martes, 19 de enero de 2021

Las hormigas de mi jardín (7). Messor bouvieri.

El género Messor pertenece a la subfamilia Myrmicinae y como vimos en el capítulo 1 de esta serie,  son bien conocidas por las largas filas de obreras que forman, llegando a marcar un camino libre de restos y plantas en la arena allá por donde pasan. En esas filas, que pueden tener muchos metros de longitud, vemos que unas van de vacío hasta el lugar donde haya plantas en plena producción de semillas, generalmente gramíneas pero pueden ser otras, y las otras, ya cargadas, vuelven hacia el hormiguero.


También son conocidas porque las obreras mayores tienen la cabeza muy grande y destacan mucho sus mandíbulas, si bien eso es más propio de la especie M. barbarus, con su cabeza rojiza, que no habita en mi jardín y, además, es de mayor tamaño que la protagonista de esta entrada. Esas hormigas de grandes cabezas y mandíbulas, se encargan de la trituración de las semillas más duras y de mayor tamaño, no tanto, como se cree popularmente, para la defensa de la colonia, por lo que llamarlas soldado no es totalmente adecuado aunque, qué duda cabe, en una pelea deben ser bastante terribles.


He visto las marchas de M. bouvieri en el jardín en busca de semillas. El hormiguero que tengo localizado no es muy numeroso para lo que alcanza esta especie, pero he podido seguir sus recorridos durante más de 20 metros para llegar hasta plantas que se encuentran en el extremo opuesto del terreno.


Messor bouvieri es de color negro brillante y no tiene pilosidad destacable, excepto bajo las mandíbulas. A ese penacho se le llama escapo y tiene la función de ayudar en el transporte de las semillas. Las obreras tienen un tamaño variable, desde los 3 a los 8mm, aunque diría que las de mi jardín se quedan entre los 4 y los 6mm.

Bajo las mandíbulas de esta obrera de gran tamaño se aprecian los pelos del escapo.

Normalmente estas hormigas colectan semillas de plantas herbáceas de poca altura y casi siempre las que ya están caídas en el suelo. Hay en el jardín unas cuantas plantas de hinojo que en pleno verano están cuajadas de semillas. Las Messor aprovechan para recoger todas las que pueden y llegan a subirse las ramas, hasta 1,50m de altura, para cortar sus pequeños tallos y dejarlas caer. He intentado infructuosamente fotografiar o grabar en ese momento, pero cuando me acerco con la cámara se dejan caer ellas también. Abajo, otras compañeras recogen las semillas caídas para llevarlas al nido. No he visto en esta especie colaboración en el momento de cargar con el alimento, aunque a veces carguen con semillas bastante grandes.

Parece ser que también pueden alimentarse de insectos, pero no he tenido ocasión de verlo. Lo que sí he comprobado es lo mucho que les gusta los jugos y la carne de la fruta, si se le pone a su alcance. Se me ocurrió pasar por una baldosa dos dedos manchados por un higo que me acababa de comer y en menos de diez minutos varias decenas de ellas estaban lamiéndolo. Desde entonces, cuando en la higuera hay algún fruto a medio comer por los pájaros, se lo pongo cerca del hormiguero y puedo ver a qué velocidad dejan la cáscara limpia.

Hormigas Messor bouvieri lamiendo el jugo de higo. Se aprecian algunas de las obreras de tamaño bastante mayor.


Aprovechando más eficientemente los recursos, cuando hay muchas semillas disponibles estas hormigas dejan muchas de ellas alrededor del hormiguero a modo de almacén, supongo que para colectarlas lo más rápido posible e irlas metiendo poco a poco más tarde. Pero también hay otros comportamientos muy curiosos respecto las semillas.

Semillas germinadas sacadas del hormiguero.

Uno de ellos, que he podido observar es que, tras unos días de lluvia, la humedad les entra en el hormiguero y algunas semillas, que con tanto cuidado han recogido, les han germinado en el interior y entonces tienen que sacarlas para evitar colapsos en los nidos. Sacar esas semillas germinadas tiene un efecto secundario y es que algunas de ellas arraigan cerca del hormiguero y se desarrollan las plantas por lo que, en cierto modo, las hormigas están funcionando como verdaderas agricultoras, que cultivan las plantas que luego aprovecharán, cerca de su propia casa.

Plántulas creciendo junto al hormiguero

Pero eso no es todo, algunas plantas han evolucionado y se aprovechan del comportamiento de las hormigas de una forma que me resulta fascinante: Esas plantas tienen en sus semillas un añadido que no es para el propio aprovechamiento de la semilla sino para las hormigas. Se llama eleosoma y en unas especies es una cobertura rica en nutrientes y en otras una especie de gránulo adherido. Las hormigas transportan la semilla hasta su hormiguero para consumir el eleosoma, pero la semilla no les interesa y una vez retirado el eleosoma la vuelven a sacar al exterior. En consecuencia, como veíamos antes, las semillas germinarán cerca del hormiguero y las hormigas tendrán sus plantas preferidas a su alcance. La especialización de las plantas ha llegado a tal extremo que en algunas especies sus semillas no germinan si previamente no se les ha retirado el eleosoma, con lo que la relación planta-insecto llega a ser obligatoria.  

La dispersión de semillas por parte de las hormigas se llama mirmecocoria y puede ser, simplemente debido a la pérdida de semillas en el transcurso de su transporte, por su germinación y deshecho o, lo más sofisticado, por el consumo del eleosoma. La recogida de semillas por parte de las hormigas no sólo es útil para que sean llevadas lejos de las plantas madre y así colonizar nuevos territorios y evitar competencias intraespecíficas sino que, dentro del hormiguero, están protegidas de otros consumidores de semillas, como las aves, o les permiten sobrevivir en caso de incendios o por la típica quema de rastrojos.

No tengo la suerte de saber si algunas de las plantas, silvestres o cultivadas, de mi jardín poseen eleosoma, aunque sí que hay alguna euforbia y esa familia de plantas tienen especies que los poseen. También las violetas. Sí las he visto transportar semillas de geraniáceas, alfilerillos de pastor, que luego han germinado y crecido alrededor del hormiguero.

Las Messor suelen hacer sus vuelos nupciales en otoño, aunque esta especie los puede hacer también en primavera. En el jardín aparecieron gran número de ellas a mediados de septiembre. No puedo asegurar que sean de esta especie concreta, porque no las vi salir del hormiguero, las observé cuando ya estaban cayendo de su vuelo, pero es muy posible que lo sean.

Hembra aún con alas, tras el vuelo nupcial. Sobre la pata trasera (en la coxa) se puede ver un ácaro que, sin duda, terminará en el hormiguero que pueda fundar.

Macho caído tras el vuelo nupcial, se diferencia bien de la hembra por su cabeza mucho más pequeña. Además se aprecian bien los pelos del escapo propios de este género.

En los siguientes vídeos se puede ver que el entorno del hormiguero está repleto de semillas, sobre todo de hinojo. En el primero se ve cómo introducen las semillas y un trozo de higo (con semilla incluida) en el interior. En el segundo cómo saca una cáscara vacía y la deja relativamente lejos, y en el tercero las plantas que crecen en su entorno.





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7 comentarios:

  1. Me ha parecido una entrada sensacional
    Muchas gracias, Jesús

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  2. me ha gustado muchisimo, muy interesante, muchas gracias por su tiempo.

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  3. Muy interesante todo lo que nos dices en tu entrada. Esta especie es muy abundante por aquí. Besos.

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  4. Muchas gracias a los tres. Me alegro mucho de que os haya gustado.
    Saludos.

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  5. ¡Me he quedado boquiabierto! ¡Sensacional! Un trabajo enorme y de gran paciencia, unido a tus grandes conocimientos. Gracias, Jesús, por ilustrarnos y compartir estas maravillas que nos da el mundo natural.
    Saludos.

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