la foto se ven flotando las semillas de olmo, que aún no han dejado de caer. Ahora que están más maduras no parecen gustar tanto a los pájaros, especialmente gorriones, pero cuando estaban verdes se montaba un buen jaleo en las ramas del árbol.
También se ven muchos más insectos, mariposas, abejas y abejorros, moscones y algún que otro caballito del diablo. La especie de la foto, Pyrrosoma nymphula, si no me equivoco, es una de las primeras en salir del agua en primavera.
Los lirios, una vez más, me han mostrado las diferencias en su tiempo de floración respecto a Madrid capital y pueblos a menor altitud. Incluso en mi propio jardín, los parterres situados en el lado sur ya están empezando a florecer, mientras que los del lado norte aún no se han abierto.

domingo, 19 de abril de 2009

Flores pasadas por agua

En lo meteorológico esta ha sido una semana un poco rara, o quizás no, tratándose de la primavera. Las montañas están cubiertas de nieve como en pleno invierno y el viento que viene de la Sierra trae frío. Cuando ya habíamos dado más de un paseo en manga corta tenemos que volver a sacar el chubasquero de abrigo porque igual nos ha caído nieve a menos de 1.000 metros de altitud, que lluvia y granizo.
Algunas plantas son fieles al fotoperiodo y se atreven a mostrar sus flores, como el jaguarzo, que apenas las abre para que el chaparrón termine con ellas. Por eso he preferido poner una foto de abril del año pasado. Los arroyos que bajan de las laderas de Navacerrada colman los prados de agua y tímidamente empiezan a florecer los ranúnculos salpicando de blanco sus cauces.
Y a su lado, en los prados humedecidos, florecen los narcisos. Me dice Javier Barbadillo en los comentarios que se trata de Narcissus triandrus, que suele presentar 3 flores en el mismo tallo y es uno de los primeros narcisos en aparecer aquí en la Sierra del Guadarrama.
En el jardín se siguen sucediendo los acontecimientos típicos de esta época. Los frutos del madroño, este año particularmente abundantes, siguen engordando, aunque les quedan al menos seis meses de supervivencia para madurar... y yo poder hacer licor con ellos.
Varios árboles y arbustos siguen con su floración:

- El serval de los cazadores, que impregna el entorno con su dolor dulzón, ...
- El nogal, que ha florecido muchísimo, aunque sus nueces siempre son para otro, pues nosotros no las catamos, ...
- El laurel, ...
-Y los acebos.
Los pájaros también siguen con sus tareas reproductoras, justo bajo una caja nido abierta que puse entre las madreselvas, ha anidado una pareja de mirlos, con lo que supongo que esa caja ya no será usada por otra especie y tampoco me atrevo a cambiarla de sitio. Alargando el brazo con la cámara he conseguido hacer esta foto de los cuatro huevecillos. En directo no los había visto, pues aunque está a apenas un metro de altura, se encuentra en lo más intrincado de las ramas y no quiero alterar su entorno.
Añado además en la lista de especies vistas en el jardín un pito real, que ha pasado raudo por encima de la casa.

sábado, 11 de abril de 2009

Los aviones sin retraso

Los aviones comunes, Delichon urbica, son aves de la misma familia que las golondrinas, los Hirundidae. Las dos especies son bien conocidas por su adaptación al entorno humano, ocupando los aleros de los tejados y rincones de edificios, más o menos viejos. Allí encuentran un buen refugio, posiblemente mejor que el que originalmente tenían en los taludes de roca, donde aún perviven otras especies, como el avión roquero y la golondrina dáurica.La última semana de marzo ya llegaron los aviones comunes a su lugares de cría. Un poco más tarde que las golondrinas, pero puntuales a su cita. Los primeros los vi el lunes 23 en la estación de tren de Alpedrete, bajo el alero del tejado. Precisamente estaban entrando en un nido viejo que hasta el día anterior estaban ocupando unos gorriones. No sé como sería la disputa pero está claro que los aviones recuperaron su viejo nido entre las vigas verdes del histórico edificio. Ya en sobreaviso, me pasé por la estación de Chamartín, en la que está una de las mayores colonias de aviones comunes de Madrid capital, justamente en el edificio que hay junto al andén número 1, por si alguien los quiere ver.Al pasar en tren a primera hora alguno volaba por el entorno, pero a media tarde, cuando bajé para verlos, no había ningún ave volando, lo más algún Talgo y Altaria ... (perdón el chiste malísimo).
Estas fotos de nidos entre muros de roca, no son ni de un sitio ni de otro, están hechas este jueves (santo) en edificios de Ávila capital.
Por casa no se han visto aún y eso que yo les tenía preparados nidos artificiales por si se animaban a criar. Otros años suelen venir, tanto aviones como golondrinas, ya en pleno verano, cuando los jóvenes se posan en los cables esperando que sus padres les traigan comida.
A continuación, explico el proceso de fabricación de nidales:

Empiezo con dos tablas en las que dibujo los contornos interiores de los nidos, de unos 12 centímetros de diámetro. Si fuesen nidos para golondrinas sería mejor que fuesen aislados y más abiertos (también preparé otro), pero a los aviones les gusta anidar en casas de vecinos y cerrar bien la entrada dejando el hueco justo para pasar.
Luego, con malla plástica grapada a las tablas, sujeta entre sí con alambres, hice la estructura para darle consistencia.
Y después, las paredes con pasta de modelar del tipo que no necesita cocerse.

Y así es como va quedando, teniendo cuidado de ir poniendo masa desde dentro y desde fuera, apretando para que quede compacto y bien sujeto a la malla y cubriéndola por completo.

Se modela más fácilmente si no está montada la tabla superior, para poder meter la mano con facilidad.
Para manejar la pasta, como hacen los alfareros, es mejor tener un cacharro con agua para mojarse las manos de vez en cuando.
Y así es como quedaron una vez colgados en el alero de mi tejado, en la zona por donde menos pasamos y donde no hay problema con las cagadas...

No hemos visto aviones, por el momento, pero sí los ha visitado algún gorrión, aunque ellos, al final, han preferido usar casetas de madera que tienen muy cerca.

domingo, 5 de abril de 2009

Abejas albañilas (4)

Sigo con la historia de la abeja albañila. Primero, una foto del final de las celdillas con sus huevos. Se ven las tres últimas, que serían machos según la bibliografía, y el tapón de barro que cierra el canal ... ¿hasta el año que viene?.

En esta otra foto se ve que en el grupo de "supuestas hembras", las que están al fondo del agujero, hay dos celdillas en las que ha desaparecido el huevo. No sé aún si se ha estropeado o si es que ha nacido la larva y ya está metida en la masa de polen comiendo. En cuanto a los canales hechos el año pasado, este fin de semana han empezado a salir de uno de ellos. Solo he podido hacer fotos y vídeo de la última de la fila, que se ve aquí, a la derecha del todo, haciéndose hueco para salir.En el siguiente vídeo se ve la secuencia de salida. El proceso completo ha durado poco más de media hora, desde que he distinguido las alas entre el movimiento de la celdilla hasta que ha salido a volar.

También es interesante que en una de las celdillas más viejas he visto una avispilla muerta, tan pequeña que no consigo que salga en la foto entre el barro seco, posiblemente sea un icneumónido o similar, que son avispas parásitas de larvas de otros insectos. Cuando desmonte todo este tinglado lo sacaré y lo llevaré a identificar.